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Manuel Pardo, presidente constitucional del Perú
Por: Miguel Arturo Seminario Ojeda, Historiador, responsable del Museo Electoral y de la Democracia de la Dirección Nacional de Educación del Jurado Nacional de Elecciones La ciudadanía peruana experimentó este año una experiencia singular, un proceso electoral que en segunda vuelta dio el triunfo a Keiko Sofía Fujimori Higuchi, la primera mujer electa como presidenta…

Por: Miguel Arturo Seminario Ojeda, Historiador, responsable del Museo Electoral y de la Democracia de la Dirección Nacional de Educación del Jurado Nacional de Elecciones
La ciudadanía peruana experimentó este año una experiencia singular, un proceso electoral que en segunda vuelta dio el triunfo a Keiko Sofía Fujimori Higuchi, la primera mujer electa como presidenta constitucional del Perú; y pronto la experiencia se repetirá, cuando se elija a autoridades regionales y municipales.
Los civiles siempre aspiraron al poder político desde la primera mitad del siglo XIX. Uno de ellos, sin ser figura popularizada, fue el iqueño Domingo Elías Carbajo, quien postuló dos veces a la Presidencia de la República en ese siglo, sin alcanzar su objetivo, pero es el primer candidato civil del que se guarda memoria en la historia nacional.
Manuel Pardo y Lavalle
Después de muchos años de gobiernos de militares en los primeros 50 años de historia de vida independiente y republicana, los peruanos al fin tuvieron un presidente civil en 1871, don Manuel Pardo y Lavalle, quien llegó a la Presidencia de la República marcando un hecho singular dentro de la historia de los gobernantes del Perú.
Manuel Justo Pardo y Lavalle nació en Lima el 9 de agosto de 1834, y fue asesinado el 16 de noviembre de 1878. Se destacó en el campo de la política, llegando a ser, primero, alcalde de Lima, y después, Presidente Constitucional de la República; su carrera política terminó representando a Junín como senador, presidiendo su cámara en 1878.
Su historia familiar lo vincula a un político y escritor, su padre, don Felipe Pardo y Aliaga, y a doña Petronila de Lavalle y Cavero, su progenitora. En 1865 fue nombrado ministro de Hacienda del gobierno de Mariano Ignacio Prado, conformando el “Gabinete de los Talentos”.
Tras fundar el Partido Civil fue elegido Presidente de la República, ejerciendo su cargo desde 1872, después de 50 años de gobiernos militares en Perú. Había constituido una organización política que, en el nombre que adoptó finalmente, delataba el mensaje que esperaba la civilidad; era una respuesta a quienes desde el ámbito militar ejercieron el poder político por 50 años.
El proceso electoral de 1872
En el proceso electoral 1871-72 participaron 6 candidatos: Manuel Pardo, José Rufino Echenique, Evaristo Gómez Sánchez, Andrés Segura, Toribio Ureta y Antonio Arenas; José Francisco Balta, hermano de José Balta, que también había comunicado su candidatura y finalmente no participó.
En la historia electoral y de la democracia en el país se cuenta con hitos que se convirtieron en coyunturas que remecieron a la vieja estructura enquistada dentro de la dinámica del poder político, el triunfo de Manuel Pardo en 1871, y ratificado en 1872, equivalió a haber dicho a los peruanos que los civiles también podían, que estaban capacitados para dirigir la administración del Estado, que no era un privilegio para los triunfadores en las batallas de la independencia.
Los sufragios definitivos del triunfo electoral, después de las elecciones primarias del 15 de octubre de 1871, fueron ratificados el 1 de mayo siguiente, respetándose la voluntad popular de tener un presidente civil, cuyo nombre perdura en calles, avenidas y parques en la ciudad de Lima, y algunas en el interior del país.
Pese al gran déficit fiscal que encontró, intentó remediarlo con una ligera alza de impuestos, entre otras disposiciones. Durante su gobierno se firmó el Tratado de Alianza Defensiva con Bolivia de 1873; De otro lado, se tiene memoria de las reformas en la educación pública. Al finalizar su gobierno fue a residir a Chile.
