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En Las Palmeras, El Haras y Derrama Magisterial: Vecinos del sur de Ica piden solución a terrible caos vehicular

Daniel Bravo Dextre  Numerosos vecinos de las urbanizaciones del sur de Ica, Las Palmeras, El Haras y de la Derrama Magisterial se han comunicado con este diario regional pidiéndonos que los ayudemos a buscar una solución efectiva al terrible drama que viven de lunes a viernes, entre las 7:00 a 8:00 de la mañana por…

Daniel Bravo Dextre 

Numerosos vecinos de las urbanizaciones del sur de Ica, Las Palmeras, El Haras y de la Derrama Magisterial se han comunicado con este diario regional pidiéndonos que los ayudemos a buscar una solución efectiva al terrible drama que viven de lunes a viernes, entre las 7:00 a 8:00 de la mañana por el caótico tránsito vehicular que se genera en la zona por falta de semáforos o de efectivos policiales para que eviten la formación de “cuellos de botella”, debido a la gran cantidad de combis, mototaxis, colectivos y vehículos particulares que pugnan por circular al mismo tiempo, sin tener en cuenta que las calles por el tramo entre Las Palmeras y Casuarinas son muy angostas. 

La moradora de iniciales NEC nos narró angustiada que el caos en el transporte se viene registrando desde la segunda quincena de marzo último en que se dio inicio a las clases, indicándonos que normalmente el trayecto entre Las Palmeras y el sector La Poruma es de 15 minutos; pero ahora, por el alto tráfico, el traslado le demanda más de 50 minutos. 

Explicó que este drama lo viven todos los días unas mil familias, de lunes a viernes a partir de las 7:00 de la mañana en que trasladan a sus menores hijos a sus centros de estudio. 

“El embotellamiento se da mayormente en el lugar donde se ubica la gruta de una virgencita de la urbanización Casuarinas. Esto se solucionaría si al menos la Policía de Ica enviara dos efectivos de tránsito, entre las 7:00 y 8:00 de la mañana de lunes a viernes; lo cual sería temporal hasta que la municipalidad instale en esa zona un semáforo. Todo este cono sur de la ciudad ha crecido enormemente a causa de la inundación de 1998. Nos sentimos abandonados y es muy posible que la Policía y el municipio ignora nuestra existencia, cuando aquí hay muchos negocios y unas tres mil familias que vivimos sin protección y en total desorden. Los serenos nunca vienen y los delincuentes están al acecho”, expresó la madre de familia. 

Explicó que el embotellamiento es tanto para salir de esas urbanizaciones, como para retornar después de dejar a los niños en la escuela. El mismo drama lo viven, sin duda, las personas que tienen que ir a trabajar, ya sea en mototaxi, combi, colectivo o vehículos particulares. 

El alcalde Carlos Reyes y el general jefe del Frente Policial ya están notificados, a fin de que dirijan su mirada a ese extremo sur de la ciudad olvidado, a quienes el Estado les dio facilidades para que construyan sus viviendas mediante el programa MiVivienda y Techo Propio, prometiéndoles mejor calidad de vida y seguridad.

Como vemos, el problema es fácil de resolver, dos efectivos por una hora diaria de lunes a viernes y luego instalación de un semáforo.