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La Corriente del Niño: las autoridades de Ica no deben esperar otra inundación para recién despertar
Por: Lic. Jesús Acevedo Herrera, Past Decano del Consejo Regional de Ica, Colegio de Periodistas del Perú, Reg. FPP. 5385, Reg. CPP. 030. La presidenta Keiko Fujimori ha pedido a la población que reside en zonas cercanas a los ríos y otros puentes vulnerables que comiencen a evacuar ante el escenario previsto por el fenómeno El…

Por: Lic. Jesús Acevedo Herrera, Past Decano del Consejo Regional de Ica, Colegio de Periodistas del Perú, Reg. FPP. 5385, Reg. CPP. 030.
La presidenta Keiko Fujimori ha pedido a la población que reside en zonas cercanas a los ríos y otros puentes vulnerables que comiencen a evacuar ante el escenario previsto por el fenómeno El Niño. Esto quiere decir que la situación se torna alarmante. La población que podría ser afectada «a veces no entiende este llamado» o no lo quiere hacer, y en el caso de Ica las autoridades -regionales y municipales- poco o nada les interesa.
Lo verdaderamente preocupante no es solamente la posibilidad de un nuevo Fenómeno El Niño que cause daños en la región Ica. Lo preocupante es la apatía de nuestras autoridades, llámese gobierno regional de Ica y las municipalidades, quienes tienen la responsabilidad de prevenirlo.
El Gobierno Regional, mejor dicho el gobernador regional, debe unirse en forma permanente a las municipalidades, Petacc, Indeci, autoridades agrícolas, juntas de usuarios, organismo técnicos y representantes de las zonas vulnerables para establecer que el Plan Regional de Prevención y Respuesta ante el Fenómeno El Niño (si es que existe) se informe y se «viva» esta situación con un verdadero plan, con mapa de riesgos, con zonas críticas priorizadas, con presupuesto, con maquinaria, con responsables identificados, con cronograma, con sistemas de alerta con rutas de evacuación y, sobre todo, con fiscalización y rendición de cuentas.
Se conoce que el ministro de Vivienda, Construcción y Saneamiento, Mauricio Arnillas, es el encargado de supervisar y coordinar la atención de emergencias en la región Ica frente a las contingencias previstas por el fenómeno El Niño; o sea, es el que asume el control operativo para atender acciones con el gobierno regional y municipalidades.
Esto quiere decir que el ministro Arnillas ya conoce que existe el Plan Regional de Emergencia, entonces también ¿Cuáles son las zonas críticas o priorizadas? ¿Qué maquinaria está disponible? ¿Qué defensas ribereñas necesitan atención urgente? ¿Qué ocurre con los puntos vulnerables del río Ica? ¿Quién ha previsto la protección de nuestros agricultores? ¿Dónde están los lugares destinados para atender a las familias que pudieran resultar damnificadas?
Se sabe que existen 62 puntos críticos en el cauce del rio Ica frente al riesgo de lluvias e inundaciones originadas por el fenómeno El Niño, de los cuales 16 a 23 están bajo coordinación del Proyecto Especial de Tambo Ccaracocha -Petacc-, el Ministerio de Vivienda y el Ejército del Perú.
Son preguntas que no pueden quedar archivadas en algún escritorio de la burocracia regional o municipal; pero existen otros lugares críticos y vulnerables en distritos y provincias en que no se ejecutan labores de descolmatación y limpieza de cauces.
En la actualidad las autoridades deben preocuparse más ante esta alarma. En Ica, bien gracias. Señor gobernador y alcaldes: la prevención no puede comenzar cuando el agua ya está entrando a las viviendas.
Ica ya conoce demasiado bien las consecuencias de las inundaciones. Conoce el miedo de las familias que observan crecer el caudal del río. Conoce el drama de los agricultores que pueden perder en pocas horas meses de trabajo y toda una campaña agrícola. Conoce también las fotografías de autoridades recorriendo las zonas afectadas, entregando ayuda y anunciando soluciones cuando el desastre ya ocurrió. Pero eso no es prevención. Eso es reacción tardía.
El rio Ica no avisa
El río Ica constituye una amenaza permanente durante los periodos de lluvias intensas en la parte alta de la cuenca. Y sería irresponsable que las autoridades esperen una emergencia para recién comprobar qué sectores están en peligro.
La pregunta es concreta. ¿Qué se está haciendo hoy para reducir ese riesgo? No queremos discursos, sonrisas ni palabras políticas. Queremos obras de prevención, limpieza de cauces, reforzamientos de defensas, mantenimiento de infraestructura y una estrategia de evacuación que permita actuar rápidamente ante una emergencia.

El gobierno regional de Ica y las municipalidades tienen que asumir su responsabilidad. No pueden trasladar toda la culpa a la naturaleza después de una inundación. Porque cuando se conoce el riesgo y no se actúa, la emergencia deja de ser solamente un fenómeno natural y puede convertirse también en una consecuencia de la negligencia humana.
Si hablamos de la economía regional, la prevención debe incorporar a los agricultores y a las organizaciones de usuarios de agua. Hay que proteger las zonas agrícolas vulnerables, revisar los sistemas de drenaje, reforzar los puntos críticos y garantizar que la infraestructura hidráulica pueda responder ante una creciente extraordinaria.
¿Y si la emergencia ocurre mañana?
Esta es la pregunta que deberían hacerse diariamente nuestras autoridades. ¿Tenemos capacidad para responder? ¿Tenemos maquinaria? ¿Tenemos combustible? ¿Tenemos personal? ¿Tenemos alimentos, agua y medicinas? ¿Tenemos albergues y un sistema de alerta? etc. etc. Si las respuestas no son claras, entonces ICA no está preparada. Y si no está preparada, todavía existe tiempo para corregirlo.
Por eso, desde esta columna hacemos un llamado de atención: que no se vuelva a ocurrir que las autoridades despierten cuando el rio ya esté desbordado. Prevenir no da votos inmediatos, pero salva vidas, protege la agricultura y evita tragedias.