La muerte de Manuel Pardo
Murió asesinado de un balazo en la espalda que le propinó el sargento del ejército Melchor Montoya, a su ingreso al entonces local del Senado, en el actual Museo del Congreso y de la Inquisición. Su vida acabó a los 44 años de edad, con un golpe a la democracia, interrumpiéndose de esta manera el protagonismo de un hombre comprometido con la decisión de los ciudadanos de endosar representatividad en sus autoridades, conforme a lo dispuesto por la ley. Manuel Pardo, junto con Miguel Grau y Ramón Castilla, son los peruanos más recordados del Perú independiente del siglo XIX.
Un año antes de finalizar el gobierno del presidente Pardo, el 14 de mayo de 1875, en una reunión en el Teatro Odeón de Lima, los artesanos y obreros de la Capital peruana proclamaron la candidatura de Mariano Ignacio Prado, quien ya había sido Presidente Constitucional del Perú entre 1867 y 1868. Al año siguiente, en 1876, se llevarían a cabo elecciones presidenciales, con la participación de varios partidos políticos que, de clubes, estaban adquiriendo características de agrupaciones políticas de esa naturaleza.
Para entonces, Mariano Ignacio Prado ya era una figura conocida en gran parte del país, y con esto aumentó su prestigio. De los protagonistas de la historia peruana, es quizá uno de los más recordados, porque hasta ahora su nombre sigue siendo mencionado, tanto por los sucesos de la Guerra con España, de 1866, como por la Guerra con Chile de 1879. Sin lugar a dudas, sus detractores son la mayoría.

Resumen de su obra de gobierno
Hemos verificado en el Archivo General de la Nación, y en algunas municipalidades, que mientras gobernaba don Manuel Pardo se establecieron los Registros Civiles en las municipalidades, que poco a poco dejarían de lado el registro eclesiástico para trámites oficiales, porque empezaron a asentarse las partidas de nacimiento, matrimonio y defunción de los peruanos.
Durante su gobierno se organizó la Dirección de Estadística, dentro del inisterio de Gobierno y Obras Públicas, como se puede leer en las memorias de dicho ministerio, en varias bibliotecas de Lima y del país.
Una gran radiografía del estado poblacional del país lo constituye el censo de 1876. Fue un censo General de la República que muy poco tiene que envidiar a los censos del siglo XX, ya que los resultados finales presentaron una idea general del Perú y se tomó como instrumento para orientar los planes de gobierno. Se le considera el primer censo técnico, con una cifra poblacional de 2´704,998 habitantes, como hemos leído en la biblioteca del Centro de Estudios Histórico Militares del Perú.
No puede obviarse mencionar que durante su gobierno se fomentó la inmigración europea y asiática, cuyo destino final de la mayoría de europeos fue la zona de Chanchamayo, a la que llegaron como colonos, en un número aproximado de 3,000 inmigrantes establecidos en la ceja de selva, en La Merced
Gobernando Manuel Pardo, se restableció la Guardia Nacional para preparar a la ciudadanía para la defensa del orden público, pese a que el estado de violencia no era como se presenta hoy en el Perú; sin embargo, fue una medida provisoria. Esta guardia se conformaría con los ciudadanos de 21 a 25 años que no estuvieran enrolados en el ejército activo; la Guardia Nacional se formaría en cada provincia.
Un gran avance, en cuanto a comunicaciones, fue la instalación del cable submarino entre Perú y Chile, y después entre Callao y Panamá, que permitió la conexión con todo el mundo.
Continuando con el gran proyecto ferrocarrilero, avanzó la construcción del ferrocarril central a La Oroya y se inauguraron los ferrocarriles de Arequipa a Puno, el de Ilo a Moquegua, el de Pacasmayo a Chilete y de Salaverry a Ascope.
La política de descentralización y propuesta de las poblaciones del interior, contribuyeron a la creación de los departamentos de Lambayeque, Apurímac y Tacna, y de la Provincia Litoral de Moquegua.

