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Más de mil aves marinas mueren en las playas de San Andrés

Instituciones unen esfuerzos para hacer el levantamiento y entierro de los inertes. Más de mil aves marinas, entre pelícanos, gaviotas, piqueros y guanay, han sido encontradas sin vida a lo largo de las playas de San Andrés, un preocupante reflejo del impacto ambiental que el fenómeno El Niño está ocasionando. El hallazgo movilizó al personal…

Instituciones unen esfuerzos para hacer el levantamiento y entierro de los inertes.

Más de mil aves marinas, entre pelícanos, gaviotas, piqueros y guanay, han sido encontradas sin vida a lo largo de las playas de San Andrés, un preocupante reflejo del impacto ambiental que el fenómeno El Niño está ocasionando. El hallazgo movilizó al personal del Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor) y del Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa), quienes, en coordinación con la municipalidad distrital de San Andrés a través del área de Gestión Ambiental, lideraron una exhaustiva tarea de limpieza y disposición adecuada de los restos.

La operación, que abarcó un tramo de tres kilómetros en la orilla de la playa, contó con la colaboración de obreros municipales que se encargaron de recolectar y agrupar los cuerpos inertes de las aves, bajo estrictas medidas de bioseguridad. Las autoridades sanitarias guiaron a los equipos en todo momento para garantizar el cumplimiento de los protocolos establecidos frente a este tipo de emergencias ambientales.

Con el apoyo logístico de camiones volquetes, las aves muertas fueron trasladadas a una fosa especialmente acondicionada con más de cuatro metros de profundidad. Este espacio, situado en un área alejada para proteger a la población local, fue dispuesto para proceder al entierro seguro de los restos, utilizando cal y tierra como medida preventiva para evitar posibles riesgos sanitarios.

El esfuerzo conjunto entre Serfor, Senasa y la municipalidad no solo representó una respuesta a una situación crítica, sino que también buscó mitigar el impacto ambiental y salvaguardar tanto el ecosistema marino como la salud pública y el bienestar de los lugareños y visitantes. Este tipo de acciones evidencia la importancia del trabajo en equipo entre instituciones frente a desafíos ambientales de gran magnitud.

Se conoce que la causa principal detrás de la masiva mortalidad de estas aves sería la falta de disponibilidad de alimento. Los incrementos en la temperatura del agua asociados con el fenómeno El Niño han causado que especies clave en la cadena alimenticia, como la anchoveta, migren hacia profundidades mayores o se desplacen más al sur en busca de condiciones óptimas. Esta situación deja a las aves marinas sin acceso a su principal fuente alimenticia, llevándolas al colapso.

Ante este panorama, la municipalidad de San Andrés ha hecho un llamado público a municipios vecinos, como Paracas y Pisco, que cuentan con extensas franjas costeras, instándolos a replicar estas acciones preventivas en sus respectivas zonas. La acumulación de aves en estado de descomposición no solo representa un riesgo sanitario para las poblaciones humanas cercanas, sino también una potencial amenaza para los ecosistemas locales si no se manejan adecuadamente.

(Felipe Olivares Mozo)