,

Presidente del IGP: Advierten gran acumulación de energía sísmica frente a costas de Ica, Lima y Ancash

El presidente ejecutivo del Instituto Geofísico del Perú (IGP), ingeniero Hernando Tavera, arribó ayer a la ciudad de Ica para participar como ponente principal en el primer simposio sobre gestión de riesgos y desastres titulado «Planificación Territorial y seguridad sísmica para gobiernos locales», desarrollado en las instalaciones del Colegio de Ingenieros del Perú (Consejo Departamental…

El presidente ejecutivo del Instituto Geofísico del Perú (IGP), ingeniero Hernando Tavera, arribó ayer a la ciudad de Ica para participar como ponente principal en el primer simposio sobre gestión de riesgos y desastres titulado «Planificación Territorial y seguridad sísmica para gobiernos locales», desarrollado en las instalaciones del Colegio de Ingenieros del Perú (Consejo Departamental Ica).

Al término de su disertación, el titular del IGP dio a conocer los resultados de las más recientes investigaciones científicas realizadas por la institución, las cuales permiten elaborar pronósticos sobre las áreas con mayor probabilidad de ocurrencia de eventos telúricos de gran magnitud en el país.

Energía acumulada:

Tavera detalló que los análisis geofísicos han identificado una extensa zona de acoplamiento sísmico -o acumulación de energía- frente a la costa central del Perú, franja que abarca a las regiones de Ancash, Lima e Ica. Esta condición física representa un escenario donde es inminente la liberación paulatina o intempestiva de dicho potencial acumulado.

El científico explicó que, debido a esta evidencia técnica, en la última década el Estado peruano ha incrementado la magnitud proyectada en los simulacros nacionales de prevención, elevando el parámetro de evaluación hasta un valor de 8.8 en la escala de Richter para concientizar a las autoridades y a la ciudadanía.

Suelos y construcciones:

Durante su intervención, Tavera remarcó que el nivel de destrucción que puede provocar un evento de esta naturaleza no depende únicamente de su magnitud, sino de la vulnerabilidad estructural de las ciudades. En ese sentido, hizo un llamado de atención sobre dos factores críticos: la calidad de los suelos y la rigurosidad en los procesos constructivos.

«Una mala ejecución en las edificaciones y la ocupación informal de suelos no aptos pueden resultar altamente perjudiciales ante un escenario de riesgo real», sostuvo el funcionario, enfatizando la responsabilidad técnica que recae sobre los gobiernos locales al momento de fiscalizar las obras y ordenar la expansión urbana.

Finalmente, Tavera reiteró que, si bien la ciencia no puede precisar la fecha y hora exacta en la que ocurrirá un terremoto de gran magnitud, el nivel de riesgo para las regiones costeras como Ica es real y latente, por lo que urgió a las autoridades a no dilatar las acciones de preparación y planificación territorial. (GFC)