¿Conoces sobre el ritual Kambó?

| Luis Edgardo Figueroa Montes Médico patólogo clínico. Director de Medicina del Laboratorio www.medicinadellaboratorio.com En una reciente visita a la Amazonía peruana, nuestro pulmón verde y muy valioso en estos tiempos, pude contemplar su naturaleza y visité algunos lugares que son parte del circuito turístico en Iquitos. En una visita al insectario, un animal llamó…

| Luis Edgardo Figueroa Montes

Médico patólogo clínico.

Director de Medicina del Laboratorio

www.medicinadellaboratorio.com

En una reciente visita a la Amazonía peruana, nuestro pulmón verde y muy valioso en estos tiempos, pude contemplar su naturaleza y visité algunos lugares que son parte del circuito turístico en Iquitos. En una visita al insectario, un animal llamó mi atención: la rana Kambó o rana mono grande, cuyo nombre científico es Phyllomedusa bicolor.

Un artículo escrito por la BBC News Mundo, titulado «Kambó, el polémico veneno que se usa en Sudamérica como medicina para curarlo todo», refiere que este animal -de un brillante color verde- vive en la selva del estado de Acre, en el noreste de Brasil, y en otros países amazónicos, como Bolivia, Colombia, Guyana, Perú y Venezuela (1).

Algunos pueblos indígenas de la Amazonía, como los katukinas, kaxinawás y ashaninkas, utilizan al Kambó en rituales para reforzar el sistema inmunológico. Para ello, cazan la rana tras seguir sus cantos, la inmovilizan atándole sus cuatro extremidades y le retiran una secreción rascándole la espalda con una espátula, donde produce una toxina muy tóxica que secreta la Phyllomedusa bicolor (1).

El uso de esta toxina, con presuntos objetivos terapéuticos, se está extendiendo a nivel internacional y sobre todo en Sudamérica, con la promesa de curar todo tipo de enfermedades. Aunque científicos advierten que ninguno de los beneficios que se le atribuye está probado científicamente y que, en algunos casos, su uso podría ser fatal (1).

Dentro del proceso de su aplicación y para que produzca el efecto prometido, la persona interesada debe acudir a la sesión en ayunas, donde personas aficionadas a su aplicación (chamanes) realizan el ritual Kambó. En ese lugar, la persona beberá hasta tres litros de agua, mientras el chamán le realiza una serie de quemaduras superficiales en forma de puntos «En la pantorrilla en el caso de las mujeres y en los brazos o en el pecho en los hombres» (refiere un chamán). Sobre heridas superficiales y abiertas, se les aplicará la toxina extraída de la rana que, al haber sido combinada con agua y secada sobre una tabla de madera, es una pasta blanquecina (1).

Unos tres a cuatro minutos después, sientes que un fuego te recorre todo el cuerpo y que una llama parte de los dedos de los pies y llega hasta tu cabeza (testimonio), «Notas el corazón en la garganta, te congelas, transpiras». La dosis (número de puntos) y la periodicidad de la aplicación depende de la edad y la constitución de la persona, así como del número de veces que haya utilizado antes la sustancia, explican los chamanes. El proceso termina con nauseas, vómito y alivio. Una consecuencia del envenenamiento, explican los científicos. Pero los que lo practican aseguran que así se expulsan las toxinas y los males (1).

Se ofrece este tratamiento como solución para afecciones tan diversas como: inflamaciones en general, cansancio, tendinitis, dolor de cabeza, asma, rinitis, alergias, úlceras, diabetes, estreñimiento, hipertensión, colesterol alto, cirrosis, estrés, irregularidad menstrual, reducción de la líbido, crisis de ansiedad, entre otros (1).

Un reciente artículo publicado en una revista revisada por pares (Frontiers) titulado «La rana Kambó amazónica Phyllomedusa bicolor: conocimientos actuales sobre biología, filogeografía, toxinología, etnofarmacología y aspectos médicos», aborda todos sus aspectos. En estas líneas me enfocaré en los temas médicos, sobre los efectos de su toxina (2).

