¡Tu carrito está actualmente vacío!
LA VOZ DE LOS BICENTENARIOS
| Mg. Juan Carlos Romaní Chacón Presidente del Comité Patriótico Bicentenario de la Independencia del Perú – Provincia de Ica Pisqueños del Bicentenario El legado de Raúl Porras Barrenechea: El nombre del Perú La forma correcta de pronunciar y escribir el nombre de nuestra patria Además de conmemorar, el próximo 23 de abril, el Día…

| Mg. Juan Carlos Romaní Chacón
Presidente del Comité Patriótico Bicentenario
de la Independencia del Perú – Provincia de Ica
Pisqueños del Bicentenario
El legado de Raúl Porras Barrenechea: El nombre del Perú
La forma correcta de pronunciar y escribir el nombre de nuestra patria
Además de conmemorar, el próximo 23 de abril, el Día del Idioma español, en homenaje a Miguel de Cervantes Saavedra; además de conmemorar el Día Mundial del Libro y el Derecho de Autor, para nosotros es más importante revalorar el legado del doctor Raúl Porras Barrenechea, pisqueño y peruano del Bicentenario, nuestro insigne historiador, maestro y diplomático que nos enseñó a escribir, pronunciar correctamente y valorar el origen del nombre…. EL PERÚ.
“Sería necesario que todo ciudadano se propusiera, a través de una pedagogía personal que vaya recalando paulatinamente en esa habla cotidiana tan atrozmente distorsionada en estos tiempos, volver a imponerse el uso correcto siquiera del nombre de nuestro país y de las referencias al mismo: “El Perú” y no simplemente “Perú”; “en el Perú” en vez del retorcido “en Perú” y, en lo posesivo, “del Perú” y no el indigesto “de Perú”.
Entonces, que Raúl Porras Barrenechea, ese gran peruano cuya efigie perenniza un billete de banco como recordándonos la vigencia de su legado, contribuya con este libro al rescate definitivo de “El nombre del Perú”.
El equipo de investigación y divulgación del Comité Patriótico Bicentenario de la Independencia del Perú – Provincia de Ica, y la Biblioteca Municipal “José de San Martín”, de la municipalidad provincial de Ica; en Semana Santa rinden homenaje a nuestro Señor de Luren de Ica y a nuestro gran historiador nacido en Pisco, la Puerta de la Libertad en la región Ica, cuna de la Independencia. Desde el cielo, Raúl Porras Barrenechea nos da un jalón de orejas, a las autoridades y a la sociedad civil organizada de nuestra patria; para pronunciar y escribir correctamente “EL PERÚ” … y; no caer en deformaciones grotescas, como “Soy de Perú” o “nací en Perú”, cuando lo correcto es decir y escribir: “Yo soy del Perú”, y …. “Yo nací en el Perú”. El siguiente extracto de tan valiosa obra “EL NOMBRE DEL PERÚ”, publicada en el año 1951, contribuye a nuestra campaña educativa de fortalecer la identidad nacional y regional, y a fortalecer la educación en valores, de nuestra niñez y juventud del siglo XXI…la Generación del Bicentenario…
Raúl Porras Barrenechea: El pisqueño del Bicentenario
Presentación del libro “El nombre del Perú” – Segunda Edición 2016

Raúl Porras Barrenechea (Pisco, 1897 – Lima, 1960), es considerado uno de los pensadores peruanos fundamentales del siglo XX. Historiador, ensayista, abogado, diplomático y político, realizó sus estudios en el Colegio La Recoleta y en la Universidad Nacional de San Marcos, donde ejercería la docencia la mayor parte de su vida, iniciándose como docente en la cátedra de Lengua Castellana y de Historia del Perú. Fue, asimismo, profesor de Historia en diversos colegios de Lima y tuvo también a su cargo la cátedra de Historia en la Pontificia Universidad Católica, en la Academia Diplomática y en el Instituto de Urbanismo de la Universidad Nacional de Ingeniería.
En 1919 participó en la Reforma Universitaria de la Universidad de San Marcos. Fundó el Conversatorio Universitario junto con Jorge Basadre, Luis Alberto Sánchez y otros destacados jóvenes intelectuales de la época, una agrupación destinada a congregar a los investigadores del tema de la independencia del Perú, de ahí el nombre de Generación del Centenario con que se conoce desde entonces a los estudiosos pertenecientes a la generación de Porras.
Diplomático de carrera, fue el fundador y primer director del Archivo de Límites de la Cancillería, entre 1936 y 1938, fue Ministro Plenipotenciario ante la Sociedad de Naciones, que más tarde evolucionaría en la Organización de las Naciones Unides. Posteriormente se desempeñó como Embajador en España, llegando a culminar su carrera como Ministro de Relaciones Exteriores, cargo que ejerció entre 1958 hasta pocas semanas antes de su fallecimiento, en 1960.
Como político, fue elegido en 1956 Senador por Lima, llegando a ocupar la presidencia de la Cámara Alta del parlamento nacional.
Extractos del libro “El nombre del Perú” – Segunda Edición 2016
El nombre del Perú fue desconocido para los Incas. Fue impuesto por los conquistadores españoles y rechazado por los indios del Perú, que se negaban a usarlo, según el testimonio de Valera, Acosta y Garcilaso.
No fue nombre de la lengua quechua, ni tampoco de la antillana o caribe, sino corrupción del nombre del cacique de una tribu panameña, vecina del golfo de San Miguel, llamado Bírú, al que los soldados y aventureros de Panamá dieron en llamar Perú.
La empresa de Pizarro, Almagro y Luque fue llamada por sus directores y los funcionarios reales de Panamá «la armada del Levante». Durante los años 1524 a 1527, y aun posteriormente, sólo se habla oficialmente del descubrimiento de «la costa del Levante».
Frente a la vaguedad del nombre oficial, surge entre los vecinos de Panamá, los soldados desocupados y desertores de la empresa, el mote burlesco de «los del Perú», aplicado a los que iban llevados por el recogedor Almagro a morir en el marasmo del trópico, en manos del carnicero Pizarro.
El nombre del Perú no significa, pues, ni río, ni valle, ni orón o troje, y mucho menos es derivación de Ophir. No es palabra quechua ni caribe, sino indo-hispana o mestiza. No tiene explicación en lengua castellana, ni tampoco en la antillana, ni en la lengua general de los Incas, como lo atestiguan Garcilaso y su propia fonética enfática, que lleva una entraña india invadida por la sonoridad castellana. Y, aunque no tenga traducción en los vocabularios de las lenguas indígenas ni en los léxicos españoles, tiene el más rico contenido histórico y espiritual. Es anuncio de leyenda y de riqueza, es fruto mestizo brotado de la tierra y de la aventura, y, geográficamente, significa tierras que demoran al sur. Es la síntesis de todas las leyendas de la riqueza austral.
Por ello cantaría el poeta limeño de las Armas Antárticas, en su verso de clásica prestancia: «Este Perú antártico, famoso. . .»
Fuente:
EL NOMBRE DEL PERÚ
Raúl Porras Barnechea. Primera Edición, Lima 1951
Segunda Edición, Lima 2016
LAPIX EDITORES
Municipalidad Provincial de Ica
Biblioteca Municipal “José de San Martín”
CATÁLOGO – Registro 21722
