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Malos colectiveros toman calle Lima como paradero informal: Iqueños piden solución al problema del transporte público

Daniel Bravo Dextre El caos en el transporte público en la ciudad de Ica es un problema recurrente que se arrastra desde varias gestiones municipales. El exalcalde Mariano Nacimiento les dio a los transportistas una especie de “patente de corso” y los dejó a su libre albedrío manifestando a sus funcionarios “nadie toca a mis…

Daniel Bravo Dextre

El caos en el transporte público en la ciudad de Ica es un problema recurrente que se arrastra desde varias gestiones municipales. El exalcalde Mariano Nacimiento les dio a los transportistas una especie de “patente de corso” y los dejó a su libre albedrío manifestando a sus funcionarios “nadie toca a mis hermanos mototaxistas y colectiveros”, condenando a los iqueños al caos, desorden e inseguridad.

En mayo del 2015 el entonces alcalde Carlos Ramos Loayza intentó disciplinar a los mototaxistas para que no circulen por la carretera Panamericana Sur, debido a que constituye un serio peligro para ellos mismos y sus pasajeros.

En respuesta a ese reordenamiento, más de 500 mototaxistas reaccionaron y fueron en busca de la autoridad edil, plantándose desafiantes frente al palacio municipal y tomaron la plaza de armas de Ica por más de dos horas, exigiendo dialogar con el burgomaestre.

Muchos pensaban que el popular “Calín” Ramos se correría de los pequeños transportistas. La Policía le ofreció protección debido a que podría ser agredido, en razón a la actitud temeraria y decidida a todo de los mototaxistas en estado de rebeldía total.

Sin embargo, el alcalde sorprendió a todos saliendo sin resguardo del despacho de alcaldía, previa coordinación –desde luego- con los dirigentes que también temían que la protesta gremial genere consecuencias lamentables. La municipalidad asumió un compromiso y el reordenamiento del tránsito quedó aplazado.

Tras su vacancia, en noviembre del 2017, su sucesor, el ingeniero Javier Cornejo Ventura retomó el ordenamiento, capacitando a los mototaxistas y continuando con el censo que superó las 20 mil unidades. Su sucesora Emma Mejía aprovechó la pandemia y las nuevas normas del transporte público para hacer un reempadronamiento general y formalización de taxistas, colectiveros y mototaxistas que en su momento sirvió bastante, sumado al retiro del comercio informal del centro de la ciudad de Ica.

El actual alcalde, Carlos Reyes Roque, intentó hacer un reordenamiento del tránsito que otra vez se había vuelto caótico, decidiendo cerrar la plaza de armas al transporte público; incluso, la embelleció colocando maceteros de gran tamaño que poco a poco han sido desapareciendo.

Para un sector de la población la idea fue muy acertada, mientras que otro sector la desaprobó indicando que se estaba violentando el derecho constitucional al libre tránsito.

Fue así que en octubre de 2023 un juez civil ordenó que se reabra la plaza de armas, declarando fundado un hábeas corpus presentado por un ciudadano para restituir el derecho al libre tránsito. La medida dispuso que la municipalidad retire los conos y objetos que bloqueaban el paso vehicular en las calles alrededor de la histórica plaza mayor.

Problemática actual

En las redes sociales nuevamente los ciudadanos alzan su voz de protesta porque hasta ahora, desde hace varios años, la comuna iqueña no pone freno a los malos colectiveros que han convertido la esquina de las calles Lima y Cajamarca en paradero informal, donde estacionan sus unidades por varios minutos para llamar pasajeros.

Este abuso del derecho que cometen agrava más el caos del tránsito vehicular que ya existe, debido a que obstruyen el libre tránsito formando “cuellos de botella”, causando dificultades a otros transportistas que también desean circular por esas arterias.

En diálogo con este diario regional, el ciudadano Jesús Shimabukuro dijo que todas las veces que pasa por esa esquina ve a colectiveros estacionados llamando pasajeros, y que los inspectores con chaleco amarillo no les llaman la atención, menos les imponen una sanción con apoyo de la Policía de Tránsito, cuyos agentes de turno también se harían los desentendidos.

Esta inacción se presta para una serie de conjeturas y especulaciones sobre el desempeño de los “chalecos amarillos” y los agentes policiales. Corremos traslado de esta denuncia a las autoridades correspondientes para que le den solución al problema planteado por la ciudadanía.