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Algunos alcanzan peligrosamente tamaños del obelisco: ciudadanos demandan poda adecuada de ficus de la plaza de armas de Ica

Daniel Bravo Dextre Después de más de 130 años, los ficus provenientes de Asia y la India se han convertido en plantas emblemáticas de la plaza de armas de Ica, así como son los cipreses decorativos que embellecen la plaza de armas de Huaraz y muchos parques públicos de la región Ancash. Los iqueños de…

Daniel Bravo Dextre

Después de más de 130 años, los ficus provenientes de Asia y la India se han convertido en plantas emblemáticas de la plaza de armas de Ica, así como son los cipreses decorativos que embellecen la plaza de armas de Huaraz y muchos parques públicos de la región Ancash.

Los iqueños de todas las edades, niños, jóvenes, adultos y ancianos hemos crecido admirando y disfrutando de los frondosos ficus que nos protegían de los inclementes rayos solares, cuando algunas veces nos sentábamos en la plaza mayor que ha sido remodelada cuatro veces en los últimos 200 años luego de que fuera escenario del histórico cabildo abierto (asamblea del pueblo) presidido por el entonces alcalde Juan José Salas, siendo la primera ciudad del país en proclamar su independencia.

Según los historiadores Juan Pardo Cornejo y Rodolfo Chalco Cueto, los primeros ficus de la plaza de armas de Ica fueron sembrados en agosto de 1889, 11 años después de que se iniciaran los trabajos de empedrado de la plaza el año 1878, lo cual está documentado en La Voz de San Jerónimo.

Estos árboles centenarios son ahora un símbolo característico del centro de la ciudad de Ica que se conoce como la Zona Monumental, por albergar casonas antiguas declaradas Patrimonio Histórico de la Nación (iglesia catedral, antiguo claustro sanluisano, casona del marqués de Torre Hermosa, casona Cabrera, pensión Valle, otras).

Descuido

Lamentablemente, en los últimos periodos municipales los ficus de la plaza de armas de Ica no han recibido el cuidado que siempre los alcaldes provinciales les tributaron, como es el caso de darles el mantenimiento con una adecuada poda para tenerlos en su tamaño normal, consistente en cortar las guías a cierta altura para que crezcan frondosos, ofreciendo sombra y engruesen el tronco para evitar que se desplomen o se sequen como ya ha ocurrido.

Hasta hace 30 años era común ver sentadas en las bancas frente al palacio municipal a personas de la tercera edad, mayormente jubilados, quienes en las últimas dos décadas se han movido por diversos puntos de la plaza en busca de sombra, debido a que los alcaldes de turno permitían la poda indiscriminada a cargo de personas improvisadas, a causa de que los veteranos podadores expertos fallecieron o simplemente se jubilaron.

Desde hace varios días algunas voces solitarias se han pronunciado en las redes sociales, generalmente personas adultas que ven con nostalgia e impotencia como algunos ficus no han sido podados convenientemente, cortándoles las guías o puntas de los árboles, permitiendo que alcancen alturas peligrosas, casi al mismo tamaño del obelisco.

Entendemos el sentir de los vecinos, especialmente de la tercera edad, para que se corrija lo más pronto posible esta observación, y la solución no requiere grandes inversiones presupuestales, sino que simplemente está en manos del alcalde Carlos Reyes Roque, quien con una sola llamada al jefe de Parques y Jardines le puede correr traslado de la preocupación ciudadana para que organice a su equipo y proceda a cortar las guías de los ficus de la plaza mayor antes de que alcancen alturas peligrosas y se desplomen añosos produciendo desgracias lamentables.

Un momento, no se está pidiendo que los talen, sino que les den un tratamiento fitosanitario y los poden adecuadamente, sin repetir lo que se viene haciendo en varios puntos de la ciudad de Ica con la tala indiscriminada de árboles con el pretexto de que afectan los cables de luz y telefonía.