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Vicente Morales Duárez y los alcaldes constitucionales en el Perú
| Por: Miguel Arturo Seminario Ojeda Historiador, director del Museo Electoral y de la Democracia de la Dirección Nacional de Educación y Formación Cívica Ciudadana del Jurado Nacional de Elecciones Vicente Morales Duárez es un peruano trascendente y, pese a eso, su nombre no está popularizado como los de Miguel Grau, María Parado de Bellido,…

| Por: Miguel Arturo Seminario Ojeda
Historiador, director del Museo Electoral y de la Democracia
de la Dirección Nacional de Educación y Formación Cívica
Ciudadana del Jurado Nacional de Elecciones
Vicente Morales Duárez es un peruano trascendente y, pese a eso, su nombre no está popularizado como los de Miguel Grau, María Parado de Bellido, Túpac Amaru o Micaela Bastidas. Quizá, quienes mejor conocen por lo menos su nombre, aunque no sepan de su trayectoria, son los moradores alrededor de la avenida que se llama como él, en la margen izquierda del río Rímac, o quienes, al viajar por vía aérea, toman esa ruta que los conduce al aeropuerto.
Hoy recordamos al gran precursor de la inclusión social en el Perú, porque después de jurada la Constitución, fue elegido Presidente de las Cortes, el 24 de marzo de 1812, y a los pocos días sufrió un ataque de apoplejía, falleciendo el 1 de abril de 1812, recibiendo en su entierro los honores de Infante de España, atendiendo a su categoría. Es decir, el mencionado Morales Duárez, está asociado a los orígenes del constitucionalismo en el Perú.
La democracia representativa en el Perú
La historia de la democracia representativa en el Perú se inicia prácticamente en 1812, con las elecciones de cabildos constitucionales, cuando los antiguos súbditos de la corona española, ya convertidos en ciudadanos, deciden quienes serían sus autoridades, en una primera experiencia que se multiplicaría en la República en las elecciones de presidentes de la República, congresistas y alcaldes.
Existe una relación estrecha entre emancipación y ciudadanía. Los peruanos de las últimas décadas del siglo XVIII habían asumido la necesidad de independencia, emanciparse para gobernarse por ellos mismos, sin participación de cualquier gobierno que intentara prolongar el sistema colonial; deseaban elegir a sus autoridades, conforme se estableciera jurídicamente; esa práctica de la ciudadanía multiplicó entre los peruanos el deseo de ser libres e independientes.
Sabemos sobre los orígenes del cabildo en Europa, las características del cabildo español y el inicio de la vida urbana en el Perú bajo el modelo hispano, tras la conquista del Tawantinsuyo a partir de 1532. La historia registra datos históricos del primer cabildo en el Perú, instalado en la ciudad de San Miguel, fundada el 15 de agosto de 1532 en el centro poblado de Tangarará, y su traslado a Piura la Vieja, en 1534, organizaciones con las que se inicia la historia municipal en el Perú, asociada a los primeros alcaldes, Blas de Atienza y Gonzalo Farfán de los Godos.
Diversos libros nos enseñan que la conformación de los cabildos en las ciudades y villas del Perú, sin descuidar a los cabildos de indios, se inician en el siglo XVI, cuya estructura y dinámica ha sido trabajada, entre otros, por los estudiosos Guillermo Lohmann Villena, Juan Bromley Seminario y Waldemar Espinoza Soriano.
Lo acontecido a comienzos del siglo XIX en España, se relaciona con los sucesos en la Península Ibérica, tras la invasión de Napoleón Bonaparte, con la convocatoria a Cortes Generales y a las Cortes de Cádiz, y con la Constitución de 1812, con el concepto de ciudadanía e inclusión social, al considerarse como ciudadanos a los indios, mestizos, blancos y negros libertos, en la conformación de los primeros cabildos constitucionales, con la obligación a los intendentes, de crearlos, aún en los lugares donde antes no habían existido cabildos tradicionales.
La estructura y dinámica de los cabildos no estuvo libre de los conflictos electorales: entre blancos e indios, y entre indios nobles contra los indios del común, así como entre criollo y peninsulares, en diferentes jurisdicciones, y su alcance con recursos ante los tribunales de justicia y el alboroto popular, tomando casos de Piura, Lambayeque, Hualgayoc, Puquina, Azángaro, y Sullana, entre otros.

Vicente Morales Duárez
Morales Duárez nació en Lima el 24 de enero de 1755, hijo de Vicente Antonio Morales y Santisteban, y de María Mercedes Duárez y Anzúrez. Estudió en el Seminario Santo Toribio y en el Convictorio de San Carlos, del que sería maestro y en el que completó su formación jurídica.
Fue imposible para un hombre de ideas avanzadas como él, no pertenecer a la Sociedad Amantes del País fundada por José Baquíjano y Carrillo, cuyo órgano de difusión, el Mercurio Peruano, llevaba el mensaje de patria a todos sus lectores, no dejándose un espacio en el virreinato donde no llegara esta publicación.
Se sabe que fue asesor de los virreyes Francisco Gil de Taboada y Ambrosio O’Higgins, en asuntos administrativos. O’Higgins lo recomendó ante el Rey para presidir una audiencia real, en caso de vacancia, viajando a España en enero de 1810, cuando ya los ánimos en el sur de continente, se manifestaban por la independencia.
Establecido en España, se le nombró alcalde de corte de la Real Audiencia de Lima, pero al poco tiempo fue elegido diputado a Cortes de Cádiz, en las que fue primero Vicepresidente, y después Presidente, en 1812. En esa jornada conformó la comisión de Constitución, llevando a cabo un trabajo que permite ubicarlo como un pionero de la inclusión social, tras abogar por la igualdad de peninsulares y criollos; asimismo, por la representación de americanos en el gobierno central; y, manifestando un pensamiento de igualdad, se preocupó por mejorar de la condición de nativos americanos.
1812 es el año clave asociado a la práctica de la democracia en el Perú; sin embargo, el fortalecimiento de la democracia siguió un camino lento, con algunas situaciones divorciadas del propósito de los hombres de la emancipación, que habían considerado a los indígenas y a los analfabetos, a quienes se les negaría la ciudadanía en la República.
La Constitución de Cádiz de 1812, en cuya elaboración participó el peruano Morales Duárez, estableció el derecho de sufragio para los americanos. Esa Constitución de 1812, jurada solemnemente en Lima y en casi todo el territorio virreinal, se tomó como base para la Constitución de 1823; y aunque no se ha ubicado el texto en quechua, mencionado en las actas de la jura en la sierra peruana, en la documentación consultada en la Biblioteca Nacional de Lima, se deja constancia que fue leída en este idioma en los lugares de mayoría quechua-hablante, siendo acaso este un asomo de inclusión social, puesto en práctica desde ese momento.
Con Vicente Morales Duárez fue elegido diputado en las memorables Cortes de Cádiz, y con él representaron al Perú, Dionisio Inca Yupanqui, Blas Ostolaza, Ramón Olaguer y Feliú y Antonio Zuazo, peruanos cuya actuación fue estudiada por Susana Llontop Sánchez Carrión y otros especialistas de la historia de la democracia en el Perú a comienzos del siglo XIX.
