Malos vecinos arrojan basura en ingreso a la ciudad de Ica

|Daniel Bravo Dextre En pleno ingreso a la ciudad de Ica, donde le damos la bienvenida a todos los visitantes peruanos y extranjeros, es inconcebible observar montículos de basura que degradan nuestra calidad de seres humanos civilizados y una bofetada a quienes vienen en busca de espacios atractivos, acogedores, divertidos, seguros y saludables. Todas esas…

|Daniel Bravo Dextre

En pleno ingreso a la ciudad de Ica, donde le damos la bienvenida a todos los visitantes peruanos y extranjeros, es inconcebible observar montículos de basura que degradan nuestra calidad de seres humanos civilizados y una bofetada a quienes vienen en busca de espacios atractivos, acogedores, divertidos, seguros y saludables.

Todas esas variables y mucho más las posee con orgullo la ciudad donde nació la Patria, Tierra del Sol Eterno; pero, lamentablemente todas aquellas bondades y cualidades se reducen a nada con la presencia de desechos sólidos en la vía pública.

Esa desagradable impresión se observó ayer al mediodía, nada menos que en el día central por el 59º Festival Internacional de la Vendimia Iqueña, cuya fecha anual, que es feriado departamental en Ica, atrae por lo general a miles de turistas.

Desde luego que no es el único lugar en que malos vecinos arrojan basura irresponsablemente; pues, en muchos puntos de la ciudad existen desde hace buen tiempo los llamados botaderos de desperdicios. Lo terrible, indignante y condenable es que el botadero se localice a la entrada de la ciudad de Ica, en el sector El Alamo, donde cada minuto llegan turistas en buses, camionetas, combis y autos particulares.

En ese sentido, nos vemos obligados en llamar la atención severamente del funcionario encargado del servicio de Limpieza Pública de la municipalidad provincial, quien debe tener iniciativa propia y debió haber trazado una estrategia, por lo menos, en mantener limpio las 24 horas del día el ingreso de la ciudad de Ica, tanto por el sur como por el norte.

Si el camión recolector pasó por ese sector la noche anterior, al día siguiente a las 7:00 de la mañana debió pasar nuevamente y luego al mediodía, combatiendo así la pésima actitud de malos vecinos que no les interesa respetar el horario de los camiones compactadores y no miden el grave daño que le hacen a la ciudad con el turismo y con la contaminación del medio ambiente.

Ahora bien, si desean asumir una actitud más radical, asignen personal de fiscalización para que mantengan vigilancia y sorprendan a los malos vecinos en plena infracción, aplicándoles la multa pecuniaria como medida represiva y ejemplarizadora.