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Cuatricentenaria tradición que sobrevive al tiempo Enfoque histórico de la vendimia iqueña

Por: Daniel Bravo Dextre. Mañana se celebra el día central del 61º Festival Internacional de la Vendimia Iqueña y, por Ley del Congreso, es feriado no laborable en todo el departamento de Ica, para la administración pública y privada, con la finalidad de que la población de las cinco provincias de nuestra región pueda participar…

Por: Daniel Bravo Dextre.

Mañana se celebra el día central del 61º Festival Internacional de la Vendimia Iqueña y, por Ley del Congreso, es feriado no laborable en todo el departamento de Ica, para la administración pública y privada, con la finalidad de que la población de las cinco provincias de nuestra región pueda participar en todos los actos programados por la comisión especial que este año la preside la regidora Ana María Huarcaya.

En ese sentido, el diario regional La Opinión –como todos los años- se suma a la celebración con una edición especial, haciendo un breve repaso a la tradición de esta fiesta regional que tiene sus orígenes hace más de 400 años con el cultivo de la vid y la producción de los primeros destilados que después adquirieron el nombre de pisco, en alusión al puerto de la provincia hermana (Pisco) desde donde era embarcado a Europa.

Es bueno saber que el Festival Internacional de la Vendimia Iqueña, como feria agrícola y vitivinícola que promueve intercambio de tecnología y la exposición venta de genuinos productos destilados de uva, en más de 80 años de historia ha tenido diversos escenarios.

De acuerdo a los registros fotográficos y periodísticos que existen, el primer escenario de la vendimia fue la calle Libertad de la plaza de armas de Ica y la calle Cajamarca, donde se instalaban los productores agrícolas y vitivinícolas para ofertar sus productos, incluyendo la infaltable cachina, causando gran sensación entre lugareños y visitantes.

Luego, la feria de la vendimia se mudó a la calle Piura, abarcando todo el tramo comprendido entre la plaza Bolognesi y el Santuario del Señor de Luren. En la organización participaban el Club de Leones, Cámara Junior, Rotary Club y la Dirección de Agricultura.

A finales de los 50 se trasladó a la Av. Matías Manzanilla por ser una amplia arteria que permitía instalar stands vitivinícolas, vivanderas, escenario de espectáculos y juegos mecánicos, donde permaneció hasta inicios del 80, siendo alcalde interino el doctor Raúl Sotil Galindo, quien sucedió al doctor Augusto Hernández Mendoza.

En ese periodo, el alcalde Sotil, recogiendo algunas sugerencias de los clubs sociales y productores de piscos y vinos, vio la necesidad de organizar la Fiesta de la Vendimia en un escenario más amplio y apropiado. Al comienzo hubo cierta resistencia, pero al ver que los resultados eran alentadores, el llamado Parque de las Leyendas -creado por la ex CRYDI- se quedó como escenario del FIVI, siendo conocido ahora como Campo Ferial de la Vendimia “Alfredo Elías Vargas”, quien siendo alcalde también tuvo especial preocupación para que el FIVI goce de un escenario especial.

Zoológico

Con el tiempo surgió otro problema, cual es la protesta de los vecinos por el ruido estridente que generan los espectáculos en el escenario ferial, afectando también a los animales del zoológico.

Después de siete años, la realización del FIVI ha retornado al campo ferial, con el compromiso que habrá más cuidado con la emisión de la música para no afectar a los vecinos y a los animales en cautiverio, debido a que este año quedaría culminada la construcción del Zoológico Municipal, ubicado fuera del escenario ferial. 

En la gestión del alcalde Aquiles Cavero se trató de darle solución al problema del ruido construyendo una concha acústica, cuya obra quedó reducida a un simple escenario y no solucionó nada.

Antiguas bodegas 

Para hablar de la Vendimia Iqueña debemos remontarnos a sus orígenes, y no nos referimos al Festival Internacional que proviene desde 1938, según los registros fotográficos que quedan de esos años, sino de la producción vitivinícola en sí, y qué mejor que conversar con un entendido en la materia como es el doctor Edgar Luján Aquije, quien radica en el antiguo distrito de San Juan Bautista, que existe antes de la fundación de la ciudad de Ica que nació como Villa de Valverde el año 1663.

