Septuagenario falleció en medio del olvido

Ver a su único y fiel amigo, un perrito, velando su endeble cuerpo que cubría una sábana sobre su cama debajo de una carga, era simplemente desconsolador. Héctor Pachas Atúncar (71), vivía solo en un rancho en un descampado en el centro poblado San Pedro de Pilpa en el distrito de Sunampe; sobrevivía de la…

Ver a su único y fiel amigo, un perrito, velando su endeble cuerpo que cubría una sábana sobre su cama debajo de una carga, era simplemente desconsolador.

Héctor Pachas Atúncar (71), vivía solo en un rancho en un descampado en el centro poblado San Pedro de Pilpa en el distrito de Sunampe; sobrevivía de la caridad de los moradores de esa zona que le alcanzaban desayuno, almuerzo y cena.

Sin embargo, 2 días después de haber solicitado apoyo a las autoridades locales para que se ocupen del abuelito, sorpresivamente fueron a despertarlo como de costumbre para darle un desayuno, pero se dieron con la nefasta sorpresa de que Héctor había fallecido.

La Policía del distrito llegó hasta el lugar para constatar este hecho, siendo conducido luego su cuerpo hasta la morgue para la posterior sepultura del septuagenario.

Ahora es recordado por sus amigos y vecinos como un hombre muy servicial, a quien en ocasiones le pedían los mandados y le encargaban algunos trabajitos leves que les recompensaban.


(Marco Pachas Castilla)