Exterior del mercado Modelo de Ica podría convertirse en caótica parada

| Daniel Bravo Dextre El cierre temporal por 30 días del mercado Modelo le está generando a la administración municipal un problema imprevisto, debido al malestar de un sector de comerciantes que no ha logrado espacio en los alrededores de ese centro de abastos para que oferten sus productos mientras dure la clausura preventiva. Los…

| Daniel Bravo Dextre

El cierre temporal por 30 días del mercado Modelo le está generando a la administración municipal un problema imprevisto, debido al malestar de un sector de comerciantes que no ha logrado espacio en los alrededores de ese centro de abastos para que oferten sus productos mientras dure la clausura preventiva.

Los comerciantes de la plataforma del mercado están desconcertados con el alcalde Carlos Reyes Roque, debido a que éste sólo les está permitiendo el comercio de productos perecibles en los alrededores; o sea en las calles Puno, Tumbes, Amazonas y Moquegua, olvidándose de los comerciantes del giro de venta de ropa, calzado, juguetes, artefactos, perfumería, entre otros.

Los no incluidos, socios de la Asociación Sindicato Unificado de Pequeños Comerciantes de Ica – ASUPCI, al no encontrar respuesta satisfactoria por parte de la autoridad municipal, al cierre de edición se venían organizando para realizar en el transcurso de hoy una marcha de protesta y plantón, demandando que el alcalde reconsidere su drástica decisión y les permita ofertar sus productos no perecibles en los alrededores del mercado.

“Qué vamos hacer en un mes sin poder vender nuestra mercadería. El alcalde debe entender que nosotros no tenemos capital y que para poder negociar nos endeudamos con los bancos que no perdonan nada. Tenemos ropa de verano y que si no la vendemos ahora tendremos que guardarla hasta el próximo año, con el riesgo que se impregne de malos olores o se destiña por estar mucho tiempo guardada. Por eso no nos queda otra que luchar hasta ser escuchados”, expresó un exdirigente al ser entrevistado por este diario regional.

Conversando con los vecinos nos manifestaron que el lugar en dos o tres días podría convertirse en una parada infernal, tal como sucedió hasta hace 27 años con la antigua parada Maúrtua que desapareció por la inundación de 1998; donde, al final de cada jornada esa arteria quedaba colmatada de basura o desechos sólidos que dejaban los comerciantes informales.

En ese sentido, si el alcalde aún no lo ha hecho sería conveniente para el bienestar común que les exija a los comerciantes para que se organicen en cuadrillas de limpieza, para que antes de irse al caer la tarde dejen todo limpio. Ideal sería que la municipalidad ubique cilindros en los alrededores para que allí, el público y los conductores de puestos temporales puedan depositar sus desperdicios.

Finalmente, la municipalidad debe emitir al final de los 30 días un diagnóstico sobre la situación real del mercado, respecto a las serias observaciones halladas por Defensa Civil. Sería el colmo que sólo se limiten a baldear, quitar las calaminas oxidadas y pintar el centro de abastos, sin resanar las fisuras en el techo de concreto, sin rehabilitar el sistema de drenaje y sin evaluar la estructura en general, cuyo periodo de vida expiró hace siete años.