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LA VOZ DE LOS BICENTENARIOS
| Mg. Juan Carlos Romaní Chacón Presidente del Comité Patriótico Bicentenario de la Independencia del Perú – Provincia de Ica 2 de mayo de 1866 – 2024 158 años del combate del Callao El combate del Callao: su iniciación El pueblo iqueño y la Hermandad Chalaca del Señor de Luren El sábado 30 de marzo…

| Mg. Juan Carlos Romaní Chacón
Presidente del Comité Patriótico Bicentenario
de la Independencia del Perú – Provincia de Ica
2 de mayo de 1866 – 2024
158 años del combate del Callao
El combate del Callao: su iniciación
El pueblo iqueño y la Hermandad Chalaca del Señor de Luren
El sábado 30 de marzo del año 2024, a las 3 y 30 de la madrugada, ingresó a la Plaza de Armas de Ica la imponente procesión del Cristo Crucificado Señor de Luren. Sábado de Gloria, en Semana Santa, en tiempos del dengue y en tiempos del rebrote del covid-19, con sus nuevas y letales variantes.
Dos estrados se alzaban orgullosos para recibir al Cristo Moreno. El estrado instalado por la Municipalidad Provincial de Ica y el estrado de la Hermandad Chalaca, separados a 60 metros de distancia, uno del otro…con la misma fe y devoción a nuestro Señor de Luren.

El maestro de ceremonias de la Municipalidad de Ica, en la parte final del homenaje edil pronunció el siguiente mensaje: “…nos despedimos de nuestro Señor de Luren para dar paso a la Hermandad Chalaca y continuar con la procesión… señores, antes permítanme contarles una breve historia…el pueblo iqueño y el pueblo chalaco lucharon juntos en la guerra de Independencia, hace más de 204 años…y nos une la fe y la devoción a nuestro Cristo Moreno…fueron los comerciantes iqueños radicados en el Callao, en los años 1820, quienes se unieron a notables vecinos chalacos para conspirar contra el Virrey del Perú, Joaquín de la Pezuela…y muchos iqueños y chalacos fueron perseguidos y masacrados…son nuestros próceres olvidados de la Independencia del Perú…!!! todos creyentes en el Señor de Luren…y hoy nos une esta hermosa arenga de la victoria, de la paz, de la esperanza, de la fe y devoción….chimpum….!!!! Callaooo…!!! …palmas iqueñas…palmas chalacas, para nuestro Señor de Luren….”. Y en medio de un mar de fieles devotos, entre el dulce aroma del incienso, con los acordes de la banda de música, entre fuegos artificiales y una nube de mistura, las sagradas andas atravesaron la alfombra de flores y el hermoso arco triunfal ofrecido por la Municipalidad Provincial de Ica…y los fieles devotos iqueños y chalacos avanzaban comentando sobre el mensaje del maestro de ceremonias, y surgen los recuerdos y las historias de los abuelos…. sobre la guerra de Independencia y sobre la guerra del Pacífico…y sobre el combate del Callao…amén…

A las nueve de la mañana del día 2, las tripulaciones de la escuadra atacante oyeron una alocución de Méndez Núñez y aires nacionales tocados por las bandas de los buques. Después de levar anclas estuvieron dando vueltas en espera de que la neblina se despejase. Las fragatas habían calado sus masteleros de gavia y desmontado las vergas mayores; todos los buques tenían pintadas de negro las fajas de los costados para disminuir la visibilidad y la parte central de la “Blanca” había sido blindada con sus cadenas.
A las once y quince de la mañana, como en una antigua pintura de batalla naval, la escuadra, tendida en una línea en forma de V, se acercó desafiante al puerto, con los masteleros de juanete calados y los pabellones tremolando a la suave brisa de la mañana. Tan resuelto fue su avance, dice una relación de la época, que parecía que los buques iban a varar.
A la derecha, al sur del Callao, veíase a la “Numancia” (comandante Juan Bautista Antequera) con sus 7,000 toneladas y sus cañones de a 48, enarbolando la bandera del almirante y seguida por las fragatas “Almansa” (comandante Victoriano Sánchez Barcaiztegui) y “Resolución” (comandante Carlos Valcárcel). El sector de la izquierda o del norte estaba formado por las tres fragatas “Villa de Madrid” (comandante Carlos Alvar González), “Berenguela” (comandante Manuel de la Pezuela y Lobo) y “Blanca” (comandante Juan B. Topete). La corbeta “Vencedora” (comandante Francisco Patero) venía a ser el punto de intersección de la pirámide y debía servir de enlace. Los barcos más pequeños se situaron atrás. Era, en conjunto, la escuadra más formidable que había hendido las aguas del Pacífico americano; si hubiesen podido ponerse a su lado las de Lord Anson y Lord Cochrane habrían parecido pequeños convoyes. Sus cañones sumaban 245 piezas, o sea 122 utilizables a la vez.
Abandonada la ciudad del Callao por quienes no eran combatientes, las puertas de las casas estaban cerradas, si bien banderas golpeaban en los balcones y flotaban en el tope de los techos. Varios batallones, a órdenes del general Juan Buendía, esperaban cerca de los fuertes para el caso de que los españoles intentaran un desembarco; y esta aglomeración de gente contribuyó a aumentar el número de las víctimas. Al lado de los últimos edificios, entre el Callao y Bellavista, habían sido concentrados los bomberos limeños y chalacos; cerca de Bellavista veíase a los bomberos italianos alrededor de la blanca cruz de Saboya, a los franceses con su pabellón tricolor, a los ingleses y a los alemanes.
El cementerio de Bellavista era el lugar señalado para el depósito de los heridos. Hombres del pueblo y jóvenes de ambulancias tenían listas sus camillas. En las alturas cercanas se aglomeraba una muchedumbre y al oír los primeros disparos por el camino de Lima desfiló mucha gente con la esperanza de presenciar el combate y hubo necesidad de grandes esfuerzos para contenerla en Bellavista.
Fuente:
HISTORIA DE LA REPÚBLICA DEL PERÚ 1822 – 1933
TOMO V – Págs. 323 – 324
Jorge Basadre
Premio Nacional de Cultura 1963
Editorial Universitaria
