Caos en el tránsito vehicular es un problema difícil de resolver

Daniel Bravo Dextre El caos vehicular en la ciudad de Ica es un problema recurrente desde la década del 90 en que se incrementó ostensiblemente el parque automotor, con proliferación de autos Tico y mototaxis que tornó muy difícil la transitabilidad en la Villa de Valverde, de extremo a extremo; de preferencia en las horas…

Daniel Bravo Dextre

El caos vehicular en la ciudad de Ica es un problema recurrente desde la década del 90 en que se incrementó ostensiblemente el parque automotor, con proliferación de autos Tico y mototaxis que tornó muy difícil la transitabilidad en la Villa de Valverde, de extremo a extremo; de preferencia en las horas punta.

El año 1997, en sesión de Concejo, el pleno de regidores analizó con bastante preocupación la situación; incluso, hubo propuestas de suspender los permisos de circulación de las mototaxis, no sólo por el problema de la transitabilidad, sino también por la contaminación ambiental que generaban esas pequeñas unidades que no utilizaban filtros en los tubos de escape.

Lamentablemente, luego de la fatídica inundación de enero de 1998 no se volvió a tocar el tema, debido a que la administración municipal concentró toda su atención en el tema de la reconstrucción. Los damnificados crearon el Frente de Defensa, hicieron marcha de sacrificio a Lima y no lograron ayuda del Gobierno central.

Carlos Ramos terminó su periodo de alcalde y al volver el año 2015 mediante el voto popular, nuevamente intentó ordenar a los mototaxistas y éstos, literalmente, lo tomaron de rehén y casi lo linchan.

Después de dos años fue vacado en el cargo, justo por haberles organizado un agasajo con Tony Rosado por el Día del Transportista, a través de terceras personas.

Desde entonces hasta ahora ninguna autoridad edil ha osado enfrentarse con los transportistas. Javier Cornejo y Emma Mejía, lo único que pudieron hacer es capacitarlos, empadronarlos y mantenerlos fuera de la Plaza de Armas, en la mañana, en la tarde y parte de la noche.

Operativos

El coronel PNP retirado Ricardo Guillén Balbín elaboró un plan para reordenar el transporte en el centro de la ciudad, con estrategias semáforo, Ica Monumental, entre otras iniciativas en base a su experiencia policial; pero, lamentablemente tuvo que dejar el cargo de gerente municipal de Transporte por una observación que hiciera la Contraloría sobre su perfil profesional.

Tras su salida, su plan fue dejado de lado y lo único que se viene emprendiendo en la gerencia son operativos inopinados a los paraderos informales que resultan ser “flor de un solo día”, debido a que el ordenamiento dura pocas horas y nuevamente los espacios públicos son ocupados por diversas unidades vehiculares.

Los inspectores municipales, que son muy pocos, sólo cuidan la Plaza de Armas, la segunda cuadra de calle Lima, la primera de calle Callao, la segunda de calle Bolívar, la segunda de calle Libertad, la primera de calle Cajamarca, la primera cuadra de calle Tacna, la primera de Loreto, la primera y segunda de Av. San Martín, las tres primeras cuadras de la Av. Grau y la segunda y tercera cuadra de la Av. Matías Manzanilla

Después, en el resto de calles, como Amazonas, Castrovirreyna, Independencia, Moquegua, La Mar, Lima, Ayacucho, Paita, Tumbes, Tacna y otras, en las llamadas horas punta se genera un terrible embotellamiento porque los vehículos sólo circulan por un solo carril, debido a que el otro está ocupado por vehículos y motos lineales estacionadas que dificultan el tránsito, haciendo perder tiempo y dinero a los transportistas y usuarios en general.

A esto hay que encontrarle una solución urgente.