¡Tu carrito está actualmente vacío!
En la región Ica, candidatos piden reelección como si fueran «insustituibles»
Por: Lic. Jesús Acevedo Herrera, Past Decano del Consejo Regional de Ica, Colegio de Periodistas del Perú, Reg. FPP. 5385 y Reg. CPP. 030 Cosas que sucede en la región Ica y en otras partes del país. En el próximo proceso electoral para elegir gobernadores y alcaldes, en el mes de octubre 2026, en Ica…

Por: Lic. Jesús Acevedo Herrera, Past Decano del Consejo Regional de Ica, Colegio de Periodistas del Perú, Reg. FPP. 5385 y Reg. CPP. 030
Cosas que sucede en la región Ica y en otras partes del país. En el próximo proceso electoral para elegir gobernadores y alcaldes, en el mes de octubre 2026, en Ica existen candidatos que son los mismos personajes que anteriormente ya tuvieron la oportunidad de ejercer similares cargos públicos, esta vez para tener nuevamente el poder como si fueran insustituibles con sus mismos rostros y la misma sonrisa que la ciudadanía ya los conoce.
Nadie lo puede dudar, en la región Ica hay candidatos que anteriormente estuvieron en cargos, como gobernadores y alcaldes, representando a un determinado partido político, a los cuales dieron «su vida»; incluso, algunos de ellos fueron internados en un centro penitenciario por posibles actos de corrupción. Ahora, estos mismos personajes padecen de «amnesia» y se han olvidado de todo y, como si fueran grandes líderes, se inscribieron en otro movimiento político para nuevamente ocupar el poder, solicitando a la ciudadanía “otra oportunidad”.
Preguntamos: ¿Esos candidatos, con qué argumentos piden su reelección? No es por su buena gestión, sino por el simple afán de volver nuevamente al poder, y creen que el pueblo no tiene memoria y confían en que el cansancio, el desinterés, la misma necesidad, el “favor” que van pedir o la desinformación, hacen que se repita el mismo error para volver a elegir a quienes ya demostraron incapacidad o indiferencia, y ahora, como si fueran “renovados” o que tienen “experiencia”, tratan de engañar a la población.
La ciudadanía iqueña debe entender que “cambiar de camiseta política” no conviene a un mal gestor en buen gobernante. Si en el pasado no supo administrar con transparencia, no tuvo visión para servir ni voluntad para escuchar al pueblo, es ingenuo creer que ahora, por arte de magia o la divina providencia, sí lo hará.
Cada ciudadano, como primer paso, lo primero que debe aprender es identificar a ese “candidato oportunista”. Sí existen y es el que ayer juraba lealtad a un partido y hoy se vende como si fuera “independiente” o “renovado”, y que hará mejor las cosas.
Ese candidato es el que nunca aparece en la vida comunitaria, salvo en campaña electoral. Es el que ofrece obras millonarias sin explicar de dónde saldrá el dinero, ni decir cuál es su apoyo económico y ofrece regalos, objetos o alimentos a sectores de la población para ganar votos, es el mismo que rehúye a los debates públicos o siempre responde con frases hechas para no comprometerse.
Por eso, la mejor estrategia es que la ciudadanía tenga una memoria que les permita recordar lo que esos “comerciantes políticos” hicieron y lo que no hicieron cuando tuvieron el poder. Un pueblo informado es un pueblo libre; un pueblo desinformado es un pueblo condenado a repetir los mismos errores.
Hoy, más que nunca, necesitamos abrir bien los ojos, desconfiar de los “salvadores” improvisados y en esa reflexión apostar por personas con trayectoria, propuestas claras y un verdadero compromiso social. Que no nos engañen otra vez los mismos de siempre que ahora algunos están disfrazados con otra camiseta y el mismo apetito de poder.
Un cambio de partido no cambia la mala gestión. Si antes no cumplieron ¿por qué habrían de cumplir ahora? El pueblo no debe olvidar que los que “saltan” de un partido a otro es solo porque buscan conveniencia. Los que aparecen solo en campañas no tienen un verdadero compromiso real. Los que prometen obras imposibles solamente quieren comprar la ilusión.
El “cambio de camisetas” que realizan esos polítiqueros es una historia viva que aún no termina de narrarse. El fenómeno no es nuevo, quizás distinto en sus formas, pero, en el fondo es lo mismo. Lo cierto es que “los camisetazos” son manipulados por los “caudillos” de las provincias o “políticos de probeta” que, antes que implantarla como mérito político, buscan la compra de opositores.
El cambio de “camisetas políticas” es la costumbre de engañar al pueblo,
“Algunos políticos consideran a su pueblo elector como una masa o un grupo de consumidores” donde es fundamental el aporte de la comunicación y el marketing político.
La decisión está en nuestras manos. No olvidemos que cada voto es un acto de dignidad. Recordemos: un voto informado, es un voto digno. No repitamos errores, no premiemos a quienes ya fallaron. El poder debe servir al pueblo, no servirse de él.

