,

Lobos marinos en peligro: crisis alimentaria en Isla Blanca debido al Fenómeno El Niño

Turistas nacionales y extranjeros que durante este fin de semana visitaron las Islas Ballestas, en el cálido balneario de Paracas, quedaron asombrados al llegar a la zona de Isla Blanca. Allí, notaron lobos marinos en estado crítico, algunos al borde de la muerte y otros ya fallecidos. Esta preocupante escena se atribuye a la escasez…

Turistas nacionales y extranjeros que durante este fin de semana visitaron las Islas Ballestas, en el cálido balneario de Paracas, quedaron asombrados al llegar a la zona de Isla Blanca. Allí, notaron lobos marinos en estado crítico, algunos al borde de la muerte y otros ya fallecidos. Esta preocupante escena se atribuye a la escasez de alimento marino en su hábitat natural.

El calentamiento del mar peruano, consecuencia del fenómeno El Niño, viene provocando el alejamiento de especies como la anchoveta y el pez bobo, que son alimentos esenciales para aves como pelícanos y gaviotas, además de los lobos marinos. Esta situación ha obligado a muchos de estos mamíferos a desplazarse hacia los embarcaderos pesqueros de San Andrés y Paracas en busca de sustento. La creciente preocupación no solo afecta a los pescadores, sino también a los operadores turísticos, quienes advierten que la falta de alimento podría seguir cobrando la vida de más lobos marinos.

Ricardo Muñante, guía turístico en Paracas, compartió la preocupación de lo que viene ocurriendo: «En Isla Blanca aún no son muchos, pero se observa cierta debilidad en algunos y otros claramente están desnutridos; si esta situación persiste, más lobos morirán», comentó con un tono de incertidumbre. Resaltar también que la presencia de estos mamíferos marinos es una de las principales atracciones para los visitantes, quienes se apresuran a capturar imágenes de las familias de lobos marinos posando sobre las rocas.

En respuesta a la situación, el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp), el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senansa) y el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor), en conjunto con el Ministerio de Salud, han empezado a recolectar muestras a través de hisopados para determinar las causas exactas de estas muertes.

Este fenómeno plantea serias interrogantes sobre el impacto del cambio climático en los ecosistemas marinos y la urgencia de desarrollar estrategias eficaces para mitigar sus efectos adversos. A la comunidad local, junto con las autoridades, les tocará enfrentar el reto de encontrar soluciones que aseguren la preservación de la rica biodiversidad que hace de Paracas un destino turístico tan preciado.

(Felipe Olivares Mozo)