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El doctor Lucas Ghersi rechaza la conveniencia de una Asamblea Constituyente
A propósito de la presencia del doctor Lucas Ghersi Murillo en Ica, el próximo viernes 11 del presente mes, ocasión en la que ofrecerá una conferencia -desde las 10:00 a.m.- en el auditorio del Ilustre Colegio de Abogados de Ica, conversamos con él acerca de su experiencia en la campaña de recolección de firmas para…

A propósito de la presencia del doctor Lucas Ghersi Murillo en Ica, el próximo viernes 11 del presente mes, ocasión en la que ofrecerá una conferencia -desde las 10:00 a.m.- en el auditorio del Ilustre Colegio de Abogados de Ica, conversamos con él acerca de su experiencia en la campaña de recolección de firmas para decirle no a una posible Asamblea Constituyente.
LO: Doctor Lucas Ghersi, explíquenos ¿cómo nació la iniciativa de recolectar firmas a nivel nacional para decirle no a la Asamblea Constituyente y cuál es su propósito?
LG: La iniciativa de recolección de firmas contra la asamblea constituyente nació en el mes julio del año 2021, antes de que Pedro Castillo fuera declarado oficialmente como presidente, pero cuando ya era claro que eso iba a ocurrir.
En las semanas precedentes, diversas personas se acercaron a mí para consultarme qué se podía hacer para evitar la amenaza de una Asamblea Constituyente y, en ese contexto, es que se nos ocurre la idea de la recolección de firmas.
Esta campaña surgió netamente de la sociedad civil y no está afiliada a ninguna organización política, Fundamentalmente, busca expresar el respaldo que la mayoría de peruanos tenemos a la continuidad del Estado de Derecho.
Lamentablemente, el gobierno actual tiene un programa antidemocrático. Ellos quieren una Asamblea Constituyente para tener el poder absoluto y poder subvertir nuestras instituciones democráticas, instalando un régimen autoritario similar al que existe en Bolivia, Nicaragua, Cuba o Venezuela.
Para defender el Estado de Derecho frente a esta amenaza, no es suficiente una respuesta únicamente basada en acciones legales. Se requiere involucrar a la población. Competir con Perú Libre en las calles y plazas del Perú e informar a la gente de la amenaza de la Asamblea Constituyente. Ese es nuestro principal objetivo y lo venimos cumpliendo. Ya hemos recolectado aproximadamente 1.5 millones de firmas, muchas más que las que ha podido recolectar Perú Libre. Además, hemos podido realizar un trabajo, más o menos intenso, en la mayoría de las regiones del Perú.
Desde el punto de vista formal, estas firmas respaldan un proyecto de ley que prohíbe expresamente la Asamblea Constituyente. En su oportunidad, serán presentadas a la Onpe y luego al Congreso de la República, para que este proyecto de ley ciudadano pueda ser evaluado.
LO: Doctor Ghersi, ¿existen riesgos de una Asamblea Constituyente para el Perú? ¿La democracia y el estado de derecho corren peligro? y ¿Cómo es que en Chile ya están teniendo una experiencia de una Convención Constituyente?
LG: La Asamblea Constituyente genera un peligro muy grande para la democracia. A diferencia del presidente o del Congreso de la República, ésta ejerce poderes absolutos. Por definición, nadie tiene autoridad para controlarla porque toda Asamblea Constituyente es soberana.
En consecuencia, si se instala esta Asamblea, se genera un espacio de concentración del Poder. Se podrían recortar derechos fundamentales (por ejemplo, restringiendo la libertad de prensa) o debilitar la separación de poderes (por ejemplo, reinstalando la reelección presidencial), de manera impune, sin que nadie nos pueda defender.
Peor aún, mientras se redacta una nueva Constitución, la Asamblea Constituyente puede intervenir en el funcionamiento de las demás instituciones públicas, dejando sin efecto las decisiones que adopte el Congreso, el Tribunal Constitucional, el Poder Judicial o, inclusive, las municipalidades y los gobiernos regionales, como ha ocurrido en otros países de la región.
