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El Niño y el miedo en los hogares: mejor es prevenir sin vivir atemorizados

Ica es una región de riesgos y recuerdos que no deben repetirse. En muchos hogares de Ica comienza a sentirse una preocupación que merece nuestra atención. Los anuncios sobre la posible presencia del fenómeno climático El Niño, las advertencias sobre lluvias intensas y los mensajes que circulan por las redes sociales están generando temor e…

Ica es una región de riesgos y recuerdos que no deben repetirse. En muchos hogares de Ica comienza a sentirse una preocupación que merece nuestra atención. Los anuncios sobre la posible presencia del fenómeno climático El Niño, las advertencias sobre lluvias intensas y los mensajes que circulan por las redes sociales están generando temor e incertidumbre entre las familias.

No es difícil comprender esta reacción. Ica ha sufrido en distintas oportunidades los efectos de las lluvias, los desbordes y los huaycos. Muchas familias recuerdan lo que significa perder sus pertenencias, ver sus viviendas amenazadas y sentir que, de un momento a otro, la naturaleza puede cambiar sus vidas.

Esos recuerdos permanecen. Por eso, cuando aparece una nueva advertencia climática, el miedo vuelve a entrar en los hogares. Sin embargo, debemos comprender algo fundamental: estar informados no significa vivir atemorizados, y estar preparados no significa esperar que ocurra una desgracia. La prevención debe ayudarnos a actuar con serenidad, no a vivir bajo la angustia de lo que podría suceder.

Las redes sociales y el peligro de los rumores

Hoy, cualquier mensaje, fotografía o video puede circular rápidamente por los teléfonos celulares. En cuestión de minutos, una advertencia sin confirmar puede llegar a cientos de familias, provocar alarma y generar la sensación de que un desastre es inminente. Por eso, debemos tener mucho cuidado.

No todo lo que se publica en las redes sociales es verdadero. Una fotografía antigua puede presentarse como si correspondiera a una emergencia actual; un comentario puede convertirse en una supuesta noticia y una predicción sin sustento puede generar pánico entre la población.

Ante esta situación, la recomendación es clara: consultar los comunicados oficiales del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi), el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), el Centro de Operaciones de Emergencia correspondiente y las autoridades locales.

Si recibimos un mensaje alarmante, no lo compartamos inmediatamente. Primero debemos verificar su procedencia, su fecha y la información que contiene. La responsabilidad de comunicar también es una forma de proteger a nuestras familias.

¿Qué deben hacer las familias de Ica?

La tranquilidad no se consigue ignorando los riesgos, sino tomando medidas sencillas que nos permitan estar preparados.

1. Mantener la calma y conversar en familia

Los adultos deben explicar a los niños y a las personas mayores lo que está ocurriendo, sin exageraciones ni amenazas. No debemos transmitirles nuestros temores como si lo peor fuera inevitable. Es preferible explicarles que existen medidas de prevención y que la familia debe saber cómo actuar.

2. Preparar una pequeña mochila de emergencia

Es recomendable tener agua potable, alimentos no perecibles, una linterna, una radio a pilas, baterías, un botiquín básico, artículos de higiene, documentos importantes protegidos en bolsas impermeables y los medicamentos personales necesarios. La preparación debe realizarse con anticipación, sin compras desesperadas ni gastos innecesarios.

3. Identificar los lugares seguros y las rutas de evacuación

Cada familia debe conocer los riesgos de su zona y averiguar cuáles son las rutas de evacuación y los puntos de reunión establecidos por las autoridades. Si la vivienda se encuentra cerca de una quebrada, un cauce, una ribera o una zona susceptible a inundaciones, es especialmente importante prestar atención a las alertas oficiales.

4. No esperar hasta el último momento

Si las autoridades disponen una evacuación o advierten de un peligro inmediato, debemos seguir sus indicaciones. Nunca debemos acercarnos a quebradas activas, cruzar corrientes de agua ni intentar atravesar zonas inundadas. Un caudal aparentemente pequeño puede ser peligroso.

5. Proteger nuestros documentos y pertenencias esenciales.

Es conveniente guardar documentos de identidad, partidas, certificados y otros papeles importantes en bolsas impermeables. También podemos conservar copias digitales en un lugar seguro. Si existe riesgo de inundación, debemos priorizar la vida y la evacuación por encima de cualquier objeto material.

6. Ayudar a quienes más lo necesitan

Las personas mayores, los niños, las personas con discapacidad y quienes viven solos pueden necesitar apoyo adicional. Conocer a nuestros vecinos, intercambiar teléfonos y organizar ayuda solidaria puede marcar una diferencia importante durante una emergencia.

7. Evitar las compras motivadas por el pánico

No es necesario vaciar los establecimientos comerciales ni adquirir productos en cantidades exageradas ante cada anuncio. Lo razonable es preparar una reserva básica de agua, alimentos y artículos indispensables, de acuerdo con las necesidades y posibilidades de cada hogar.

Las autoridades también deben transmitir confianza

La responsabilidad no recae únicamente en las familias. Las autoridades regionales, provinciales y distritales deben informar oportunamente, explicar los riesgos de cada zona y comunicar con claridad las medidas adoptadas.

Ica necesita prevención efectiva, limpieza y mantenimiento de cauces donde corresponda, evaluación de las zonas vulnerables, rutas de evacuación señalizadas, albergues identificados y servicios de emergencia preparados. Pero también necesita una comunicación pública responsable.

Las autoridades no deben minimizar los riesgos, pero tampoco contribuir a la confusión con mensajes imprecisos. La población tiene derecho a conocer qué se sabe, qué todavía es incierto, cuáles son las zonas expuestas y qué medidas concretas se están ejecutando. Una familia que recibe información clara puede prepararse mejor. Una familia que solamente recibe advertencias alarmantes puede terminar dominada por la incertidumbre.

Ica: prevención, solidaridad y esperanza

Los iqueños conocemos las consecuencias de los desastres naturales. Por eso, no debemos esperar que una emergencia esté encima de nosotros para comenzar a organizarnos. Pero tampoco podemos permitir que cada anuncio climático convierta nuestros hogares en espacios de angustia permanente.

El fenómeno de El Niño y sus posibles efectos deben ser tomados con seriedad, siguiendo los pronósticos y las alertas oficiales. Su evolución y sus consecuencias concretas no deben darse por seguras antes de contar con información técnica que las sustente.

Hoy necesitamos familias informadas, autoridades preparadas y una población que actúe con responsabilidad.

Si tenemos un plan familiar, conocemos las rutas de evacuación, contamos con artículos esenciales y sabemos dónde consultar información confiable, estaremos en mejores condiciones de afrontar una eventual emergencia.

La prevención es responsabilidad; el rumor es confusión y el pánico nunca debe reemplazar a la preparación. Que las familias de Ica no vivan esperando una desgracia, sino aprendiendo a prevenirla. Que nuestros niños crezcan sintiéndose protegidos, que nuestros adultos mayores encuentren tranquilidad y que cada hogar se convierta en un espacio de organización, solidaridad y confianza.

Porque prepararnos no significa tener miedo de vivir. Significa cuidar la vida de quienes más amamos.

A PESAR DE TODO, ICA DEBE MANTENERSE INFORMADA, PREPARADA Y UNIDA.

Por: Lic. Jesús Acevedo Herrera

Past Decano del Consejo Regional de Ica

Colegio de Periodistas del Perú

Reg. FPP. 5385

Reg. CPP. 030