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LA VOZ DE LOS BICENTENARIOS
Mg. Juan Carlos Romaní Chacón Presidente del Comité Patriótico Bicentenario de la Independencia del Perú – Provincia de Ica La acción patriótica de los centros poblados más antiguos del departamento de Ica 26 de marzo de 1821 – 2023 Conmemorando los 202 años del combate de Chincha Baja Recordemos que el 22 de setiembre…

Mg. Juan Carlos Romaní Chacón
Presidente del Comité Patriótico Bicentenario
de la Independencia del Perú – Provincia de Ica
La acción patriótica de los centros poblados más antiguos del departamento de Ica
26 de marzo de 1821 – 2023
Conmemorando los 202 años del combate de Chincha Baja
Recordemos que el 22 de setiembre de 1820, el legendario y poderoso Regimiento de Granaderos a Caballo de los Andes, al mando del veterano militar argentino, el coronel Rudecindo Alvarado, llegó a los valles de Chincha Baja y Chincha Alta, recibiendo el apoyo masivo del pueblo chinchano; y, al día siguiente, el 23 de setiembre -día de la juventud, de la primavera y de la esperanza-, don José de San Martín, en persona, llegó a Chincha para organizar personalmente la conformación de las primeras tropas peruanas, en sus tres armas: infantería, artillería y caballería.

En esta última, San Martín no tuvo problemas porque reconoció a golpe de vista la destreza y habilidad de los jinetes negros, indios, cholos, en el arte y el dominio del protagonista del Bicentenario: el poderoso caballo peruano de paso. Recordemos que San Martín creó el Regimiento de Granaderos a Caballo de los Andes y muy pronto el Libertador creará, a su imagen y semejanza, el Escuadrón de Caballería “Auxiliares Patriotas de Ica”, que luego se convertiría en el Regimiento de Granaderos a Caballo del Perú. La guerra de la independencia del Perú se prolongó por siete años (1820 – 1826) y en cada uno de estos sangrientos años estuvo presente la acción patriótica de los pueblos más antiguos de la costa, sierra y selva del Perú; con su aporte logístico y su aporte en contingente de sangre; con las espectaculares correrías de las partidas de montoneros patriotas, que diezmaron sistemáticamente al Ejército Real del Perú, al mando del virrey de facto, don José de La Serna.
Guillermo Miller y la primera expedición de puertos intermedios
En enero y febrero de 1821, después de las primeras victorias de las fuerzas patriotas obtenidas en setiembre, octubre, noviembre y diciembre de 1820, el grueso del Ejército Libertador del Perú siguió avanzando por la sierra y por el norte de Lima, en simultáneo, en una operación “tenaza”, para capturar la ciudad de Lima, la ciudad de los Reyes; pero, dejaba a merced de la venganza y sangrientas represalias a los pueblos recientemente liberados del yugo español.
Muchos pueblos libres sucumbieron a las represalias realistas y fueron reconquistados, otros ofrecieron tenaz resistencia con sus montoneros patriotas y milicias cívicas de infantería, artillería, y caballería. En marzo de 1821, el Libertador San Martín inició movimientos para tomar definitivamente la ciudad de Lima y, en simultáneo, envió expediciones para respaldar a los pueblos libres.
Día 22 de marzo (1821): Desembarco en Pisco
La primera expedición a puertos intermedios está vinculada al nombre de Guillermo Miller, y su figura en ella ha sido popularizada por el retrato de cuerpo entero que se encuentra al frente de sus «Memorias». Esbelto, de rostro simpático, con patilla rubia, a lo Wellington, con un anteojo de larga vista en una mano y apoyada la otra en una fina espada inglesa envainada; llevaba en la cabeza un sombrero elástico de ordenanza y sobre el uniforme militar el poncho americano, con grandes espuelas peruanas de plata en los pies; en lontananza, los andes, y a su pie la tropa que alista sus cabalgaduras para la marcha en la montaña. En medio de este paisaje, con esa estampa y arreos, desembarcó Miller en Pisco y se posesionó de Chincha, ocupando el pueblo bajo la protección de los cañones del «San Martín», la O´Higgins y la «Valdivia», al mando del gran almirante inglés, Lord Cochrane. El coronel Loriga, que defendía el punto, pretendió sorprender la plaza cortando las avanzadas de caballería con 80 Húsares, pero el capitán José Videla (argentino, mendocino) «hombre de pocas palabras, pero de buenos hechos», según Miller, le salió al encuentro con 43 infantes y una docena de jinetes y los derrotó, matando 6 hombres en la persecución.
26 de marzo de 1821: Chincha Baja, el combate olvidado
En seguida nos remitimos a fuentes históricas valiosas. Unos párrafos del Boletín del Ejército Unido, Libertador del Perú; publicado el 25 de mayo de 1821, en Barranca, para revalorar la gesta heroica de nuestros antepasados patriotas, nacionales y extranjeros; para aplicar sus enseñanzas, sus valores, en la actual segunda ola de la pandemia del covid-19:
(Se ha respetado la ortografía original)
“La expedición marítima que salio de Huacho el 13 de Marzo desembarcó en Pisco por la noche y entro al pueblo por sorpresa en la madrugada del día siguiente. Los habitantes se conmovieron de placer, y abrieron los brazos de la amistad á nuestros valientes. Ninguno abandonó sus hogares, por que todos gemían bajo el doble peso del yugo que les había impuesto la venganza, venganza que no tenia mas causa que la buena voluntad con que recibieron la primera vez á sus Libertadores.
EL Teniente Coronel Miller mandó inmediatamente al Capitan Videla con una partida de observación al valle de Chincha, y en el pueblo bajo, hizo ver al enemigo que ni por sorpresa puede triunfar del coraje de los Libertadores. El 26 de Marzo á las 6 de la mañana salía de aquel pueblo para Pisco el Teniente D. José Saura, conduciendo tres granaderos enfermos, y á distancia de ocho cuadras de la plaza, encontró de improviso una partida de Ussares, fuerte de 80 hombres que se dirigía al pueblo con intención de sorprender al Capitan Videla. Este mandó formar en la plaza su piquete de 43 infantes, colocándose á retaguardia de una grande acequia: también dio orden para que encillase el piquete de caballería, acuartelado á una cuadra de la plaza. Los enemigos cargaron á gran galope, pero un vivo fuego de nuestra parte los puso en desorden, y aprovechándose de él el Capitán Videla, los cargó, á la bayoneta, matándoles 6 hombres y haciéndoles varios heridos, entre ellos el oficial Comandante. El Capitan Aramburu de Granaderos á Caballo, no pudo hallarse en este momento á pesar de sus deseos y persiguió al enemigo hasta tres cuartos de legua aunque inútilmente por el mal estado de sus caballos. El Capitan Videla se retiro á la plaza después de haberlos seguido mas de ocho cuadras, temeroso de ser atacado por algún otro punto. Su perdida consistió en un granadero de los enfermos, que falleció, y los otros dos que se dispersaron. El Teniente Saura obró con bravura, y los 43 infantes acreditaron que no pelean maquinalmente como los soldados del rey, y que saben lo que defienden. Los oficiales y tropa de Caballeria tuvieron que lamentar el no haber podido llegar á tiempo, para hacer su deber”.
Fuente:
Boletín No. 13 del Ejército Unido, Libertador del Perú
Barranca, 25 de mayo de 1821
Repositorio digital de la Pontificia Universidad Católica del Perú
Lima, 2020