Según Luján, la vendimia en realidad surgió en las campiñas desde el año 1549, especialmente en el distrito de San Juan Bautista, fundado ese año por los españoles, distante a cinco kilómetros de la ciudad de Ica, cuando comenzó a cultivarse la vid en Ica y en otras regiones del país. 

Recuerda que por esos años fueron surgiendo en San Juan Bautista las bodegas artesanales que producían destilados en falca y con leña (puro de Ica), y variedad de vinos, generalmente para consumo local y nacional. Entre ellas se destacan las de los sectores Quilloay (Puga de los Orellana, Mejía, Uribe, Díaz), Longar (Reyes, Pineda), San Juan (Ravello, Lidia Suarez, Soria), Yanquiza (Pedro Álvarez).

Aclaró que actualmente son pocas las bodegas artesanales que utilizan el sistema tradicional de la pisa, la fermentación natural y la destilación con leña; por lo que recomendó no apartarse de la historia.

Luján también recordó como producción a gran escala a la antigua bodega de Benicio Ormeño, ubicada en San Juan Bautista, que después fue vendida a la familia Bernales, siendo bautizada con el nombre de “San José de Bella Vista”, la cual existe hasta ahora.

Indicó que por muchos años la familia Bernales producía los destilados de uva, y que llegó a darle servicio a la Química Suiza para que produzca Pisco Tradición, lo cual se mantuvo hasta finales de los 90 del siglo pasado.

Igualmente, recordó a la bodega La Caravedo, de la familia Cabrera, que después fue comprada por el médico cirujano Villar, mientras que los hijos de éste la venden a Rodrigo Peschiera, quien produjo pisco por muchos años, Después la vende a un consorcio extranjero que ahora produce Pisco Portón, de gran aceptación nacional e internacional.

También destacó a las bodegas hacienda Vista Alegre y Tacama, en La Tinguiña, las cuales surgieron en tiempos de los jesuitas y que fueron manejadas por las familias Picasso y Olaechea, respectivamente.

Nos menciona que otra hacienda importante que exportaba destilado de uva fue Macacona, que también existió en tiempos de los jesuitas. Con la expulsión de estos religiosos, el Estado expropió las haciendas y nombró administradores, quienes al final se hicieron dueños. En ese grupo también se ubica la exhacienda Ocucaje, que alcanzó renombre internacional como las otras mencionadas.

Según la poca información que se conoce, antiguamente la pisa de la uva lo hacían los nativos con ayuda de caballos que movían el lagar para exprimir la uva. Cuando llegaron los negros del África asumieron la labor de pisar el fruto de la vid. Con la abolición de la esclavitud la tarea pasó a los peones de las haciendas, cuya costumbre se mantiene hasta ahora.

Caballos de Paso 

La exhibición del caballo peruano de paso siempre ha tenido singular acogida en el campo ferial de la vendimia, siendo uno de sus principales promotores y organizadores el exalcalde y notable criador don Alfredo Elías Vargas, cuyo nombre lleva hoy con justicia dicho escenario del FIVI.

Tras el deceso de Elías Vargas, el concurso y exhibición de caballos de paso perdió a un colosal promotor, razón por la que en los últimos años se extraña tan atractivo espectáculo.

Revisando la historia encontramos que el año 1977 se desarrolló el Primer Concurso Regional de Caballos de Paso. El Comité Ejecutivo del Festival de la Vendimia lo presidió en esa ocasión el doctor Raúl Sotil Galindo. La competencia tuvo éxito, porque el año 1979 participaron 87 ejemplares pura sangre provenientes de todo el país.

El evento equino tuvo su antecedente en la Vendimia de 1958, cuando la guapa secretaria bancaria Matucha Del Solar fue elegida Reina de la Fiesta de la Uva. Este año se desarrolló el Primer Concurso de Caballos de Paso Peruanos de Ica, con participación de criadores de Ica, Pisco y Chincha.

Además de la competencia, los caballos de paso han desfilado muchas veces como parte del corso de la Vendimia Iqueña y en la Ruta de los Lagares. La anual cabalgata tradicional causa también mucha sensación, con participación de diestros chalanes y bellas amazonas que encantan a propios y extraños.

