Cargos proselitistas y fiscalización silenciada

Por: Luz Mery Canales Trillo @LuzCanalesTrillo Vicegobernadora regional de Ica Iniciamos un nuevo año con la gracia de Dios. Desde mi posición como vicegobernadora regional, después de lo que ustedes han sido testigos, debo decir que el año pasado me hizo ver lo fuerte y resiliente que soy. Los obstáculos son para impulsarnos a seguir…

Por: Luz Mery Canales Trillo

@LuzCanalesTrillo

Vicegobernadora regional de Ica

Iniciamos un nuevo año con la gracia de Dios. Desde mi posición como vicegobernadora regional, después de lo que ustedes han sido testigos, debo decir que el año pasado me hizo ver lo fuerte y resiliente que soy. Los obstáculos son para impulsarnos a seguir adelante. La región Ica merece crecer y necesita que alguien fiscalice los recursos que llegan. No tenemos un periodismo de investigación, no hay fiscalizadores de gestión, menos un interés ciudadano para hacer público posibles hechos delictivos, como cohechos o tráfico de influencias; tal vez por miedo, y es entendible no querer enfrentarse a un altísimo muro de corrupción.

Quiero contarles que este año empezamos con una fuerte recesión económica que afecta a quienes menos tienen en todo el Perú; además, con un mayor perjuicio económico por actos de corrupción, de acuerdo a la Contraloría General de la República, entendiendo que solo se registra los casos denunciados, imagínense aquellos casos que jamás se denunciaron y se negociaron bajo mesa impunemente.

La vergüenza del 2023 definitivamente fue el escándalo que involucra a la fiscal de la Nación, Patricia Benavides. Es lamentable que una vez más el sistema de Justicia sea una decepción a los ciudadanos; la percepción de la ciudadanía es que algunos fiscales y jueces negociarían sus fallos en acuerdos bajo la mesa. Son pocos los buenos elementos en las instituciones públicas, pero sí hay. La fiscalización de congresistas, consejeros y regidores queda solo en las normas; en la realidad su silencio es cuestión de acomodos. Algunos se sentirán identificados, pero esto ocurre a nivel nacional.

Claro, existen posiciones claras que evidencian que no son de ese saco, pero en Ica, ustedes saquen sus conclusiones.

Tenemos una titánica tarea de frenar la corrupción y hacer respetar a los iqueños que no merecen que bajo fachadas de obras negocien diezmos y porcentajes. Participar libremente en un concurso público transparente es imposible. Les responden que todas las plazas están copadas porque previamente habrían pagado 10 mil o 15 mil soles por un puesto de trabajo. Es inaceptable encontrar en estos casos a los propios funcionarios; los mismos trabajadores han contado lo que ocurre en las oficinas al interior de la institución. Ica no merece que, a quien nadie lo eligió, ostente cargos solo con fines proselitistas utilizando recursos del gobierno regional para su candidatura. Frenemos conductas de quienes llegan a servirse y aprovecharse de la necesidad del pueblo. No callen y denúncienlos sin miedo.

Renuevo mi compromiso con la población que me eligió para ser vicegobernadora regional, aunque andar correcto implique un alto riesgo.