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Manuel Salazar y Baquíjano, y la Junta gubernativa de 1822
| Por: Miguel Arturo Seminario Ojeda Historiador, director del Museo Electoral y de la Democracia de la Dirección Nacional de Educación y Formación Cívica Ciudadana del Jurado Nacional de Elecciones La independencia del Perú es un proceso que se gestó durante largo tiempo, y uno de esos hitos está relacionado con Ica, por el desembarco…

| Por: Miguel Arturo Seminario Ojeda
Historiador, director del Museo Electoral y de la Democracia
de la Dirección Nacional de Educación y Formación Cívica
Ciudadana del Jurado Nacional de Elecciones
La independencia del Perú es un proceso que se gestó durante largo tiempo, y uno de esos hitos está relacionado con Ica, por el desembarco del Ejército Libertador en Paracas y por el protagonismo del encuentro armado en Changuillo, precedido de la deserción de soldados realistas con espíritu patriótico, en Palpa; y otros sucesos registrados en la historia nacional.
Del espíritu patriótico de la zona ya estaba enterado el general San Martín antes del desembarco del 8 de septiembre de 1820, como queda constancia de la información que le hicieron llegar sus enviados, que habían recogido las impresiones de los peruanos desde 1818 y los años siguientes, dándole información al futuro Libertador del Perú.
El general San Martín asumió el gobierno del Perú independiente, con el cargo de Protector de la Libertad del Perú, en el que se mantuvo hasta el 20 de septiembre de 1822, cuando se instaló el Congreso Constituyente de ese año, en el que José de La Mar fue elegido diputado por la provincia de Huaylas, y el 21 de septiembre de ese año, al día siguiente de su instalación, fue elevado a la Presidencia de la Suprema Junta Gubernativa del Perú, sucesora del gobierno protectoral de San Martín, junta que conformó con Felipe Antonio Alvarado y con Manuel Salazar y Baquíjano, personaje que falleció en Lima el 7 de noviembre de 1850.
La Junta Gubernativa organizó la Primera Expedición a Puertos Intermedios contra los realistas, pero fracasó y se le responsabilizó de ello; acto seguido, La Mar fue reemplazado por José de la Riva Agüero y poco después fue a Guayaquil, donde contrajo matrimonio con Josefa Rocafuerte, quien falleció en 1826.
Manuel Salazar y Baquíjano
Los diccionarios biográficos consultados nos revelan que este político y militar peruano integró la Suprema Junta Gubernativa del Perú, ejerciendo también la vicepresidencia de la primera Mesa Legislativa del primer Congreso Constituyente de 1822, presidido por Francisco Javier de Luna Pizarro; cargo que también fue ejercido por Manuel Salazar y Baquíjano, en 1823.
Este personaje fue también miembro del Congreso General Constituyente de 1827 y fue encargado de la Presidencia de la República en varias oportunidades, cuando gobernaban José de La Mar y Luis José de Orbegoso.

Sus padres fueron José Antonio de Salazar y Francisca de Paula Baquíjano y Carrillo de Córdoba, limeña, lo que le facilitó la oportunidad de desempeñar cargos, como teniente coronel de milicias y luego como subdelegado de los partidos de Saña y Lambayeque, entre 1808 y 1811. Tras la muerte de su tío José Baquíjano y Carrillo de Córdoba, heredó en 1818 el título de Conde de Vistaflorida, que mantuvo hasta que el Perú pasó a ser una república independiente.
El patriota y el político
Como consta en el facsimilar del Acta de la Independencia del Perú, impresa en 1921 con motivo del Centenario de la Independencia, del que un ejemplar está dentro del fondo museográfico del Jurado Nacional de Elecciones, Salazar y Baquíjano fue uno de los firmantes del Acta de Independencia que fuera aprobada en sesión de cabildo abierto, en Lima, el 15 de julio de 1821.
Convocado el primer Congreso Constituyente, resultó elegido diputado por Huaylas (Áncash), pasando a integrarlo en 1822. La Suprema Junta Gubernativa del Perú que integró, asumió el poder ejecutivo tras la partida del general San Martín hasta el 27 de febrero de 1823.
Manuel Salazar y Baquíjano fue elegido como vicepresidente del Congreso y fue elegido como tal por 31 votos, en la Mesa Directiva presidida por Francisco Javier de Luna Pizarro. Al día siguiente, 21 de septiembre, en sesión extraordinaria el Congreso aprobó la conformación de la Junta Gubernativa del Perú, compuesta por los tres mencionados, que quedarían fuera del ejercicio como constituyentes hasta que finalizara y dieran cuenta de la comisión encomendada. En la Junta Gubernativa, Manuel Salazar y Baquíjano quedó como vocal, por cuarenta y dos votos.
La renovación de la presidencia del Congreso Constituyente era mensual, tocándole ejercerla del 20 de octubre al 20 de noviembre de 1823. Como político fue nombrado Prefecto de Lima, del 12 de enero al 20 de septiembre de 1825, dictándose el primer reglamento de Policía.
En la relación de constituyentes y diputados del siglo XIX, se registra que en 1827 fue miembro del Congreso General Constituyente de ese año, por la provincia cusqueña de Chumbivilcas; en ese proceso, se elaboró la segunda constitución política del país. Fue partidario del general Felipe Santiago Salaverry y, tras la derrota de este, gobernando el general Santa Cruz, terminaron sus funciones políticas, rechazando una serie de propuestas al respecto, aún en tiempos de la Confederación Peruano – Boliviana.
Cuando en 1834 el gobernante del Perú, Luis José de Orbegoso, no tuvo otra alternativa que marchar a la sierra, frente a los propósitos de toma del poder por los no conformes con el ejercicio de su gobierno, delegó el mando supremo a Manuel Salazar y Baquíjano, estampando su decisión en un decreto del 29 de marzo de ese año, especificando que las condiciones de ese momento así lo exigían, requiriéndose la seguridad pública como prioridad para la salvación de la República.
Con toda seguridad, en un ambiente de traiciones y deslealtades, y cambios de posición política, Orbegoso designó a Salazar y Baquíjano porque le resultaba confiable, al no ver en él la ambición por el poder que sí percibió en otros de su entorno, mientras que el nominado había demostrado un sometimiento al orden social imperante, acatando las normas éticas, sociales y jurídicas.
Imperaba el militarismo en el Perú, y cuando hubo un poco de calma durante la anarquía militar de 1842-1844, al año siguiente -y constitucionalmente- fue elegido senador por Lima, presidiendo su cámara en cuatro ocasiones, entre 1845 y 1849.
Falleció en Lima el 7 de noviembre de 1850 y fue enterrado en un mausoleo del Cementerio General, hoy Cementerio Museo Presbítero Maestro.
