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Regidores de la municipalidad de Ica deben esclarecer ante Fiscalía y Congreso por funcionamiento de empresa china

Por: Lic. Jesús Acevedo Herrera, Past Decano del Consejo Regional de Ica, Colegio de Periodistas del Perú, Reg. FPP. 5385, Reg. CPP. 030. La aprobación del cambio de zonificación que favoreció ostensiblemente a la empresa china Tengda Cerámica Perú S.A, instalada en Ica, ha generado una severa controversia llevando a que regidores y funcionarios de la…

Por: Lic. Jesús Acevedo Herrera, Past Decano del Consejo Regional de Ica, Colegio de Periodistas del Perú, Reg. FPP. 5385, Reg. CPP. 030.

La aprobación del cambio de zonificación que favoreció ostensiblemente a la empresa china Tengda Cerámica Perú S.A, instalada en Ica, ha generado una severa controversia llevando a que regidores y funcionarios de la municipalidad provincial de Ica sean investigados por presuntas irregularidades.

El caso se centra en la instalación de una planta industrial en zona agrícola sin contar con los permisos necesarios, lo que ha motivado la intervención del Congreso de la República y la Fiscalía.

El fiscal supremo adjunto Ronald Flores, a cargo de la investigación contra el expresidente José Jerí sobre tráfico de influencia, ha solicitado información en Ica sobre la fábrica china que le permita esclarecer el por qué los 13 regidores sesionaron y aprobaron el cambio de zonificación que al final terminó favoreciendo a dicha empresa, pese a incumplir garantías bases del procedimiento. 

Lo más saltante es que no se respetaron los 5 días hábiles previos para llevar a cabo la sesión de concejo. El expediente no estuvo a disposición de los regidores con la anticipación legal, no se emitió el dictamen de minoría dentro del plazo de 5 días hábiles antes de la sesión de concejo y no se convocó al gerente de Desarrollo Urbano ni al subgerente de Obras Privadas, a pesar de que tenían informes técnicos contradictorios, además del silencio que pudo sostener el alcalde provincial, Carlos Reyes Roque.

Lo más trascendente:

La Comisión de Investigación del Congreso anunció que citará a siete regidores de la municipalidad provincial de Ica que aprobaron el cambio de zonificación en 2024 para beneficiar a la empresa; es decir, se aprobó el cambio de uso de suelo -a industrial- en el sector Villacurí, una zona de alto valor agrícola, en un tiempo inusual y rápido, a pesar de existir informes indicando que Tengda construyó sin licencia y no tenía estudio de impacto ambiental, logrando -posteriormente- la formalización a través de la Ordenanza Municipal N° 026.

Se muestra que hubo controversia entre regidores, algunos defendieron que la medida buscaba la formalización de la inversión aproximada a 10 millones de dólares. Otros denunciaron irregularidades y la falta de cumplimiento de requisitos.

Preocupación ambiental y agrícola

Agroexportadores locales y la Sociedad Nacional de Industrias advierten sobre riesgos de contaminación y alto consumo hídrico en una zona de escasez de agua. La agro exportación de Ica han respondido con rechazo rotundo, presentando denuncias públicas y legales ante la instalación de la empresa Tengda Cerámica.

El sector agrícola señala que la fábrica es como una amenaza directa a la sostenibilidad alimentaria y económica de la región. Sus principales acciones y argumentos se agrupan en los siguientes puntos: Denuncia de Riego de Veto Internacional donde los productores agrícolas, representados por gremios y empresarios, advierten que los residuos de polvos y químicos pesados de la cerámica pueden contaminar cultivos de exportación como la uva.

Señalan que si los mercados internacionales detectan contaminación podrían cerrar el ingreso a la producción de todo el país. También se produciría la alerta por estrés hídrico externo, debido a que una industria pesada consume grandes cantidades de agua en el sector de Villacurí, una zona declarada en veda hídrica desde 2011.

Acusan que la planta china obtuvo facilidades para perforar pozos, mientras la agricultura formal afronta severas restricciones de riego.

Los agricultores catalogaron la edificación de la planta china como un acto de “corrupción” y trato diferente.

Argumentan que mientras las empresas agrícolas formales enfrentan trabas burocráticas extremas, a la empresa china se le permitió “construir un monstruo” de 30 hectáreas de manera ilegal, para luego regularizar sus licencias.