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Anemia en Ica: una sola fuerza contra esta enfermedad

Por: Lic. Jesús Acevedo Herrera Past Decano del Consejo Regional de Ica Colegio de Periodistas del Perú Reg. FPP. 5385 Reg. CPP. 030 En la región Ica, autoridades regionales y gobiernos locales no han logrado los objetivos propuestos para el cierre de brechas en la lucha contra la anemia, que sigue en aumento, lo que…

Por: Lic. Jesús Acevedo Herrera

Past Decano del Consejo Regional de Ica

Colegio de Periodistas del Perú

Reg. FPP. 5385

Reg. CPP. 030

En la región Ica, autoridades regionales y gobiernos locales no han logrado los objetivos propuestos para el cierre de brechas en la lucha contra la anemia, que sigue en aumento, lo que nos demuestra que las acciones realizadas no son eficaces para combatirla, especialmente la anemia infantil, demostrando así una vergonzosa realidad que día a día esta crisis de salud viene mutilando en forma silenciosa y devastadora, porque afecta duramente el desarrollo cerebral, físico y social de los niños.

La anemia es un problema de salud pública significativa en varias regiones del Perú, incluida Ica. Se refiere a la falta de glóbulos rojos o hemoglobina en la sangre, lo que puede llevar a una serie de complicaciones, especialmente en niños y mujeres embarazadas. En la región Ica se registran tasas significativas, especialmente en niños menores de 5 años, y la prevalencia de anemia en esta población es un tema de preocupación, aunque las cifras pueden variar dependiendo del año y las intervenciones realizadas.

Las principales causas de la anemia en Ica incluyen la mala alimentación, deficiencia de hierro, infecciones parasitarias y la falta de acceso a servicios de salud de calidad. La dieta, en algunas zonas de Ica, puede carecer de los nutrientes necesarios, como el hierro, lo que contribuye a la alta prevalencia de esta condición. El 43.1% de los niños de entre 6 y 35 meses de edad tienen anemia. Si bien es cierto este porcentaje se encuentra mínimamente por debajo del promedio nacional, no excluye que no siga siendo un problema de salud pública para la región Ica.

Según el último reporte del Sistema de Información Nutricional, en lo que va del año la provincia de Chincha es la que refleja un mayor porcentaje de anemia en niños menores de 5 años (31,86%) y la que menos expresa anemia en la misma edad es Pisco (12.28%). Ica (19.34%), Nasca (22.50%) y Palpa (25.82%).

Si consideramos que la anemia afecta el desarrollo neurológico, psicomotor, -y que este proceso es fundamental en los primeros años de vida (5)- entonces en realidad estaríamos poniendo en riesgo no solo la salud mental y psicológica, sino también el desarrollo de aprendizaje de los niños y niñas en nuestra región. Por ello, es importante intervenir, evaluar y buscar mejores estrategias de prevención y/o adherencia de los programas hacia esta población tan vulnerable, para tratar de precaver las consecuencias importantes que puedan desarrollar en sus metas u objetivos trazados.

En el Perú, más del 60% de niños entre 6 y 18 meses tiene anemia, según la última encuesta demográfica y de Salud Familiar (ENDES) del INEI; y de entre 0 y 3 años, 1 de cada 2 niños peruanos presenta anemia. La Asociación Peruanos por Peruanos continúa con los descartes gratuitos a través de la campaña Anemia Cero y se extenderá a todo el país.

A pesar de los esfuerzos, la anemia sigue siendo un desafío en Ica, en parte debido a la persistencia de factores socioeconómicos y culturales que dificultan la erradicación de la anemia. La pandemia de covid-19 también exacerbó las dificultades afectando el acceso a la atención médica y los programas de nutrición.

La anemia, especialmente en niños, puede tener consecuencias a largo plazo, como el retraso en el crecimiento, problemas de desarrollo cognitivo, y una mayor vulnerabilidad a enfermedades. En mujeres embarazadas, la anemia puede aumentar el riesgo de complicaciones durante el embarazo y el parto.

En conclusión, la lucha contra la anemia requiere un enfoque integral que aborde no solo la suplementación y tratamiento, sino también las causas subyacentes, como la pobreza, la falta de educación nutricional y el acceso desigual a los servicios de salud. Los esfuerzos continuos y sostenidos son esenciales para reducir la prevalencia de esta condición y mejorar la calidad de vida de la población en la región.