Se nos viene un feriado largo y todo apunta a que la región Ica nuevamente romperá record en turismo interno, dada su cercanía a Lima y por el buen estado de conservación de la red vial, tanto a la ciudad de Ica, como a Chincha, Paracas, Palpa y Nasca.
Pero; ¿realmente, estamos preparados para recibir un flujo de más de 100 mil turistas que se estima llegarán a nuestra región a partir del próximo miércoles 27?
Ciertamente, tenemos “visitantes cautivos” que llegarán a Paracas y Nasca sin problema alguno, sin meditarlo, por sus atractivos impresionantes, su capacidad hotelera instalada, con tres o cuatro hoteles cinco estrellas y con vías de acceso que facilitan un tránsito fluido.
No hay duda que gran parte de esa ola de visitantes limeños también se dirigirá a la ciudad de Ica, con el fin de gozar de su espléndido sol, sus atractivos, gastronomía y licores genuinos. Con las vías de acceso hasta la zona céntrica no hay ningún problema. Lo crucial es que hasta ahora no se ha colocado una sola piedra para construir la tan reclamada doble vía al balneario de Huacachina, principal atractivo turístico de la generosa tierra del sol eterno y donde nació la patria.

Sorprende que en tres años y medio la alcaldesa Emma Mejía Venegas y el gobernador regional Javier Gallegos Barrientos no se hayan puesto de acuerdo para ejecutar de manera conjunta esa autopista que eliminaría el recurrente “cuello de botella” que se forma camino a Huacachina en cada temporada alta, generando malestar por la gran congestión vehicular, con pérdida de tiempo y combustible.
Si les preguntamos a ambos por esa inacción, sin duda nos darán mil y un excusas, y nunca sabremos la verdad sobre la razón de esa falta de decisión política para ejecutar un proyecto vial de suma importancia para el desarrollo turístico de la tan apreciada Villa de Valverde, convertida hoy en una gran ciudad que requiere de más inversión en obras emblemáticas, como la que mencionamos.
Proyectos truncos
Se sabe de manera extraoficial que la municipalidad habría pedido hace más de un año que el GORE ejecute ciertos proyectos emblemáticos, como el caso de la doble vía a Huacachina, y que los perfiles habrían sido observados, dilatando más el tiempo.
Así como el gobernador Javier Gallegos ha tenido el coraje de cuestionar a la alcaldesa por tener “muy descuidado el campo ferial”, ella también debería liberarse de prejuicios y decirle sin cálculo político a la población iqueña que la honró con su voto, qué está pasando con esa doble vía que prometió ejecutar al inicio de su gestión.
Otro problema que enfrentaremos en el próximo fin de semana largo por Fiestas Patrias es la falta de hoteles para evitar que los turistas duerman en las plazas públicas o busquen posada en los domicilios de familiares o conocidos.
Aparentemente, es un asunto que no atañe a nuestras autoridades por ser un asunto de inversión privada. Pero, no es así. La Ley Orgánica de Municipalidades y la Ley Orgánica de Gobiernos Regionales, en concordancia con la Constitución, les da herramientas legales que no sólo norman su estructura, organización, competencias y funciones, sino también instrumentos para fomentar el desarrollo e incentivar las inversiones en minería, turismo, educación, agricultura, salud, entre otros.

En cuanto a la infraestructura hotelera, uno de los grandes incentivos es adecuar el territorio para facilitar el acceso de los inversionistas a terrenos apropiados, reducir las trabas burocráticas para los permisos de construcción, entre otros factores que muy poco vemos en Ica, a diferencia de Paracas que ahora es un emporio turístico.