El año 1980 marcó una fecha histórica para la cabalgada. Más de una treintena de ejemplares partieron desde Palpa con sus jinetes experimentados, teniendo como meta el campo ferial de la vendimia. Ese día, dicho escenario estuvo atiborrado de público, llegándose a contar 132 mil personas, número insuperable hasta el momento.

Mosto verde 

El mosto verde no está referido exclusivamente a una marca de destilado de uva, sino que su origen proviene desde hace muchísimos años, cuando en algunas bodegas iqueñas comenzó a producirse pisco empleando mosto verde con un corto periodo de fermentación, frente al que normalmente se utiliza para producir cachina, piscos y vinos.

Sobre el particular, hablamos con el cirujano dentista y periodista Edgar Luján Aquije, quien lleva décadas investigando la tradición de la vitivinicultura iqueña y tiene base histórica sobre los orígenes del mosto verde, además de ser representante de la bodega Soria, una de las más antiguas de San Juan Bautista y de la región Ica.

El doctor Luján nos cuenta que cuando era jovencito desafiaba con otros amigos la bravura del río Ica y sus tumbos, que daban la sensación que las aguas se salían cuando el cauce iba al tope.

Recuerda que en una ocasión se lanzó al río con dos amigos desde el antiguo puente de la avenida Grau, cuando estaba al tope. Ya en el agua observó que sus compañeros querían entrar en pánico al no saber nadar. Su reacción fue en segundos dándoles ánimo y que hagan el “muertito” para que el cuerpo flote y sea arrastrado por la corriente sin peligro. 

Refiere que el entonces periodista iqueño Víctor Díaz Chávez que transmitía en vivo desde la margen derecha del río Ica, al ver los tres cuerpos flotar lanzó la noticia diciendo que el río llevaba tres muertos, generando todo un drama en la comunidad.

También nos cuenta que fue testigo de las primeras ferias vitivinícolas que organizaba Agricultura al final de la calle Piura, colindante con la exhacienda Rodamonte.

Testimonio histórico

Sobre el mosto verde, Luján sostiene que este destilado data desde inicios de la llegada de los primeros sarmientos de uva al valle de Ica, donde se comenzó a producir y exportar destilados de la vid que después adquirieron la denominación de pisco en relación al nombre del puerto o embarcadero localizado en la provincia vecina.

Entonces, según esta versión histórica, el mosto verde empezó a producirse en Ica, especialmente en la zona de San Juan Bautista, hace más de 500 años empleando zumo de uva quebranta que es el resultado de la mutación de los productos traídos de Europa como es la uva mollar y la negra criolla.

Luján manifiesta que la fermentación normal es, en promedio, de 8 a 15 días, dependiendo del destilado o vino que se pretende hacer. Pero, en el caso del mosto verde el periodo de fermentación solo es de cuatro a cinco días, adquiriendo un sabor muy agradable al paladar.

También advierte que en el proceso de producción de pisco mosto verde se emplea cinco veces más la cantidad de uva, por lo que el precio de venta de la botella también se eleva o se quintuplica, razón por la cual muchos productores elaboran este destilado únicamente para consumo familiar, ya que el costo de la botella bordearía 150 soles del genuino.

Sostiene que mucha gente trafica con el nombre de mosto verde, cuyo nombre se hizo conocido gracias al testimonio del científico caminante suizo Johann Jakob Von Tschudi (1838 – 1942), quien se enamoró del Perú y su tradición, especialmente la vitivinícola, llegando a publicar el libro testimonio del Perú, uno de los más grandes clásicos de literatura de viajes que se ha escrito sobre nuestro país.

En ese libro, refiriéndose a la bodega o viña de la familia de La Quintana, el científico anota que estando en dicho lugar probó un aguardiente sabroso, suavecito y peculiar que le llaman mosto verde. Agrega que antiguamente los bodegueros han tenido en su casa pisco mosto verde, por lo que el nombre no le pertenece a una familia en particular.

Finalmente, agrega que las uvas de Ica, especialmente la quebranta es ideal para hacer mosto verde por su alto grado de glucosa, por lo que la uva tiene que estar madura para que le dé la calidad deseada.