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Se agrava crisis del desagüe en residencial La Angostura
| Daniel Bravo Dextre El colapso del desagüe es un problema que se arrastra por años en Residencial La Angostura. En los últimos ocho meses la situación se ha agravado más, al punto que las aguas servidas invaden no solamente las calles y áreas verdes, sino también las viviendas, obligando a que muchas familias abandonen…

| Daniel Bravo Dextre
El colapso del desagüe es un problema que se arrastra por años en Residencial La Angostura. En los últimos ocho meses la situación se ha agravado más, al punto que las aguas servidas invaden no solamente las calles y áreas verdes, sino también las viviendas, obligando a que muchas familias abandonen sus inmuebles en espera que el grave asunto de contaminación ambiental sea solucionado. Por Fiestas Patrias, muchas familias emigraron a Lima.
Los directivos de la asociación de propietarios que por años se negaron a fusionarse con Emapica, en razón a que no confían en la calidad de su servicio y beneficios de su administración, han perdido liderazgo, debido a que un grupo de residentes que alquilan viviendas en la zona o son propietarios de predios en su minoría (según versión de directivos y socios de ARLA), en la última asamblea de socios acordaron que la EPS OTTAS tome el control del servicio de saneamiento y solucione el problema recurrente.
En la primera semana de junio, tras el Acuerdo de Concejo para que el Ejecutivo declare Emergencia Sanitaria en residencial La Angostura, el alcalde Carlos Reyes Roque sin esperar tal declaratoria oficial, movido por el caótico problema de contaminación, le entregó el servicio de saneamiento de ARLA a la gerencia de Emapica.
Todos pensaron que el problema del colapso del desagüe se solucionaría de inmediato; pero, lamentablemente, no ha sido así. Emapica inicialmente comenzó a bombear las aguas negras dando una solución momentánea.

Como su objetivo era supuestamente la captura, tanto del agua como el alcantarillado, los residentes de la facción ARLA denuncian que hace cuatro días la empresa “tomó por asalto” la caseta de bombeo de agua y cortó el servicio como una medida de presión para que los directivos firmen el acta de transferencia.
ARLA justifica el corte del servicio de agua, con el argumento que Electrodunas a solicitud de un trabajador de la cámara de rebombeo cortó el suministro eléctrico porque el desagüe inundó la caseta y habría afectado el motor. Esto explica por qué el agua la están dando dos horas al día y no alcanza.
Comisión de crisis
Por su parte, la Comisión de Crisis Sanitaria de la residencial emitió un comunicado dando explicaciones de lo sucedido, indicando que la situación actual del sistema de alcantarillado es muy delicada, “porque se encuentra a punto de colapsar integralmente”.
Refiere que se vienen presentando un mayor embalsamiento en la zona afectada y desbordes de las aguas residuales por los buzones de las calles Casuarinas y Cipreses; así como por los buzones internos de algunas viviendas. En algunos casos, agrega que se viene presentando el hundimiento de algunas vías a consecuencia de la humedad de los suelos y probablemente del deterioro de las tuberías o ductos del sistema de alcantarillado. “Podría generarse un efecto dominó en el sistema de alcantarillado, lo cual llevaría al colapso total del sistema”, enfatiza.

Agrega que este problema se ve agravado por una mayor descarga de aguas residuales a la red de alcantarillado “como consecuencia de que el ARLA ha extendido el tiempo de suministro de agua que otorga a las viviendas por el lapso aproximado de 12 horas. Ahora han cortado totalmente el servicio de agua, y algunos miembros de la ARLA manifiestan que ha sido a solicitud de la Comisión de Emergencia Sanitaria, lo cual negamos”.
Como podrá verse, la disputa continúa y EMAPICA no cuenta con un Plan de Contingencia, ya que la solución del colapso del desagüe demandaría, a lo mucho, 48 horas, debiendo conectar la matriz del alcantarillado, que está cerca de la caseta de ingreso, hasta el colector principal que se ubica en el frontis del restaurant peña El Álamo, en un aproximado de 50 metros.
Los residentes temen que el agua de la residencial sea después entregada a otras lotizadoras vecinas y que el costo sería incrementado excesivamente. Lamentablemente, aún no se pronuncia una entidad estatal que el asegure a ARLA que eso no pasará. Los antecedentes no son nada confiables y el problema es de nunca acabar.
