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Pide que se limpie La Mochica para llevar agua hasta Rincón Grande: Conservacionista Félix Quinteros lanza alerta sobre Huacachina

Daniel Bravo Dextre El conservacionista iqueño Félix Quinteros Ferreyra, como una “voz que clama en el desierto”, está reiterando su pedido para agotar todos los esfuerzos orientados a que la legendaria laguna de Huacachina recupere la calidad de las aguas medicinales que la hizo famosa mundialmente a fines del siglo XIX, cuando los enfermos llegaban…

Daniel Bravo Dextre

El conservacionista iqueño Félix Quinteros Ferreyra, como una “voz que clama en el desierto”, está reiterando su pedido para agotar todos los esfuerzos orientados a que la legendaria laguna de Huacachina recupere la calidad de las aguas medicinales que la hizo famosa mundialmente a fines del siglo XIX, cuando los enfermos llegaban de todos los confines del planeta para bañarse en ese espejo de agua verde esmeralda.

La propagandista de esas aguas de propiedades curativas fue la dama italiana Madame Perotti, cuyo nombre real era Angela Olivetti Micchardi de Perotti, quien reconoció las aguas medicinales en su propia persona y comenzó a repartirla en su burrito que dejaba atado en la calle Lima, frente a la Prefectura de Ica.

Al advertir un descenso del nivel de la laguna y aceptar amargamente que las aguas habían perdido sus propiedades curativas por la falta de filtración de las sales minerales, Félix Quinteros, conocido por su férrea defensa del milenario huarango, el 31 de octubre del año pasado redactó una misiva lastimera que la dirigió al actual gobernador regional, Jorge Hurtado Herrera, pidiéndole que autorice a sus subordinados para que limpien el cauce La Mochica y así se pueda trasladar agua del río Ica hasta el embalse de “Rincón Grande”, ubicado en el caserío de Comatrana, tierra de sus ancestros.

Explica que el agua depositada en ese embalse pasa por debajo de la gran duna que colinda con el balneario de Huacachina, y que por medio de las filtraciones y vasos comunicantes el agua de avenida arrastra las sales minerales incrementando a la vez el caudal de la laguna que esta semana se vestirá de gala para recibir a miles de turistas con motivo del Festival Internacional de la Sirena de Huacachina.

Grupo Oasis

En esta ocasión, nuevamente nos vemos en la imperiosa necesidad de citar la hazaña que lograra el Grupo Oasis en Semana Santa del año 2015, cuando logró salvar la laguna de Huacachina vertiéndole agua filtrada del río Ica que fue llevada en tubería de plástico por encima de la gran duna, mediante bombeo.

Inicialmente, el Grupo Oasis liderado por el empresario Francisco “Pancho” Massa intentó repetir lo que se hacía desde hace más de 300 años, en el sentido de rehidratar la laguna almacenando agua del río en Rincón Grande. 

Más de 15 días Massa y los ingenieros del grupo estuvieron almacenando miles de metros cúbicos de agua en el embalse natural de Comatrana, y en ese periodo no se registró un solo chorro de agua que emerja del fondo de la laguna por efecto de la filtración y los vasos comunicantes.

Agotada la paciencia y cuando sólo quedaba de la legendaria laguna un charco de agua peligrando su existencia, en medio de la desesperación y la angustia de perder la única laguna que quedaba con vida de las 11 que existieron, el Grupo Oasis ideó un plan de emergencia que consistió en llevar agua filtrada del río Ica mediante el bombeo.

Desde entonces la laguna se mantiene con agua superficial que se bombea con agua del subsuelo mediante un pozo tubular que el equipo de Massa dejó rehabilitado.

Frente a ello, Quinteros no pierde la esperanza que Huacachina recupere la propiedad de sus aguas curativas, por lo que pide que el GORE Ica a través del PETACC continúe llevando agua del río por la acequia La Mochica hasta Rincón Grande. Según una hipótesis que circuló el año 2015, para que aflore el agua con las sales minerales se tendría que dragar la laguna para retirar el barro que se encuentra almacenado taponeando la filtración.

Antecedente

Desde la perspectiva de la física general, el principio de los vasos comunicantes fue demostrado científicamente en Europa por Simon Stevin (siglo XVI) y Blaise Pascal (siglo XVII).  En el caso de Huacachina, los geólogos explican que el agua de las lluvias estacionales en la cordillera de los Andes se filtra en el subsuelo y viaja de manera invisible alimentando el acuífero de Ica. Al llegar al desierto, debido a que el suelo de la duna es muy bajo, «choca» con este nivel del agua subterránea (nivel freático), obligando al líquido a aflorar a la superficie para nivelarse

La explicación científica del origen de la laguna de Huacachina mediante la teoría de los vasos comunicantes y el afloramiento del acuífero se asocia históricamente a estudios hidrogeológicos regionales. Sin embargo, en el ámbito de los proyectos de ingeniería para salvar la laguna, destaca la figura del ingeniero Miguel Belli. Uno de sus alumnos, precisamente, integra el famoso Grupo Oasis.

La explicación y la solución de Miguel Belli a mediados del siglo XX, cuando el nivel de la laguna empezó a descender críticamente por la explotación de pozos, dicho ingeniero peruano propuso y ejecutó una solución práctica basada estrictamente en el principio de vasos comunicantes.

El proyecto consistió en embalsar las aguas en una zona más alta conocida hasta ahora como «Rincón Grande» Al estar el embalse a mayor altura que la laguna, el agua se filtraba a través del subsuelo por la presión hidráulica natural (actuando como vasos comunicantes), logrando así recargar e hidratar el oasis de forma natural durante años.

Agua es lo que sobra, ya que anualmente cerca de 100 millones de metros cúbicos de agua de avenida se pierde en el mar, como dice Félix Quinteros, por lo que resulta muy fácil continuar llevando agua hasta el embalse; razón por la cual el conservacionista le pide al gobernador regional que previamente mande limpiar el cauce en coordinación con la Junta de Regantes.