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Pisco: obrero es asesinado a balazos cuando se dirigía a su domicilio

Cinco disparos acabaron con la vida de Marcos Ayo Chávez, un obrero de 49 años. El crimen ocurrió minutos después de las 5:30 am de ayer, cuando el trabajador salía de su casa, ubicada en la calle Los Rosales 526, ubicada en el asentamiento humano La Paz, a espaldas del colegio Raúl Porras Barrenechea, rumbo…

Cinco disparos acabaron con la vida de Marcos Ayo Chávez, un obrero de 49 años. El crimen ocurrió minutos después de las 5:30 am de ayer, cuando el trabajador salía de su casa, ubicada en la calle Los Rosales 526, ubicada en el asentamiento humano La Paz, a espaldas del colegio Raúl Porras Barrenechea, rumbo a su centro de labores. Dos delincuentes a bordo de una motocicleta lo interceptaron y le dispararon sin mediar palabras.

Tras escuchar varios disparos, los vecinos acudieron de inmediato a auxiliar a la víctima mientras se escuchaban gritos de desesperación. Ayo se encontraba sin vida y sangrando en la calzada. Al lugar de la tragedia llegaron personal del serenazgo, PNP y el representante del Ministerio Público, doctor Rubén López Rueda, quien realizó el reconocimiento y ordenó el levantamiento del cuerpo.

Los vecinos del sector lo recuerdan como un hombre trabajador y tranquilo. “Él se iba a trabajar como todas las mañanas en la fábrica Agroparacas, cuando vino una moto con dos sicarios y lo mataron aquí; él no tenía problema con nadie”, lamentó una vecina.

Los peritos de criminalística llegaron al lugar para hacer las diligencias correspondientes, mientras los familiares exigieron justicia, pues dieron a conocer a la policía que la víctima venía solicitando garantías para su persona, ya que venía siendo amenazado debido a un problema de litigio de un predio ubicado en la calle San José, cercado de la provincia de Pisco.

Ante este y otros hechos que vienen sucediendo en Pisco, los vecinos piden mayor presencia policial en la zona, ya que la violencia y extorsión se han vuelto frecuentes. “Nos sentimos desprotegidos, ya estamos cansados de tantos asesinatos”, expresó una pobladora entre lágrimas.

(Felipe Olivares Mozo)