Las Patricias de la Independencia

Por: Miguel Arturo Seminario Ojeda Historiador, director del Museo Electoral y de la Democracia de la Dirección Nacional de Educación y Formación Cívica Ciudadana del Jurado Nacional de Elecciones Sin lugar a dudas, la participación de las mujeres en el proceso de la independencia del Perú no es un asunto casual. Fueron tan patriotas como…

Por: Miguel Arturo Seminario Ojeda

Historiador, director del Museo Electoral y de la Democracia

de la Dirección Nacional de Educación y Formación Cívica

Ciudadana del Jurado Nacional de Elecciones

Sin lugar a dudas, la participación de las mujeres en el proceso de la independencia del Perú no es un asunto casual. Fueron tan patriotas como los varones y se distinguieron por su amor a la patria, como lo expresaron el general San Martín y otras autoridades del Perú en sus primeros diez años de vida independiente; posteriormente, nuevas autoridades harían lo mismo.

El general don José de San Martín, Protector de la Libertad del Perú, según decreto del 11 de enero de 1822, reconoció la heroica participación de las patricias en la gesta libertaria porque se enteró oportunamente y pudo verificar que la mujer no había estado ajena a la gesta libertaria. Con toda seguridad, los espías que llegaron a costas peruanas, antes de su presencia en suelo peruano, le habían dado información oportuna.

Para este reconocimiento, don José de San Martín creó la distinción de una banda de seda bicolor, blanca y encarnada, con las armas del Estado en el anverso y en el reverso la siguiente inscripción: «Al patriotismo de las más sensibles», para considerar a las patricias y agradecerles a nombre de la patria por el valor, la decisión, la abnegación y el patriotismo que pusieron de manifiesto como lo hicieron los varones, ya que arriesgaron su vida, su familia y sus bienes, y pusieron todo al servicio de la causa de la libertad.

El 11 de enero de 2003, casi 181 años después, se realizó el homenaje a las patricias, con un acto litúrgico a cargo del reverendo José Chávez Cortegana, al que asistieron oficiales generales y almirantes representantes de los institutos armados y Policía Nacional; representantes de las instituciones cívico-patrióticas y culturales; comisiones de oficiales superiores y subalternos de las Fuerzas Armadas y Policía Nacional; miembros de honor, de número y los correspondientes del Centro de Estudios Histórico-Militares del Perú (CEHMP), presidido entonces por el general Herrmann Hamann Carrillo.

El homenaje se llevó a cabo teniendo en cuenta que este acto histórico de reconocimiento a las patricias ha sido poco divulgado por la historiografía, que ha privilegiado el heroísmo militar ante el civil; a la costa sobre la sierra; al varón frente a la mujer. Solo en los últimos tiempos se ha visto un cambio y manifestaciones de inclusión social y de consideración y respeto a la mujer, por sus aportes a la independencia de su patria.

El reconocimiento previo a las patricias se hizo también años antes, en el Museo del Ejército de la Fortaleza del Real Felipe, organizando una Sala de Homenaje a la Participación de la Mujer Peruana en el proceso histórico nacional, en donde figuran las patricias; en dicha ocasión complementó el homenaje en el Panteón Nacional de los Próceres.

La relación de las damas distinguidas consideradas en la placa, a partir de la lista publicada en la Gaceta del Gobierno de Lima Independiente del 22 de enero y del 6 de febrero de 1822, y de la ampliación que se hizo el 19 de septiembre de este año, considera, entre otras, a Antonia Bernales de Zubiaga, Brígida Silva, Carmen Vásquez de Acuña -Condesa de la Vega del Ren-, Camila Arnao, Cipriana Portocarrero, Carmen Guzmán, Calletana Haller, Carmen Suárez, Camila Alvarado, Catalina Luna Victoria, Carmen Bacaraeza de Linch, Casimira Fernández, Camila Tramaría, Carmen Unsegui, Carmen Pizarro, Carmen Gana, Carmen Larraín de las Heras.

Asimismo, Ignacia Mendiburu de Palacios, Jacoba Herrera, Justa Urtugay, Josefa Larraín, Juana de Dios Sánchez de Navajas, Josefa Carrillo Marquesa de Castellón, Lucía Delgado de Herrero, Luisa de Roso, Luisa Mariátegui, Luisa Ayala, Lorenza Aparicio, Lorenza Rueda, Rosa Perla de Estacio, Rosa Icasa de Olmedes, Rosario Velazco de Rodríguez, Rosa María González, Rosa O’Higgins, Tomasa Céspedes de Goycochea y Valentina Quispe.

Se entregó también esta distinción a las religiosas, abadesa sor Rudecinda Vergara, sor Isabel Manjares, sor Josefa Castro, sor Rosa Encalada y Palomares, sor Josefa Zerragería, sor Juana Baquíjano, doña Rosa Bartola Henríquez y otras.

Entre las patricias figuran damas de nobleza; otras de estamentos sociales altos, y damas de humilde procedencia, que se entregaron arriesgando sus vidas tras el noble propósito de lograr la libertad y vivir sin ningún tipo de opresión. El general San Martín, reconociendo la igualdad de hombres y mujeres identificados por el ideal de la independencia, resaltó en los considerandos del decreto de Creación de la Banda de Seda, entregada como distintivo a las damas que, por su esfuerzo, se habían hecho acreedoras a ellas. Asimismo, don José de San Martín dijo: El gobierno que desea distinguir el mérito de toda persona cuyo corazón ha suspirado sinceramente por la patria.

De igual modo, en la Gaceta de Lima constan los donativos que hicieron en dinero doña María del Pilar Pérez, Francisca Aliaga, y los de otras que cosieron camisas para el ejército: María Cárdenas, Sebastiana Espinoza, Petronila Pérez, Eulalia Iturrizaga, Martina Meléndez, Magdalena Ramos, Juana Rivera, Josefa Rosas, Antonia Armas, Asención Cerbera, Mercedes Fernández y Eulalia Aramburu. En el caso de Mercedes Herrera de Otero, ella donó un esclavo al Ejército Libertador. Por su parte, Fabiana Suárez donó un colchón.

También se cuentan entre las mujeres que cosieron camisas a: Juana Bolognesi, Manuela Valdivieso, Isabel Rivera, María Casas, Manuela García, Cecilia Zagal, María Urrutia, Gerónima Sarria, las señoras Maldonado, Isabel Orbea, María Román, María del Carmen Bazán, Josefa Orcasitas, Águeda Maurtua, Josefa Lombera, María Arbaisa, Manuela Mesa, Ventura Cárdenas, Juana Dávila, Petronila Sánchez, Inés Arenas, María Andrea izquierdo, Carmen Ramírez, Dolores Mesa, Francisca Luján, María Cervigón, Martina Orcasitas, Polinaria Buitrón, Petronila Lipa, Gregoria Cabrera, Juana Ramos, Josefa Pro, Buenaventura Mundaca, Juana Rosa Palomares y María Romero.

La publicación de estos nombres habría gratificado a estas mujeres que se pusieron al lado de la patria; que contribuyeron, desde sus posibilidades, al logro del ideal patriótico; y que no gozaron de la banda bicolor, pero que al saberse nombradas habrían multiplicado su patriotismo.