,

LA VOZ DE LOS BICENTENARIOS

Noviembre de 1820 – 2026 206 años de las acciones heroicas del Granadero iqueño Francisco de Paula Cabrera Combatiente en el Regimiento de Cazadores a caballo y en el Regimiento de Granaderos a caballo de los Andes Fueron miles de peruanos, nacidos en Chincha, Pisco, Ica, Palpa, Nasca y otros pueblos del Perú, que viajaron…

Noviembre de 1820 – 2026

206 años de las acciones heroicas del Granadero iqueño Francisco de Paula Cabrera

Combatiente en el Regimiento de Cazadores a caballo y en el Regimiento de Granaderos a caballo de los Andes

Fueron miles de peruanos, nacidos en Chincha, Pisco, Ica, Palpa, Nasca y otros pueblos del Perú, que viajaron hasta la ciudad de Pisco para enrolarse en las filas del Ejército Libertador y luchar por la libertad de sus pueblos, oprimidos por trescientos años de esclavitud del imperio español.

La gran mayoría de estos bravos peruanos fueron héroes anónimos de la Guerra de la Independencia, y de los pocos nombres conocidos quedan apenas algunos documentos en archivos y bibliotecas públicas y privadas del Perú y del mundo, que acrediten su existencia, su vida y obra en pro de la causa de la Independencia Nacional.

Este artículo pretende rescatar del olvido y del abandono de algunos archivos el valioso aporte de nuestros héroes nacionales, que empiezan a ser conocidos, redescubiertos y revalorados en tiempos de El Niño, el dengue, la pandemia de la corrupción, extorsiones y sicariato. Cabe aclarar que una investigación de carácter histórico nunca se termina, siempre se encontrarán nuevos documentos que amplíen el conocimiento obtenido, para su difusión permanente, difusión que debe realizarse desde nuestros hogares, a nuestros hijos, las nuevas generaciones del siglo XXI.

Uno de nuestros héroes regionales y nacionales de la Independencia es el joven abogado iqueño Francisco de Paula Cabrera, uno de los primeros en incorporarse en Pisco a la Expedición Libertadora. Fue cadete el 27 de setiembre de 1820, porta estandarte el 1º. de febrero de 1821, alférez el 3 de agosto del mismo año, siendo teniente en 1822, capitán en 1823 y llegando a teniente coronel en 1835. Sirvió en los Cazadores de a caballo y en los Granaderos a caballo de los Andes, en cuyas filas concurrió a las batallas de Pasco, Torata, Junín y Ayacucho y a los dos sitios del Callao; en el segundo de estos, se invalidó por herida. (Datos tomados de la foja de servicios proporcionada por sus descendientes).

Enseguida, presentamos valiosos textos para revalorar la vida y obra de Francisco de Paula Cabrera, Prócer de la Independencia del Perú:

BOLETÍN No. 7 DEL EJÉRCITO LIBERTADOR

Cuartel general en Huaura diciembre 14 de 1820

“Los brillantes sucesos de esta división harán siempre honor a la prudencia, actividad y valor del coronel mayor Arenales: su carrera desde el año 1810 está llena de merecimientos y honor; él es digno de la gratitud de todos los americanos, no menos que los demás jefes y oficiales, y tropa que le han acompañado desde Pisco. El honor de nuestras armas exige dar aquí algunos detalles de la campaña de la sierra, de que no hemos tenido noticia hasta que la victoria del 6 facilitó nuestras comunicaciones con el coronel mayor Arenales. Después del ataque de Nazca y encuentro de Acarí, la división salió de Ica el 21 de octubre, y a marchas casi forzadas por entre nieve y peñazcos, llegó el 29 a Atumpampa, 10 leguas de Huamanga.

