Semana Santa: ¿Por qué es tan importante para nosotros?

| Por: Lic. Jesús Acevedo Herrera  Past Decano del Consejo Regional de Ica Colegio de Periodistas del Perú Reg. FPP. 5385 Reg. CPP. 030 Qué significa la Semana Santa, ¿Por qué es tan importante para nosotros? Si queremos ser más fríos, diremos que es la fiesta cristiana o católica donde recordamos los últimos momentos de…

| Por: Lic. Jesús Acevedo Herrera

 Past Decano del Consejo Regional de Ica

Colegio de Periodistas del Perú

Reg. FPP. 5385

Reg. CPP. 030

Qué significa la Semana Santa, ¿Por qué es tan importante para nosotros? Si queremos ser más fríos, diremos que es la fiesta cristiana o católica donde recordamos los últimos momentos de Cristo en la tierra. Es la pasión, la muerte y la resurrección; es decir, desde que Jesús llega a Jerusalén -proclamado como representante de Dios- hasta que es procesado, muerto, enterrado y resucitado. Semana Santa significa celebrar y revivir la entrega de Jesús a la muerte por amor a los seres humanos y el poder de su resurrección. La Semana Santa, diremos que fue la última semana de Cristo en la tierra. Su resurrección nos recuerda que los hombres fueron creados para vivir eternamente junto a Dios.

El Jueves Santo tenemos que vivir que este es el día en que Jesús y los apóstoles celebran la última cena. El Viernes Santo es el día en que se rememora la muerte de Jesús en la cruz. Domingo de Resurrección o Domingo de Pasión es el día más importante de la Semana Santa, se celebra la resurrección de Cristo.

Es el momento de recordar que ha llegado el momento de conmemorar la pasión, muerte y resurrección de Cristo. Después de la entrada triunfal en Jerusalén, Jesús oró en el huerto de los Olivos y acompañado por sus acusadores recorre el doloroso camino que termina en la cruz. La Semana Santa, las narraciones de la pasión renuevan los acontecimientos de aquellos días y lo que sentimos ahora nosotros, los hechos dolorosos mueven nuestros sentimientos y nos hace olvidar que lo más importante es que día a día debemos aumentar nuestra fe y devoción en el hijo de Dios.

Para esta celebración invitamos a todos los fieles al recogimiento interior, haciendo un alto en las labores cotidianas para contemplar detenidamente el misterio pascual, no con una actividad pasiva, sino con el corazón dispuesto a volver a Dios, con el ánimo de lograr un verdadero dolor de nuestros pecados y un sincero propósito de enmienda para corresponder a todas las gracias obtenidas por Jesucristo.

Para nosotros la Semana Santa no es un recuerdo de un hecho histórico cualquiera, es la contemplación del amor de Dios que permite el sacrificio de su hijo, el dolor de ver a Jesús crucificado, la esperanza de ver a Cristo que vuelve a la vida y el júbilo de su resurrección. La resurrección del Señor nos abre las puertas a la vida eterna; su triunfo sobre la muerte es la victoria definitiva sobre el pecado. Este hecho hace del Domingo de Resurrección la celebración más importante de todo el año litúrgico.

Para nosotros no existen cosas extraordinarias. Calumnias, disgustos, problemas familiares, dificultades económicas y todos los contratiempos que se nos presenten servirán para identificarnos con el sufrimiento del Señor en la pasión, sin olvidar el perdón, la paciencia, la comprensión y la generosidad para con nuestros semejantes.

La muerte de Cristo nos invita a morir también, no físicamente, sino a luchar por alejar de nuestra alma la sensualidad, el egoísmo, la soberbia, la avaricia, la muerte del pecado para estar debidamente dispuestos a la gracia de la vida.

Vivir la Semana Santa es acompañar a Jesús con nuestra oración, sacrificio y el arrepentimiento de nuestros pecados. Desde casa, debemos asistir al sacramento de la penitencia para morir al pecado y resucitar con Cristo el día de pascua. La Semana Santa es el momento litúrgico más intenso en todo el año. Sin embargo, para muchos católicos o cristianos se ha convertido solo en una ocasión de descanso y diversión, aun cuando su esencia es la oración y la reflexión en los misterios de la pasión y muerte de Jesús.