Además, debe considerarse que la Asamblea Constituyente promovida por el gobierno no será democrática sino corporativista. Ellos quieren que solo el 60% de los constituyentes sean electos por el pueblo, y que el 40% restante sea designado por supuestas organizaciones de la sociedad civil (gremios, sindicatos, asociaciones etc.) escogidos por ellos mismos. Este sistema es peligroso porque, incluso si Perú Libre pierde las elecciones, ellos podrían controlar la Asamblea Constituyente distorsionando, de esa forma, la voluntad popular. Es el mismo sistema que empleó Nicolás Maduro en Venezuela y que, en su oportunidad, se empleó en Italia y España en la época del fascismo.
Lo que se busca aquí es generar un espacio de poder absoluto que sea antidemocrático. Eso es peligroso porque nunca nada bueno viene del Poder Absoluto. Por el contrario, esa situación se presta al abuso y a la arbitrariedad.
Nosotros no queremos defender el statu quo. La Constitución, como toda obra humana, es perfectible y entendemos que hay muchas cosas que cambiar. Pero los cambios requieren debate y reflexión democrática, no manifestaciones de poder absoluto donde todo se discuta simultáneamente a la vez y los peruanos no puedan conocer detalladamente los cambios que se quieren promover.
Las asambleas constituyentes sirven para sacar a un país de la dictadura (como ocurrió en 1979) o para crear un nuevo país. El Perú en este momento, pese a sus múltiples problemas, tiene un sistema democrático de gobierno y es necesario cuidarlo. Si se instala la Asamblea Constituyente podríamos perder lo poco que tenemos y reconstruir nuestro país podría demorar años.

Chile es un buen ejemplo de como las asambleas constituyentes son una amenaza. En este país, supuestamente la constituyente iba a tener limitaciones a su poder. Pero lo primero que ésta hizo fue dejarlas sin efecto y proclamar su poder absoluto. Ahora la constituyente en Chile acaba de proponer que regrese la reelección presidencial, tal y como ocurrió en Bolivia y Ecuador en años anteriores. En nuestro país podría pasar lo mismo.
LO: Doctor Ghersi ¿qué sentido tiene dar una nueva Constitución? ¿Qué es lo que anima a quienes están promoviendo la Asamblea Constituyente? Y, finalmente, ¿es posible actualmente reformar a la presente Constitución?
LG: Comienzo por la segunda pregunta y luego contesto la primera.
Por supuesto que es posible reformar la Constitución. De hecho, desde 1993 a la fecha, ésta ha sido modificada más de 40 veces. Nadie propone que la Constitución sea absolutamente inmodificable, eso no tendría ningún sentido.
Sin embargo, todas las reformas deben ser parciales, porque solo las reformas parciales pueden ser racionales. Por ejemplo, sI se le pide a la población en un referéndum que exprese su opinión sobre un tema, ésta puede informarse al respecto, evaluar los argumentos a favor y en contra, y formarse una opinión.
Empero, si se plantea un cambio total, es prácticamente imposible informarse y la discusión se vuelve puramente emocional. No tiene sentido plantear el cambio simultáneo de todo a la vez. Por eso es que la Asamblea Constituyente no es una propuesta de buena fe, sino una excusa para buscar el Poder Absoluto.
Ahora, con relación a la primera pregunta, debe considerarse que son muy pocas personas las que están pidiendo el cambio de la Constitución. La mayoría de las personas están opuestas y por eso es que nosotros tenemos millón y medio de firmas mientras que Guillermo Bermejo y Perú Libre tienen solo 20,000, o quizá menos.
La mayoría de los que piden el cambio de la Constitución lo hacen por rechazo a los aspectos negativos del gobierno de Alberto Fujimori. Sin embargo, debe tomarse en cuenta que, si se instala la Asamblea Constituyente, esas cosas negativas (la reelección presidencial, el autoritarismo, los ataques a la prensa etc.) podrían volver a presentarse.
Los peruanos que somos demócratas podemos tener muchas diferencias. Algunos serán de conservadores y otros liberales. Habrá unos que son de derecha y otros serán de izquierda o de centro. En democracia hay espacio para todas las corrientes políticas y por eso es tan importante defenderla.
Si se instala una dictadura, ya no será posible construir un proyecto de vida en el Perú, o debatir libremente entre nosotros para construir un mejor futuro. En dictadura no hay izquierda o derecha o centro, ni liberales o conservadores. Lo único que existe es el poder. Por eso invito a todas las personas demócratas a que se sumen a nuestra campaña.
