El Primer Congreso Constituyente del Perú independiente: 1822

| Por: Miguel Arturo Seminario Ojeda Historiador, director del Museo Electoral y de la Democracia de la Dirección Nacional de Educación y Formación Cívica Ciudadana del Jurado Nacional de Elecciones El año pasado dimos a conocer que en todos los espacios de la geografía peruana han nacido hombres y mujeres que trascendieron al tiempo, y…

| Por: Miguel Arturo Seminario Ojeda

Historiador, director del Museo Electoral y de la Democracia

de la Dirección Nacional de Educación y Formación Cívica

Ciudadana del Jurado Nacional de Elecciones

El año pasado dimos a conocer que en todos los espacios de la geografía peruana han nacido hombres y mujeres que trascendieron al tiempo, y uno de ellos fue Carlos Pedemonte y Talavera, pisqueño, quien fuera uno de los diputados electos para el Congreso Constituyente de 1822, y que llegó a presidirlo al año siguiente, entre abril y junio de 1823.

Los sureños del Perú, arequipeños, moqueguanos, iqueños, puneños, cusqueños, apurimeños, tacneños, huancavelicanos, ayacuchanos, tanto como los de Tarapacá, Arica e Iquique, siempre estuvieron dispuestos por la independencia del Perú. Así lo confirman estudiosos de este período de la historia nacional, demostrándose la clara decisión de los habitantes de estas zonas del virreinato, que apostaron por la independencia de su país.

         Primer Congreso Constituyente del Perú, en 1822                  Francisco Javier de Luna Pizarro

Primer presidente del    

congreso Constituyente – 1822

Los peruanos votaron por primera vez en el Perú independiente en julio y los meses siguientes de 1822. La ciudadanía expresó su voluntad para constituir un Congreso que representara la voluntad de todos los habitantes del Perú independiente. Se había convocado a los ciudadanos para expresar su voluntad sobre quienes los representarían en el primer Congreso Constituyente, después de proclamada la independencia nacional, el 28 de julio de 1821; y en este proceso no estuvieron ausentes los sureños.

Para entonces los iqueños y todos los peruanos habían tenido la experiencia de 1812, y hasta de 1814 en algunos lugares, cuando se eligió por primera vez a los cabildos constitucionales, es decir, con la participación de ciudadanos con derecho a elegir y ser elegidos, como se puede verificar en las elecciones de alcaldes en Ica, Moquegua, Puquina, Arequipa, Cusco, Tacna y otros lugares del Virreinato del Perú.

Atrás estaba quedando el universo de los súbditos, que había dominado la escena del universo virreinal; el mundo estaba cambiando, la mentalidad liberal se imponía y los patrones de comportamiento se alteraban en medio de una sociedad que rompía esquemas y viejas estructuras sociales que ya se consideraban caducas.

Las esperanzas de los ciudadanos y la convocatoria a elecciones

Sin lugar a dudas, cuando se hizo la convocatoria se enteraron los peruanos del territorio libre y del sur peruano, donde los realistas continuaban reacios a abandonar el país, creyendo que el desarrollo de la guerra les resultaría favorable. Y con toda seguridad, a los ciudadanos del sur les resintió la frustración de no participar directamente, sino a través de sus ciudadanos que en ese momento estaban domiciliados en la ciudad de Lima.

La noticia pronto se esparció; soplaban vientos de independencia y de liberalismo en el país que había abrazado la igualdad, pese a que pasarían muchos años para lograrlo totalmente y se considerase a todos sus habitantes en ese plano, sobre todo a los afrodescendientes y a la población originaria.

La gran convocatoria para elegir e instalar el Primer Congreso Constituyente la hizo el general San Martín, el 27 de diciembre de 1821. Indudablemente había que preparar a la ciudadanía. Se estableció el número de diputados que correspondía a cada jurisdicción,

En su libro sobre los orígenes del gobierno representativo en el Perú, el doctor Valentín Paniagua Corazao dio a conocer múltiples detalles de los procesos electorales, desde las elecciones por las Cortes de Cádiz, las municipales de 1812 y las elecciones en el Perú independiente, desde 1822 hasta 1826, dando a conocer episodios sobre las elecciones en Lima para representantes por el sur del Perú.

Instalación del Congreso y aprobación de la forma de gobierno

El Congreso se instaló solemnemente en el antiguo local de la Universidad de San Marcos, en Lima, un día como hoy, el 20 de setiembre de 1822, en medio del júbilo general; allí, el Protector del Perú, don José de San Martín, renunció a los altos cargos que tenía tras la entrevista en Guayaquil con el general Simón Bolívar y cansado de las presunciones de los otros, que abiertamente decían que quería coronarse como rey del Perú; prefirió retirarse del escenario de gloria que había alcanzado.

El Congreso era de tendencia liberal y la Constitución debatida y aprobada fue promulgada por el presidente Torre Tagle el 12 de noviembre de 1823, sin llegar a regir, puesto que casi de inmediato fue suspendida al considerarse en oposición a las facultades que el Congreso había conferido a Simón Bolívar, quien ya se encontraba en el Perú desde septiembre de ese año; posteriormente fue restaurada en 1827, con efímera vida hasta 1828, cuando se le reemplazó por una nueva Constitución liberal, que fue reformada 6 años después, por la Convención Nacional de 1833 – 1834.

En esa Constitución se aprobó la forma de gobierno republicano para el Perú, con carácter unitario, dejando atrás la propuesta sanmartiniana de monarquía constitucional; vendrían años de luchas internas, en las que las disputas por el poder político generarían facciones dirigidas por los caudillos que se enfrentaban por la conducción del destino del país, y gran parte de estas disputas se protagonizaron en el sur peruano.

Dos siglos después, a 201 años de la instalación del Primer Congreso Constituyente del Perú, la ocasión es propicia para reflexionar sobre el rol, la proyección que tiene sobre la ciudadanía y sobre cómo juzgan los ciudadanos y ciudadanas de hoy la labor de los parlamentarios que en conjunto constituyen uno de los poderes del Estado y representan a los ciudadanos y ciudadanas de todo el país, que les han conferido poder político, y representan a la población en general.