José Faustino Sánchez Carrión, un peruano trascendente

| Por: Miguel Arturo Seminario Ojeda Historiador, director del Museo Electoral y de la Democracia de la Dirección Nacional de Educación y Formación Cívica Ciudadana del Jurado Nacional de Elecciones En los fastos por la conmemoración del Bicentenario de la Proclamación de la Independencia Nacional, en todos los pueblos del Perú se vivió y viven…

| Por: Miguel Arturo Seminario Ojeda

Historiador, director del Museo Electoral y de la Democracia

de la Dirección Nacional de Educación y Formación Cívica

Ciudadana del Jurado Nacional de Elecciones

En los fastos por la conmemoración del Bicentenario de la Proclamación de la Independencia Nacional, en todos los pueblos del Perú se vivió y viven los sucesos con el civismo que la ocasión lo demanda; esta conmemoración se prolongará hasta el 2024, por el Bicentenario de las Batallas de Junín y Ayacucho.

En el Perú hay lugares que tienen permanentemente asegurada una carta de presentación en todos los tiempos, pues en sus contornos vieron la luz peruanos y peruanas que han dejado un fuerte testimonio de su vinculación con esas horas de la lucha por la independencia y por el futuro de una patria libre.

José Faustino Sánchez Carrión

Óleo de José Faustino Sánchez Carrión, en la Pinacoteca del CEHMP

Conocido como el Solitario de Sayán, nació en Huamachuco el 13 de febrero de 1787. Fue hijo de Agustín Sánchez Carrión y de Teresa Rodríguez y Ledesma. Se le recuerda como un precursor de la independencia, como ideólogo y político peruano, con decisiva participación en definir la forma de gobierno republicana para el Perú.

Tras estudiar con maestros privados, en 1802 empezó a estudiar en el Seminario de San Carlos y San Marcelo de Trujillo, y, por no tener vocación religiosa, estudió Derecho en el Real Convictorio de San Carlos, a cargo de Toribio Rodríguez de Mendoza, difusor de ideas del liberalismo en el Perú. Se graduó de bachiller en leyes en 1813 y se recibió de abogado el 5 de noviembre de 1818.

Estudió en la Universidad de San Marcos. Fue uno de los redactores de la Constitución Política del Perú de 1823, que fue una Carta Magna de corte liberal; y tras el retiro del general San Martín del Perú, conformó con Joaquín Olmedo la comisión destinada a Guayaquil para invitar al general Simón Bolívar a venir al Perú.

Instalado Bolívar en el Perú, fue su Secretario o Ministro General, acompañándolo a lo largo de su campaña en territorio peruano, encargándosele gestionar los recursos para el Ejército Unido Libertador, vencedor en Junín y Ayacucho. Entre 1824 y 1825 fue Ministro de Gobierno y Relaciones Exteriores. 

Entre la oratoria, el derecho y la docencia

Sánchez Carrión se destacó como orador desde que era estudiante y sus escritos llamaron la atención de propios y extraños; en 1810 hizo el elogio poético de José Baquíjano y Carrillo, el fundador de la Sociedad Amantes del País, quien moriría unos años después. Su fama lo llevó a que se le designase como orador en el segundo aniversario de la Constitución de Cádiz, ocasión en la que mencionó abiertamente, la necesaria igualdad entre criollos y españoles, contrariando al virrey Abascal, quien ordenó que no se le encomendaran más discursos.

Alternaba su labor de abogado con la docencia, enseñando leyes y cánones, y el curso de Digesto Viejo en San Marcos. Al año siguiente de su graduación como abogado, casó el 8 de noviembre de 1819 con María Josefa Antonia Dueñas. A poco de esto se le alejó de Lima por los rumores de difusión de sus ideas de patria y libertad, que hicieron que el virrey Pezuela lo considerara peligroso, sobre todo, porque en Lima circulaban los rumores de la pronta venida del ejército libertador.

Se retiró a Sayán, en Huacho, y luego se afirma que fue a Trujillo, hallándose presente en la proclamación de la independencia en esa ciudad, sin estar presente en la de Lima, por el viaje que realizó a Huamachuco por la muerte de su padre. Al retornar a Lima, en 1821, continuó con su manifestación partidaria por el gobierno republicano, mientras que el general San Martín postulaba la monarquía constitucional como la forma de gobierno para el Estado peruano.

Contra la monarquía constitucional, y gobiernos vitalicios

Bernardo de Monteagudo, que defendía los planes monárquicos de San Martín, debatía con Sánchez Carrión en la Sociedad Patriótica. Sin embargo, el discurso de Sánchez Carrión fue más convincente y su mensaje fue asociado por un gran número de peruanos. Fue elegido diputado por Trujillo en el primer Congreso Constituyente del Perú, actuando como secretario y como miembro de la comisión encargada de redactar la Constitución promulgada en 1823.  Se manifestó abiertamente partidario de llamar a Bolívar para terminar la guerra de la independencia, tras lo ocurrido en la Campaña a Puertos Intermedios. 

Falleció el 2 de junio de 1825 en Lurín, contando con 38 años de edad. Tras su muerte circularon las más inverosímiles conjeturas, llegando a sospecharse que Bolívar ordenó su envenenamiento. Escribió sobre por qué no debería primar el sistema de gobierno monárquico, era abiertamente republicano, con gobiernos no vitalicios, sino con tiempos de acuerdo a la Constitución.