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Lima se aproxima al medio milenio
| Por: Miguel Arturo Seminario Ojeda Historiador, director del Museo Electoral y de la Democracia de la Dirección Nacional de Educación y Formación Cívica Ciudadana del Jurado Nacional de Elecciones Todas las ciudades del mundo tienen historia; en su seno han nacido constructores de huellas permanentes que trascienden al tiempo y que viven en la…

| Por: Miguel Arturo Seminario Ojeda
Historiador, director del Museo Electoral y de la Democracia
de la Dirección Nacional de Educación y Formación Cívica
Ciudadana del Jurado Nacional de Elecciones
Todas las ciudades del mundo tienen historia; en su seno han nacido constructores de huellas permanentes que trascienden al tiempo y que viven en la memoria de las nuevas generaciones, que los recuerdan para bien o para cuestionarlos. Así, la historia de la ciudad de Roma no se puede desligar de Rómulo y de Remo, tanto como de Nerón.
Lima, la ciudad capital del Perú, hoy cumple 488 años de fundación, o sea del acto jurídico del inicio urbano de la ciudad bajo la planta hispana, el 18 de enero de 1535. La capital peruana se fundó sobre la existencia de un sitio prehispánico, quedando atrás el proyecto de establecerla en Jauja y desplazando a Cusco como el centro de administración que fue en el incanato.

Lima, la Ciudad de los Reyes, empezó a crecer hasta dar la imagen que tiene hoy, tras casi cinco siglos de existencia. En su espacio se han protagonizado sucesos de repercusión nacional, asociados a hombres y mujeres de grata recordación para todos los peruanos y peruanas.
Muchos limeños han volado más allá de las fronteras nacionales, identificándose al Perú con sus nombres, que le dan gloria a la ciudad y a la patria en la que nacieron, como los ilustres Santa Rosa de Lima y San Martín de Porres, que cubren un gran espacio de la segunda mitad del siglo XVI y la primera del siglo XVII.
Los que no nacieron en Lima, pero le cantaron y escribieron a la ciudad que hicieron suya, son muchos, como Chabuca Granda, de eterna alma limeña, aunque accidentalmente naciera en Apurímac. Raul Porras Barrenechea, iqueño nacido en Pisco, es otro gran limeñista, y como ellos se cuentan varios cientos de quienes adoptaron el alma limeña como suya. El ilustre historiador pisqueño, fue quien inició la campaña de salvación del “viejo puente, el río y la alameda”, cuando eran afectados por el paso indetenible del tiempo y por las oleadas migratorias.
Han pasado 488 años de la fundación de la ciudad de Lima y seguimos recordando al cacique Taulichusco, último gobernante de la Lima prehispánica, presente en su fundación del 18 de enero de 1535. Sigue presente la memoria de Francisco Pizarro, el fundador de la ciudad que, más allá de las críticas positivas y negativas sobre su protagonismo, se mantiene vivo, para aceptar o para negar su comportamiento como hombre del siglo XVI, y a quien los limeños del cuarto centenario levantaron una estatua en su memoria, como el fundador de su ciudad.

Están en la memoria de Lima sus primeros alcaldes, entre los que se cuenta a Nicolás de Ribera, “El viejo”, Andrés de Siancas, Juan de Cadalzo, Francisco Ampuero Cocas, cuyo hijo Martín Ampuero Yupanqui fue regidor de Lima. Y otro protagonista de la historia limeña del siglo XVI, el capitán Jerónimo de Aliaga.
Rolando Arellano Cueva señala que hoy Lima es “La Ciudad de los Reyes, los Chávez, los Quispe…”. Con la gran configuración social -que es su sello indeleble-, este estudioso de la actual dinámica socioeconómica de la ciudad, que el 16 de enero de este año publicó un artículo de evaluación del tan señalado centralismo limeño, nos recordó la causa del título de este libro.
La conquista de Lima por los provincianos generó la creación de una nueva categoría para el análisis social, los “neolimeños”, para referirse a los nacidos en Lima con padres procedentes desde el interior, que inculcan en sus hijos y nietos los patrones culturales de la tierra de su oriundez, convirtiendo a la capital peruana en el crisol que es ahora.
