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Hoy se normalizaría atención en el Cementerio Saraja
Daniel Bravo Dextre Después de dos años de permanecer cerrado por la pandemia del Covid-19, el Cementerio General de Saraja, con más de 160 años de antigüedad, nuevamente corrió el riego de volverse a cerrar al público, debido a la severa advertencia lanzada por el presidente de la Beneficencia Pública de Ica, José Luis Escate…

Daniel Bravo Dextre
Después de dos años de permanecer cerrado por la pandemia del Covid-19, el Cementerio General de Saraja, con más de 160 años de antigüedad, nuevamente corrió el riego de volverse a cerrar al público, debido a la severa advertencia lanzada por el presidente de la Beneficencia Pública de Ica, José Luis Escate Espinoza.
El exprefecto regional y funcionario municipal fue bastante enfático, en declaraciones a la prensa, en el sentido que cerrará el cementerio por una, dos, tres o cuatro semanas, “hasta que los ladrones no devuelvan las tres lápidas robadas”; recibiendo por ello una serie de críticas en las redes sociales.

Escate, ofuscado por el hurto de lápidas, ha manifestado que los delincuentes llegaron al extremo de ofrecer las lápidas robadas en los talleres artesanales donde elaboran esos elementos funerarios, ubicados frente al camposanto de Saraja.
El robo se produjo entre la tarde del martes y la madrugada del pasado miércoles. Este último día los guardianes del turno diurno advirtieron que faltaban tres lápidas, por lo que de inmediato comunicaron la sustracción producida al administrador del cementerio, quien a la vez reportó el hecho a la gerencia.
Al tomar conocimiento del hurto producido, el abogado Escate Espinoza dispuso que se denuncie el hecho ante la Policía de Ica, a la vez ordenó el cierre del cementerio para que los agentes del orden realicen la investigación preliminar en busca de indicios que permitan esclarecer el robo y dar con sus autores.
Es así que el cementerio permaneció cerrado al público los días miércoles y jueves, limitándose solamente el ingreso de féretros y deudos de los difuntos que iban a ser sepultados. La atención se normalizó ayer, restringiéndose el ingreso de personas particulares, como músicos, vendedores de agua, colgadores de flores y operarios que se dedican a colocar lápidas.

Fuentes allegadas a la Beneficencia revelaron que la atención al pública se iba a normalizar hoy; pero, dejaron entrever que las restricciones de ingreso continuarán con las personas particulares que desarrollan una serie de oficios y servicios al interior del campo santo.
Al parecer la severa advertencia de cerrar el cementerio por tiempo indefinido sólo fue un arranque de ira del presidente de la Beneficencia; pues, el cierre sólo fue de dos días para que la Policía realice libremente su labor investigadora.
Las cámaras de seguridad no lograron captar a los ladrones en pleno acto delictivo, debido a que éstos conocían muy bien el ángulo de enfoque de esos aparatos de filmación.
Se conoció que la Beneficencia, con apoyo de colaboradores anónimos, habría obtenido los nombres de los principales sospechosos, quienes ya habrían sido denunciados ante la Policía Nacional por el robo de las ornamentas fúnebres, las cuales tienen un valor incalculable para los deudos.
