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LA VOZ DE LOS BICENTENARIOS
Mg. Juan Carlos Romaní Chacón Presidente del Comité Patriótico Bicentenario de la Independencia del Perú Provincia de Ica 202 años de la llegada de la Expedición de la Sierra a la ciudad de Ica: Homenaje al Coronel Mayor Juan Antonio Álvarez Arenales. 4 de octubre de 1820 202 años de la ceremonia olvidada: la formación…

Mg. Juan Carlos Romaní Chacón
Presidente del Comité Patriótico
Bicentenario de la Independencia del Perú
Provincia de Ica
202 años de la llegada de la Expedición de la Sierra a la ciudad de Ica:
Homenaje al Coronel Mayor Juan Antonio Álvarez Arenales.
4 de octubre de 1820
202 años de la ceremonia olvidada: la formación y partida de la Expedición de la Sierra al mando del Coronel Arenales desde la plaza de armas de Pisco
Un día como hoy, hace doscientos dos años, el 4 de octubre de 1820 el General San Martín entregó la orden de operaciones de la Expedición de la Sierra y la Primera Bandera del Perú al Coronel Juan Antonio Álvarez de Arenales (de origen español, criado en Buenos Aires, formado en el ejército realista; pero, menospreciado por los oficiales españoles peninsulares por ser americano. Arenales se pasó a las fuerzas independientes, fue derrotado y hecho prisionero en las Casas Matas de la fortaleza del Callao; huyó y se reincorporó a la causa de la libertad e independencia de América).

En cuanto a los fines y objetivos de esta expedición, ella estaba destinada a ganarse a la causa patriota a los pueblos del centro del Perú, siendo el primer objetivo llegar a la ciudad de Ica, libertar todo el territorio de su jurisdicción, haciéndose todo lo posible para que proclamasen su independencia y estableciesen sus propias autoridades. También se llevaría a cabo la formación de partidas guerrilleras, que tan importante papel jugarían posteriormente. Con fecha 4 de octubre, desde su cuartel general en Pisco, San Martín suscribió unas instrucciones para Álvarez de Arenales y se las entregó en acto público. Luego de esta ceremonia militar, cuyo propósito también era levantar la moral de los soldados patriotas y, en especial, a las nuevas tropas peruanas, esta división del Ejército Libertador se dirigió a la hacienda Caucato, donde estaba acantonada; y al día siguiente, en la madruga, emprender la marcha de campaña. Al mediodía llegaron a Chunchanga o hacienda Bernales (actual distrito de Humay, de la provincia de Pisco) y Arenales informa al General San Martín el avance realizado. En la tarde retoma la marcha rumbo a la ciudad de Ica.
De la imponente obra “El Protectorado” (1921) de Germán Leguía y Martínez, extraemos lo siguiente: “El día 2 de octubre, en efecto, prodúcese en el acantonamiento de Caucato un movimiento inusitado, precursor de acontecimientos extraordinarios. Arenales y la división de vanguardia han recibido mandato perentorio de “alistarse para emprender marcha al primer aviso” y todo es, pues, actividad, satisfacción, ruido y alegría, entre los patriotas acampados en la hacienda del Mazo. Ese aviso se imparte el 3, fecha en que -hacia la tarde- el héroe de La Florida y sus escasas, pero valientes tropas, vencen las dos arenosas leguas que se extienden entre Caucato y Pisco, y penetran marciales y animosas en el cuartel general. Dase aquella misma noche, en las oficinas de este último, organizaron conveniente y definitiva a la división que, desde aquél día, empieza a denominarse “de la Sierra” (organización que detallaremos en su lugar); y comunicase a su jefe el día 4, la orden del partir el 5”.
202 años después: la ceremonia olvidada
Continúa el Dr. Germán Leguía y Martínez: “En la madrugada de esta última fecha (4 de octubre de 1820), según Espejo, o a las once de la mañana, conforme al “Diario de operaciones” tantas veces citado, la división saliente forma en la plaza de armas del pueblo con sus mil ciento treinta y ocho plazas; y, después de recibir una bandera de manos propias de San Martín, que exige la solemne promesa de honor -habitual en estos casos- y de ser proclamado en forma entusiasta por su jefe, rompe camino sobre Ica e inicia la que históricamente se conoce con el nombre de primera “campaña de penetración de Arenales”… No el innoble sentimiento de la envidia, pero sí el de la tristeza o del descontento imperan, entre tanto, en el espíritu de los expedicionarios que quedan en Pisco, al ver alejarse a aquellos compañeros, por cierto, más felices, que al fin encuentran ocasión de ilustrar su existencia y su nombre con nuevas hazañas. Tales tristeza y descontento acentúanse y hácense tanto más justificados, cuanto que, en el transcurso de los subsiguientes días, deslízanse las horas en la misma plena e insoportable inmovilidad”.
6 de octubre de 1820: la Expedición de la Sierra llegó a Ica
El 6 de octubre llegarían a Ica, de donde el ejército realista, al mando de Quimper, había fugado y el pueblo iqueño recibió con alegría a la División Libertadora, atendiendo y alimentando a los soldados; armando y reforzando a una formidable caballería, infantería y artillería.
Luego de las primeras victorias del ejército patriota, el 7 de octubre en Palpa, el 15 en Changuillo y Nasca, el 16 en Acarí; el 21 de octubre de 1820 el pueblo iqueño se atrevió a proclamar su independencia, decisión que tendría sangrientas represalias meses después, durante la Guerra de la Independencia. Aquél 21 de octubre de 1820, San Martín creaba la primera Bandera del Perú, mediante un decreto emitido en el cuartel general de Pisco, y; ese mismo día, en la plaza de armas de la ciudad de Ica, se creaba el Escuadrón de Caballería “Auxiliares Patriotas de Ica”, la primera unidad del Ejército del Perú, escuadrón integrado por los mejores jinetes chinchanos, pisqueños, iqueños, palpeños y nasqueños; jinetes de todas las razas, blancos, negros, mulatos, indios, mestizos, y de todas las clases sociales. Y al mando de este primer escuadrón peruano, el legendario capitán argentino José Félix Aldao, fraile y soldado que más adelante se convertiría en el mejor organizador de guerrilleros y montoneros del Perú, y brazo ejecutor de Arenales y de San Martín.