Allí tuvo noticia que el gobernador Recabaren con otros empleados habían fugado hacia el Cuzco, con todos los intereses públicos. El general Arenales dispuso que el valiente sargento mayor Lavalle se destacase con toda la caballería por la pampa de Cangallo a cortar los fugitivos, antes que llegasen al puente de Pampas. La obscuridad de la noche y una lluvia continua impidieron su llegada al puente, hasta el día siguiente: el enemigo acababa precisamente de pasarlo, habiéndolo luego inutilizado: fueron sin embargo hechos prisioneros el comandante de artillería y 4 soldados y algunos individuos más con sus equipajes: desde allí regresó el mayor Lavalle a unirse con la división, conforme a las órdenes que tenía. “El 31 entró en Huamanga el coronel mayor Arenales y todos los habitantes acreditaron la impaciencia con que ha soportado el Perú un yugo que aborrece con todo el odio de que es capaz el corazón humano: el pueblo nombró sus magistrados, y la quietud no sufrió la menor alteración: la división continuó su marcha el 6 de Noviembre por la villa de entrar en la intendencia de Tarma. Con el objeto de asegurar el puente de Mayoc paso preciso por este camino, mandó el coronel mayor Arenales al teniente Moyano con 12 granaderos a caballo, para que anticipadamente se posesionase de él y lo defendiese a todo trance. En la noche del 11sorprendió el teniente Moyano la partida de los 13 hombres que guardaban el puente: de ellos murió el centinela, 7 fueron tomados prisioneros y 5 escaparon a favor de las tinieblas”.

“Al acercarse la división a Huancayo, tuvo noticia el coronel mayor Arenales que el enemigo con todas sus fuerzas veterana y de milicias algunas piezas de artillería y pertrechos se acababa de retirar para Tarma. A la misma hora dispuso que el mayor Lavalle con los granaderos a caballo los persiguiese en su marcha hasta alcanzarlos: es laudable el celo de 15 oficiales de distintas armas, que quisieron acompañar como voluntarios al mayor Lavalle en esta empresa. El 20 a las 9 de la noche estuvieron ya sobre la retaguardia del enemigo, que acababa de salir de Jauja precipitadamente. Los fugitivos iban subiendo una cuesta elevada y difícil cuando cargaron sobre ellos los nuestros: la posición era terrible, el fuego que hacían en retirada los contrarios, era sin interrupción. Cargó no obstante el mayor Lavalle a sable en mano, y el denuedo fue tal de parte de los voluntarios (1) y soldados que le acompañaban, que bien presto hicieron 20 prisioneros, inclusos 4 oficiales, fuera de ocho hombres que murieron en el encuentro. El 21 por la noche entró en Jauja toda la división, y el 22 salió para Tarma el teniente coronel Rojas con el batallón No. 2 y 50 caballos: el 23 recibió Tarma a sus libertadores, y a la actividad del teniente coronel Rojas se debió que el enemigo no pudiese salvar absolutamente: 6 piezas de artillería, 50,000 cartuchos a bala, un gran número de fusiles y prisioneros fueron el fruto de esta jornada: en ella hizo notables servicios el benemérito patriota D. Francisco de Paula. Libre ya la intendencia de Tarma, el coronel mayor Arenales se puso en marcha para Pasco, dejando en ella, un parque y armamento considerable para las milicias de Tarma, Jauja, Huancayo y Concepción; y por término de su constancia obtuvo aquella división la victoria del Cerro, precisamente a los dos meses de su entrada en Ica. ¡Gloria y gratitud eterna a los que han cumplido sus deberes!

Esta será siempre la conducta de las tropas de Chile y de los Andes, destinadas a libertar el Perú por término de una larga carrera de esforzados y continuos servicios.(1).- Entre esos voluntarios figuraba el cadete, iqueño, Francisco de Paula Cabrera, quien fue uno de los primeros en incorporarse en Pisco a la Expedición Libertadora. Fue cadete el 27 de setiembre de 1820, porta estandarte el 1º. de febrero de 1821, alférez el 3 de agosto del mismo, siendo teniente el 22, capitán el 23 y llegando a teniente coronel en 1835.

  

Mg. Juan Carlos Romaní Chacón

Presidente del Comité Patriótico Bicentenario

de la Independencia del Perú – Provincia de Ica