Restos de fundadores del FBI se reencuentran en Parque del Recuerdo

| Daniel Bravo Dextre Las gratas circunstancias del destino los unieron en la década del 60 para fundar la mítica Federación de Bebedores Iqueños -FBI-, y hoy, después de varios años de fallecidos, sus hijos nuevamente los unen para que sus restos descansen en paz en el Parque del Recuerdo, cuyas tumbas permanecen casi juntas…

| Daniel Bravo Dextre

Las gratas circunstancias del destino los unieron en la década del 60 para fundar la mítica Federación de Bebedores Iqueños -FBI-, y hoy, después de varios años de fallecidos, sus hijos nuevamente los unen para que sus restos descansen en paz en el Parque del Recuerdo, cuyas tumbas permanecen casi juntas en la sección “San Martín de Porres”.

El último en unirse al grupo de defensores de la calidad y peruanidad del pisco ha sido el reconocido arqueólogo internacional Alejandro Arnido Pezzia Assereto, Premio Nacional de Cultura (Arqueología) 1966, quien dictó más de mil 500 conferencias ilustradas sobre arqueología, antropología, paleontología y astronomía, tanto en la región Ica, como en todo el país y en el extranjero.

El sábado último, a las 8:30 de la mañana, los restos de “Jano” Pezzia, exdirector departamental del Instituto Nacional de Cultura (hoy Ministerio de Cultura), fueron trasladados desde el antiguo cementerio general de Saraja (pabellón San Ernesto) hasta el referido camposanto de Subtanjalla, donde se reencontró desde el más allá con sus entrañables amigos, don Angel Rodolfo Mejía Schiacaluga, presidente vitalicio fundador del FBI, y don Matías Antonio Grados Ferreyra, secretario vitalicio del FBI.

Alejandro Pezzia, quien fuera secretario de cultura vitalicio del FBI, no llegó solo al Parque del Recuerdo, sino en compañía de su padre Arnido Pezzia Argentero (01-08-1886 – 17-08-1928), quien en vida se desempeñó como Cónsul del Reino de Italia en Perú. También fueron trasladados los restos de su madre Clelia Assereto Vda. de Pezzia (25-01-1884 – 18-01-1972).

Sólo faltarían unirse a la collera del pisco los también fundadores del FBI, el médico cirujano y escritor Raúl Sotil Galindo, secretario de Relaciones Internacionales del FBI, y don Hugo Nieto Suárez, exvocal del FBI y consagrado criador del caballo peruano de paso.

Mítico FBI

Hasta comienzos de la década del 80 el FBI se mantuvo como un mito, lleno de misterio y secretismo. En Ica se sabía de su existencia, pero existía muy poca información. Incluso, no se sabía el significado exacto de la histórica sigla y, por ignorancia comprensible en las emisoras locales, casi jocosamente se le mencionaba diminutivamente como Federación de Borrachos Iqueños.

Por esos años, el popular “Chaucato” Mejía decidió romper el mito y abrió las puertas del santuario del pisco, donde se reunía la crema y nata del FBI, especie de bebedores profesionales que tenían como una de sus máximas el jamás despreciar un trago de aguardiente de uva, cuyo castigo inapelable era “la abstinencia perpetua”, la cual se cumplía sin duda ni murmuraciones.

El santuario era un ambiente rústico campestre, ubicado en la bodega artesanal Mejía, del distrito de San Juan Bautista, donde se exhibía las fotografías de las célebres e históricas reuniones del FBI, en muchas de las cuales aparece otro fundador, vecino notable del lugar, el tribuno don Fernando León de Vivero, cinco veces presidente de la Cámara de Diputados, cuyo record político aún permanece invencible.  

El aposento que fue testigo de innumerables tertulias de la sacra calidad y peruanidad del pisco, conservaba celosamente el vaso o cáliz de la consagración, el cual tenía que tomarse lleno del puro de uva (en cantidad superior a un vaso de herraje), como requisito indispensable para que el novato sea incorporado como miembro activo del legendario FBI.

El colosal vaso fue visto por última vez en público el año 2004, cuando el entonces director de RPP Noticias, Raúl Vargas Vega, y el entonces regidor provincial, Francisco Javier Massa Pardo, fueron incorporados como socios del FBI, cuya ceremonia se desarrolló en el fundo El Huarangal, localizado en Pueblo Nuevo.

El hijo de uno de los fundadores tiene secretamente guardado el santo grial del pisco que es de cristal antiguo, posiblemente en espera que se reactive el FBI y se le necesite para la consagración de un nuevo miembro.

En su reciente aniversario 130, la Cámara de Comercio, Industria y Turismo de Ica hizo votos para que el FBI pronto sea reactivado y continúe con su suprema misión de velar por la calidad del pisco y defender su peruanidad como denominación de origen.