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Reserva San Fernando, importante corredor biológico andino-costero
Con motivo del Día Internacional de la Diversidad Biológica, cuya fecha se celebra cada 22 de mayo, por decisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas (declaratoria 20 de diciembre de 2000), el gobierno regional de Ica resaltó la importancia de nuestra Reserva Nacional San Fernando. En su cuenta de Facebook, el GORE Ica…

Con motivo del Día Internacional de la Diversidad Biológica, cuya fecha se celebra cada 22 de mayo, por decisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas (declaratoria 20 de diciembre de 2000), el gobierno regional de Ica resaltó la importancia de nuestra Reserva Nacional San Fernando.
En su cuenta de Facebook, el GORE Ica destacó que la referida reserva, de reciente descubrimiento, ubicada al noreste de la ciudad de Marcona y al sureste de la Bahía de Paracas, es uno de los mayores refugios de vida silvestre de la costa del Perú.
En efecto, desde su descubrimiento y posterior promoción y estudio por parte del biólogo iqueño Elvis Peralta Roldán y otros profesionales muy reconocidos, el 21 julio del 2009 el Ministerio del Ambiente -mediante Resolución Ministerial N° 147-2009-MINAM- la declaró de manera provisional Zona Reservada “San Fernando”, con una extensión de 154 mil 716.37 hectáreas, donde habitan 252 especies de aves, 90 variedades de peces, crustáceos, más de una decena de mamíferos y reptiles.

El 8 de julio de 2011, mediante Decreto Supremo Nº 017-2011-MINAM se aprobó la categorización, siendo elevada a Reserva Nacional San Fernando, cuya superficie marina y costera llega hasta el distrito de Santiago, Ica.
San Fernando posee dos características que la hacen única, debido a que cuenta con la mayor población de lobos marinos finos y la mayor colonia de pingüinos de Humboldt del Perú; además, se resalta la presencia del cóndor andino, el zorro andino y tropillas de guanacos que la convierten en un importante corredor biológico andino-costero.
Territorio

El extenso territorio de esta área protegida se divide en varios sectores. En el lado norte se encuentra una zona relativamente accesible, conformada por las desembocaduras del río Ica y río Grande, los cuales grafican el gran desierto iqueño con sus bosques ribereños. También se ubican algunas playas de arena donde se forman humedales estacionales cercanos a Punta Caballas (Changuillo).
La parte sur comprende el núcleo o la ensenada de San Fernando, las lomas costeras y los inaccesibles acantilados del cerro Huasipara. Este cerro es el más alto de la costa peruana con 1,790 metros sobre el nivel del mar, el cual es alzado por la placa de Nasca al chocar con la placa Continental.
La ensenada de San Fernando, protagonista del área protegida, es un accidente geográfico único en el litoral peruano. Está conformado por dos puntas o penínsulas que se proyectan en el mar y que están muy cercanas entre sí, de manera paralela, con un gran islote en el centro. Esta zona es relativamente aislada y muy poco visitada.
En la zona protegida se encuentra permitido el aprovechamiento de recursos naturales renovables, con excepción del aprovechamiento forestal maderable, prioritariamente por la población local, previa opinión técnica vinculante del Sernanp, de corresponder, bajo planes de manejo y planes específicos, de acuerdo a la zonificación asignada, en base a un monitoreo adecuado y bajo las modalidades permitidas por la Ley N° 26834, Ley de Areas Naturales Protegidas, su Reglamento, aprobado mediante Decreto Supremo N° 038-2001-AG, y demás disposiciones complementarias.
La norma también prioriza el otorgamiento de derechos de aprovechamiento de recursos hidrobiológicos a las organizaciones sociales de pescadores locales artesanales, debidamente empadronados y acreditados ante la Jefatura del Area Natural Protegida.
Daniel Bravo Dextre
