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Miles de feligreses celebraron el natalicio de Melchorita Saravia

De distintos lugares del país, como de Lima, Cañete, Pisco, Ica, y hasta del norte del país, llegaron en grupos familiares y de amigos para conmemorar los 130 años del natalicio de la sierva grociopradina Melchorita Saravia Tasayco. Ya desde la noche del domingo, como se acostumbra todos los años, muchos acamparon en la plaza…

De distintos lugares del país, como de Lima, Cañete, Pisco, Ica, y hasta del norte del país, llegaron en grupos familiares y de amigos para conmemorar los 130 años del natalicio de la sierva grociopradina Melchorita Saravia Tasayco.

Ya desde la noche del domingo, como se acostumbra todos los años, muchos acamparon en la plaza mayor con el propósito de adelantar la cola y lograr ingresar a la Ermita de Melchorita.

Esa misma noche, artistas locales animaron la clásica serenata en el frontis del municipio, evento organizado por la autoridad local y cuerpo de regidores.

En el día central, las colas doblaban casi las 4 esquinas del perímetro de la plaza mayor. Devotos que llegaban para agradecer por los favores hechos durante el año y por las plegarias elevadas, pugnaban por llegar hasta la rústica casita que se mantiene en pasaje El Peregrino. Allí, con cierta restricción en el tiempo de permanencia, veían en un cuadro el rostro de Melchorita, además visitaban su pequeño y peculiar cuarto de cañas.

En uno de los ambientes principales, la familia Santos Laura, desde la ciudad de Lima llegó con más de 6 tortas para cantarle el tradicional cumpleaños, esto gesto en agradecimiento por todos los favores realizados a la familia en salud y prosperidad.

En tanto, en su iglesia San Pedro, se ofició una misa por el monseñor Héctor Eduardo Vera Colona. Autoridades del distrito y centenares de feligreses asistieron a esa celebración.

Sin embargo, también fue el momento para que distintas agrupaciones de baile lleguen a la plaza para deleitar con lo mejor de su hatajo de negritos, en homenaje al niño Jesús.

Cada año la organización se debería ir asumiendo con mayor responsabilidad a fin de que el evento de Melchorita no pierda su fin religioso, mientras se espera avance el proceso de canonización de la sierva grociopradina.

(Marco Pachas Castilla)