Mariano Ignacio Prado y las elecciones primarias de octubre de 1875

| Por: Miguel Arturo Seminario Ojeda Historiador, director del Museo Electoral y de la Democracia de la Dirección Nacional de Educación y Formación Cívica El 17 de octubre de 1875 se llevaron a cabo las elecciones parroquiales o primarias en Lima, en las que triunfó el general Mariano Ignacio Prado. Era tiempo del voto indirecto,…

| Por: Miguel Arturo Seminario Ojeda

Historiador, director del Museo Electoral y de la Democracia de la Dirección Nacional de Educación y Formación Cívica

El 17 de octubre de 1875 se llevaron a cabo las elecciones parroquiales o primarias en Lima, en las que triunfó el general Mariano Ignacio Prado. Era tiempo del voto indirecto, con una dinámica diferente a como se vivieron los procesos electorales en el siglo XX, y como se protagonizan en el siglo XXI. Por la violencia de los hechos entre pradistas y monteristas, hubo 23 muertos. Posteriormente, Prado asumió la presidencia de la República el 2 de agosto del año siguiente.

Desde el 14 de mayo de 1875, en una reunión en el Teatro Odeón de Lima, los artesanos y obreros de la Capital peruana proclamaron la candidatura de Mariano Ignacio Prado en las elecciones de 1876; el militar peruano estaba aureolado de un prestigio asociado a la Guerra con España, con acciones decisivas en 1866.

Un nombre para recordar

De los protagonistas de la historia peruana, es quizá uno de los más recordados, porque -hasta ahora- su nombre sigue siendo mencionado, tanto por los sucesos de la Guerra con España, de 1866; como por la Guerra con Chile de 1879. Sin lugar a dudas, sus detractores son la mayoría, olvidando que tuvo un gran rol protagónico en la consolidación y reafirmación de la independencia del Perú y de otros tres países, entre 1865 y 1866.

Mariano Ignacio Prado Ochoa nació en Huánuco el 18 de diciembre de 1825, un año después de la batalla de Ayacucho, y murió en París, capital francesa, el 5 de mayo de 1901. Fue hijo de Ignacio Prado Marín y de Francisca Ochoa Tafur,

Este militar y político peruano fue presidente de la República en dos ocasiones, y una de sus últimas biografías ha sido publicada en el libro sobre gobernantes del Perú, editado por la Municipalidad Metropolitana de Lima con motivo del Bicentenario de la Independencia Nacional.

Su primer período de gobierno fue con el cargo de dictador; sería presidente provisorio y, posteriormente, presidente constitucional entre 1876 y 1879. Siendo militar se asoció al Partido Civil que lideraba Manuel Pardo y Lavalle, quien, en abierto desafío al primer militarismo peruano, había constituido una organización política que, en el nombre que adoptó finalmente, delataba el mensaje que esperaba la civilidad, era una respuesta a quienes desde el ámbito militar capturaron el poder por 50 años.

Trascendencia de su carrera militar

Su carrera militar empezó a trascender en 1853, cuando participó en las guerras y revoluciones republicanas del Perú. Y cuando fue Prefecto de Arequipa encabezó una revolución nacionalista contra el gobierno de Juan Antonio Pezet en 1864, para protestar por la suscripción del tratado Vivanco-Pareja, instrumento jurídico reprobado por los peruanos.

En este devenir, mientras la opinión pública consideraba humillante y lesivo al país ese tratado calificado de ignominia, surgió la dictadura que lo llevó a la captura del poder en 1865, tomando el destino de preparar a los peruanos para sostenerse en la defensa de la independencia e integridad territorial, para luchar contra las fuerzas españolas.

Vencedor en el combate del Dos de Mayo de 1866, en el Callao, se llenó de un prestigio mayúsculo, siendo reconocido como héroe nacional.  Al año siguiente convocó a un Congreso Constituyente, dejando atrás la dictadura, para asumir la presidencia provisoria. Sin embargo, luego de asumir la presidencia constitucional, enfrentó una grave crisis, que con dos revoluciones en su contra, en el norte y sur del país, perdió el poder político que había alcanzado.

La ciudadanía no reconocía la nueva Constitución, ya que la mayoría de los hombres, que eran los ciudadanos, defendían la Constitución de 1860, promulgada durante el gobierno de Ramón Castilla. Tras esto, renunció al poder en 1868, retirándose a Chile, dejando de lado su faceta militar, por la de los negocios mineros.

La presidencia constitucional y la guerra con Chile

Regresó al Perú en 1872, apoyado del Partido Civil, obteniendo una victoria electoral, tras la que fue ungido como presidente constitucional en 1876, sin avizorar que pronto se desataría una guerra que sería un desastre para el país. En este período se eligió a Miguel Grau como diputado por la provincia de Paita.

En abril de 1879, agotada la vía diplomática y frente al desentendimiento entre Chile y Perú, se inició la Guerra del Pacífico de 1879 a 1883, cuyo desarrollo y consecuencias conocen todos los peruanos. Perú tuvo que enfrentar a un vecino que se había preparado para la guerra, infringiéndole derrotas sucesivas, que las victorias obtenidas sobre los chilenos no pudieron superar.

Después de las derrotas y falta de armamento y equipo para que el ejército enfrentara a los chilenos, viajó a Europa, y tras su salida se manifestaron una serie de conjeturas sobre su comportamiento. En medio de esta coyuntura, Nicolás de Piérola dio un golpe de Estado, poniéndose trabas para su regreso. En 1887 retornó al Perú y luego volvió a Europa, falleciendo el 5 de mayo de 1901, en París.

A través de los tiempos, más ha podido el peso de la carga de culpa que se levantó contra Mariano Ignacio Prado, que los esfuerzos por demostrar su inocencia. Hasta hoy no conozco una calle con su nombre en el interior del país o una institución educativa que se llame como tal, salvo en Huánuco. En Lima existe una calle con su nombre y también un asentamiento humano se llama como tal, en Ventanilla, Callao.