LA VOZ DE LOS BICENTENARIOS

| Mg. Juan Carlos Romaní Chacón Presidente del Comité Patriótico Bicentenario de la Independencia del Perú – Provincia de Ica El fuerte de “San Carlos” de Pisco: Un patrimonio arquitectónico histórico militar, perdido y olvidado… (Parte I) Reza el dicho popular: “nadie sabe lo que tiene…hasta que lo pierde”; y otro dicho nacido en las…

| Mg. Juan Carlos Romaní Chacón

Presidente del Comité Patriótico Bicentenario

de la Independencia del Perú – Provincia de Ica

El fuerte de “San Carlos” de Pisco:

Un patrimonio arquitectónico histórico militar, perdido y olvidado… (Parte I)

Reza el dicho popular: “nadie sabe lo que tiene…hasta que lo pierde”; y otro dicho nacido en las calles, nacido en el pueblo, complementa las lecciones del pasado: “nadie ama, nadie valora, nadie defiende, nadie protege…lo que no conoce…”.

Es el caso de la fortaleza, el castillo o el fuerte de “San Carlos”, que estuvo ubicado a orillas del Océano Pacífico, en las playas de Pisco, departamento de Ica. Según los documentos hallados en nuestra Biblioteca Municipal “José de San Martín” de Ica, el fuerte “San Carlos” fue construido en la época del Virreinato del Perú, a fines del año 1799 y principios de 1802, “en la Playa de Pisco”, con fines de defensa ante los constantes ataques de los piratas británicos y holandeses, que asolaban las caletas y puertos del litoral peruano. Si nuestros antepasados chinchanos, pisqueños, iqueños, palpeños, nasqueños hubiesen conservado o preservado nuestro patrimonio arquitectónico colonial, hoy la niñez y juventud del Bicentenario, así como miles de turistas nacionales y extranjeros, estuvieran visitando la fortaleza de Pisco, tan igual como ocurre en la actualidad, con la fortaleza del Callao, el famoso castillo “Real Felipe”, el último bastión español de Sudamérica en la guerra de Independencia.

Lamentablemente, la guerra de Independencia, los terremotos, maremotos, los saqueos por parte de peruanos y extranjeros, el robo sistemático y el desmantelamiento, pieza por pieza, piedra por piedra, durante 200 años, acabaron por desaparecer un patrimonio arquitectónico histórico militar. Y, por encima de estas razones, la más destructiva es la desidia e indiferencia de algunas autoridades nacionales, regionales y locales, que están permitiendo que desaparezcan otros edificios históricos y están permitiendo invasiones de zonas arqueológicas.  Esperamos que las siguientes referencias históricas, de las miles que existen, despierten el interés y fortalezcan la identidad nacional de nuestras autoridades y, especialmente, de nuestra niñez y juventud peruana del Bicentenario.

El virrey Avilés da cuenta de haberse construido en Pisco un fuerte para repeler desembarcos británicos

Excelentísimo Señor: Con motivo de haber sufrido algunos insultos de corsarios ingleses las embarcaciones fondeadas en el puerto de Pisco, trató mi antecesor de construir allí un fuerte que les defendiese de otros iguales en lo sucesivo, y manifestado el pensamiento al Comandante militar de aquel distrito Conde de Montemar y otros hacendados de él, convinieron en que se construyese a sus expensas, como efectivamente se ha verificado, según resulta del expediente que en testimonio dirijo a Vuestra Excelencia, habiendo ascendido su costo a 18.278 pesos 5 reales, de los cuales han contribuido los hacendados y vecinos de aquel valle 2.762 pesos, y el resto el referido Conde de Montemar. Colocados ya en dicho fuerte dos cañones de a 24 y seis de a 6 y guarnecido de pronto con 50 hombres a sueldo y 80 más que cuando sea necesario pueden juntarse de los milicianos del pueblo, parece queda precavido aquel puerto de otros daños de esta clase de enemigos, y que los que han concurrido a este servicio son acreedores a las gracias de Su Majestad, especialmente el referido Conde. Dos guarde a Vuestra Excelencia muchos años. Lima, 18 de Febrero de 1802. El Marqués de Avilés. Al Excelentísimo Señor Ministro de Guerra.

Audiencia de Lima, 722. (1)

El Fuerte “San Carlos” de Pisco en el desembarco de la Expedición Libertadora del Perú

“A las tres Heras comenzó su marcha y en la noche entró a Pisco sin disparar un solo tiro. El comandante de esa plaza, Coronel Manuel Químper, se había retirado a Ica con 300 hombres, después de haber clavado el cañón del fuerte (nota importante: “clavar el cañón” es un término militar de la época, que se refiere a inutilizar, malograr, destruir el mecanismo de los cañones, para que no los pueda usar el enemigo) y destruido todo lo que pudo en las casas. El obligó, bajo pena de muerte, a que lo acompañaran todos los habitantes. Sólo dos familias se atrevieron a permanecer en la ciudad, el resto se retiró a Ica o al valle vecino de Cóndor. También se quedaron algunos hombres del más bajo nivel social (mendigos). (2)    

Fuentes:

(1) Colección Documental de la Independencia del Perú

Tomo XXII – DOCUMENTACIÓN OFICIAL ESPAÑOLA – Volumen 1º. Pág. 129

Compilación y Prólogo: Guillermo Lohmann Villena

Comisión Nacional del Sesquicentenario de la Independencia del Perú

Año de los Censos Nacionales – Lima, 1972

Municipalidad Provincial de Ica – Biblioteca Municipal “José de San Martín”

Unidad de Procesos Técnicos – No. Registro: 11452 – Sección: Historia del Perú

Catálogo: Código HP 033

(1) ANOTACIONES PARA UN DIARIO – JAMES PAROISSIEN

Colección Documental de la Independencia del Perú – TOMO XXVI

Memorias, diarios y crónicas – Volumen 2º. – Págs. 537 – 538

Comisión Nacional del Sesquicentenario de la Independencia del Perú

“Año del Sesquicentenario de la Independencia del Perú”

Recopilación y Prólogo de FÉLIX DENEGRI LUNA – Lima, Perú – 1971

Imágenes:

Planos del fuerte “San Carlos” de Pisco, extraídas del libro “Asuntos Militares: partes de guerra 1820 – 1821”. Colección Documental de la Independencia del Perú.