Se han realizado estudios antropológicos, bioquímicos y farmacológicos; sin embargo, hasta la fecha, se sabe poco sobre el ritual Kambó. Las primeras observaciones etnográficas del ritual en poblaciones indígenas fueron realizadas por el misionero francés Constantin Tastevin en 1925. Se sugiere que el uso primitivo y mitológico de la secreción está relacionado con un chamán de la tribu Kaxinauá en Brasil que, al ver a muchos nativos gravemente enfermos y al no ser curados en los rituales con ayahuasca, realizaba este ritual (2).

Estos anfibios habitan ambientes ricos en microorganismos. Las ranas arborícolas viven en un ambiente muy húmedo durante la toda su vida, siendo susceptibles a patógenos y, para defenderse, producen potentes péptidos antimicrobianos. La secreción producida por sus glándulas en su piel húmeda, inhibe las enfermedades y es tóxica para otros animales. La liberación de esta toxina es un mecanismo de defensa muy eficiente frente a posibles depredadores (2).

Aunque las secreciones de la piel de Phyllomedusa bicolor son conocidas como una rica fuente de «Péptidos» biológicamente activos, hasta el momento no se han realizado estudios para descubrir si las sustancias liberadas en las secreciones de la piel poseen toxicidad contra los depredadores (2).

Todas las especies de Phyllomedusa son prolíficas productoras de péptidos, de los cuales, la familia más representativa es la dermaseptina. Hasta la fecha se han descrito más de 277 péptidos. La mayoría de los péptidos bioactivos hasta ahora han mostrado aplicaciones potenciales en medicina, como las filoceruleínas con propiedades hipotensoras; las taquiquininas y filoquininas como vasodilatadores; las dermorfinas y deltorfinas con propiedades opiáceas, y las adenorregulinas con propiedades antibióticas (2).

La toxina o veneno de P. bicolor es utilizado por los nativos en los rituales chamánicos tradicionales en la Amazonía, y se informa que se usa como estimulante y también con fines curativos, aunque «No hay evidencia científica concluyente de su efectividad» (2).

Los mecanismos de acción y efectos de la toxina no se comprenden de forma completa. Se han identificado efectos citotóxicos y antitumorales in vitro sobre diferentes células, así como propiedades antibacterianas y antiprotozoarias, además de sustancias con alta afinidad por los receptores opioides y aumento de la permeabilidad de los vasos y la barrera hematoencefálica (2).

En general, las secreciones de rana tienden a causar efectos secundarios adversos graves, incluida la muerte. Los efectos aparecen en cuestión de minutos e incluyen problemas gastrointestinales: vómitos y diarrea intensos, micción, sudoración y taquicardia. Si bien, algunos efectos se consideran síntomas obligatorios porque está relacionado con la limpieza del cuerpo de malas influencias o toxina, estos efectos son dosis-dependientes.  Otros efectos retardados son alucinaciones, somnolencia, mareos, euforia y sedación (2).

En conclusión, la expansión de su uso ha generado preocupaciones sobre «La biopiratería», inclusive con informes de uso en países europeos y EE.UU. El uso excesivo o el uso por parte de personas con problemas de salud, puede resultar en envenenamiento y muerte. No existen protocolos de manejo para estos casos de envenenamiento y se ha adoptado cuidado de apoyo en los pocos reportes encontrados en la literatura. La riqueza de péptidos bioactivos de la secreción con diferentes actividades biológicas es responsable tanto de los signos y síntomas de su uso popular, como de los envenenamientos (2). Tomar sus precauciones…

Enlaces de interés

https://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/04/160425_salud_kambo_veneno_sapo_amazonico_medicina_polemica_lv
https://doi.org/10.3389/fphar.2022.997318