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Inversión sin resultados en Ica: un presente que condiciona el mañana
Por: Álvaro Cubas Cunyas, Economista del Consejo Privado de Competitividad. La inversión pública en Ica enfrenta un problema de resultados. En 2025, la región no solo muestra bajos niveles de ejecución financiera, sino también un elevado número de proyectos sin avance, mayores costos respecto a lo previsto y retrasos significativos en su culminación. En conjunto,…

Por: Álvaro Cubas Cunyas, Economista del Consejo Privado de Competitividad.
La inversión pública en Ica enfrenta un problema de resultados. En 2025, la región no solo muestra bajos niveles de ejecución financiera, sino también un elevado número de proyectos sin avance, mayores costos respecto a lo previsto y retrasos significativos en su culminación. En conjunto, estos elementos evidencian fallas en la gestión de la inversión que afectan tanto la eficiencia del gasto como el cumplimiento físico de las obras.
En 2025, Ica se ubicó en la penúltima posición a nivel nacional en ejecución de inversión pública, alcanzando apenas el 77,9% de su presupuesto, lo que equivale a S/1.814 millones ejecutados, de un PIM de S/2.327 millones. Este nivel de ejecución, muy por debajo del promedio nacional de 85,2%, implicó que la región ejecutara menos recursos que el año previo, registrando así una caída de 8% en la inversión pública respecto a 2024, lo que evidencia dificultades para sostener el ritmo de ejecución de los proyectos.
El problema no se limita a la ejecución financiera. Ica es la octava región con mayor proporción de proyectos con ejecución cero, con un 15,8% del total, por encima del promedio nacional de 14,3%. En la práctica, casi uno de cada seis proyectos que contaron con presupuesto no ha ejecutado un solo sol, lo que refleja debilidades en la programación y en la capacidad de puesta en marcha de los proyectos, afectando directamente su avance y el cumplimiento de los plazos de finalización previstos. Un ejemplo es el proyecto de mejoramiento de los servicios educativos en la institución educativa Fermín Tangüis, que contó con un presupuesto de S/25 millones, pero no registró ejecución durante el año. Este proyecto tuvo su primera ejecución en el 2021 y después de casi cuatro años y medios solo tiene un avance de 1,1% del costo. En consecuencia, este desempeño no solo retrasa la provisión del servicio educativo, sino que implica un costo de oportunidad significativo, al inmovilizar recursos en proyectos con escaso avance que limitan la posibilidad de financiar otras inversiones con mayor grado de madurez y capacidad de ejecución.
Otro elemento crítico en el desempeño en el avance de los proyectos de inversión pública en Ica es la desviación de costos. En 2025, la desviación porcentual entre los montos estimados en la etapa de preinversión y el costo actualizado de los proyectos fue de 120%, frente al 100% en 2024. En la práctica, esto implica que los proyectos terminan costando, en promedio, más del doble de lo inicialmente previsto, lo que evidencia debilidades en la formulación y evaluación de los proyectos.
A las desviaciones de costos se suman los retrasos en la finalización de los proyectos. De los 2.071 proyectos con PIM, 772 presentan atraso, con un retraso promedio de 276 días. Este resultado representa un deterioro respecto a 2024, cuando el retraso promedio fue de 264 días. Además, 457 proyectos registran más de 100 días de atraso, frente a 255 proyectos que superaban ese umbral el año previo. En consecuencia, lejos de corregirse, los retrasos se han profundizado, consolidándose como una característica recurrente del ciclo de inversión regional.
La combinación de mayores costos y retrasos se refleja con claridad en proyectos emblemáticos. Un ejemplo es la reconstrucción y rehabilitación de un camino departamental de 81 kilómetros, con una inversión de S/ 64 millones, que acumula 1.518 días de atraso. Bajo responsabilidad del Gobierno Regional de Ica, este proyecto evidencia las consecuencias de una débil planificación y un control insuficiente durante la ejecución, que se manifiestan en mayores costos y retrasos prolongados, con impactos directos sobre la eficiencia del gasto público.
En conjunto, estos indicadores muestran que el principal desafío de la inversión pública en Ica no radica en el nivel de recursos asignados, sino en la forma en que se gestionan los proyectos a lo largo de todo su ciclo. El elevado número de proyectos con ejecución cero, las desviaciones de costo y los retrasos significativos en la culminación de las obras reflejan debilidades en la programación, la formulación y la ejecución de la inversión pública. Sin mejoras sustantivas en estos aspectos, como una mejor selección y preparación de proyectos, mayor capacidad técnica en las entidades ejecutoras y un seguimiento más riguroso de costos y plazos, los problemas identificados continuarán reflejándose en resultados limitados de la inversión pública. En ese contexto, fortalecer la gestión de la inversión pública no es solo deseable, sino indispensable para asegurar el cierre de brechas.

