Dengue

| Por: Paulo Quequezana Analista de estudios económicos de ComexPerú. El país se encuentra en una emergencia sanitaria de dengue como no se veía hace mucho. Según los datos del Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades, a la semana 18 de 2023, se han registrado 72,027 casos, lo que ya supera en…

| Por: Paulo Quequezana

Analista de estudios económicos de ComexPerú.

El país se encuentra en una emergencia sanitaria de dengue como no se veía hace mucho. Según los datos del Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades, a la semana 18 de 2023, se han registrado 72,027 casos, lo que ya supera en un 14% al total de casos en 2022. De hecho, debemos retroceder hasta 2017 para ver un número más cercano, 68,290 (pero, nuevamente, esto refiere al total en el año).

En Ica solamente habría 6,274 casos hasta dicha semana, lo que lo ubica como el cuarto departamento con la mayor cantidad, detrás de Piura, Loreto y Ucayali. Entre los tres distritos con más casos se encuentran Chincha Alta (1,203), Pueblo Nuevo (Chincha) (942) y Nasca (663).

Aunque las circunstancias que han llevado al brote de esta enfermedad están condicionadas por los fenómenos naturales ocurridos este año, lo que se conoce de la proliferación del vector del dengue es que es favorecido por determinantes ya conocidos: condiciones de vida precarias, falta de acceso a agua potable, carencia de tratamiento de aguas residuales, entre otros. Bajo esa línea, existe una importante responsabilidad de las autoridades, ya que estas son las encargadas de mejorar el acceso a servicios de saneamiento y hacinamiento para su población.

Por otro lado, el nivel y calidad de la atención del sistema de salud es crucial para poder atender a los enfermos, en especial durante semanas en las que los casos se incrementan constantemente. En línea con estos dos puntos, ¿cómo se encuentra el departamento de Ica?

En lo que corresponde a saneamiento, la cobertura de agua es considerable en el ámbito urbano, ya que el porcentaje de hogares con acceso al servicio de agua por red pública fue del 95% en 2021, según el INEI. En cambio, en el ámbito rural este porcentaje fue del 82.8%. Cuando consideramos el acceso a alcantarillado, la disparidad entre la zona urbana y rural se dispara: la cobertura para el primero fue del 90.2%, mientras que, del segundo, del 40%.

Lastimosamente, la respuesta más reciente de las autoridades propias de Ica sobre este aspecto deja mucho que desear. En 2022, la inversión pública en saneamiento del Gobierno Regional de Ica fue igual a S/ 20.9 millones, lo que representó solo el 57% de su presupuesto. Los Gobiernos locales de Ica, a su vez, solo ejecutaron S/ 109.8 millones, el 54.2% de todos sus recursos. Es decir, no se utilizaron S/ 108.3 millones que hubieran servido para contribuir al cierre de las brechas de agua y saneamiento en el departamento.

Respecto al sistema de salud, las condiciones en Ica no son positivas. Según el Minsa, 163 de 165 establecimientos de salud del primer nivel de atención cuentan con capacidad instalada inadecuada, es decir, que no están en óptimas condiciones respecto a su infraestructura y equipamiento. En una situación similar se encuentran 9 hospitales. Además, solo el 49.6% de los centros de primer nivel opera como mínimo 12 horas, el tiempo que se considera ideal para atender a los ciudadanos.

La ejecución de los recursos de salud tampoco ha sido buena. Los Gobiernos locales solo ejecutaron el 51.7% del dinero que tenían para proyectos de inversión, mientras que el Gobierno regional solo ejecutó un 43.8%. En total, se dejaron de lado S/ 76.2 millones.

Vistas estas cifras, no sorprende que el dengue se desarrolle de forma tan crítica en Ica. Todavía existen muchos iqueños que no están cubiertos por las redes de agua y desagüe, lo que significa que muy posiblemente recurren a la acumulación de agua, uno de los medios por los que más crece el vector. Y, en paralelo, la atención de salud es deficiente, con una infraestructura que no cumple condiciones mínimas y centros que fallan en atender a las personas. Si a ello se le suma que el Gobierno regional y los Gobiernos locales dejan de lado millones de soles que servirían justamente para atacar los problemas del sector, acabamos con la tormenta perfecta. Por estos motivos es esencial exigir a las autoridades mejoras en su gasto público y su manejo de proyectos. De lo contrario, se seguirán manteniendo las condiciones para que algo así se repita en el futuro.