Parcona sufre grave problema de limpieza pública en calles

| Daniel Bravo Dextre Hasta la anterior gestión municipal, el distrito de Parcona era considerado uno de los más limpios de la región de Ica, no sólo por el permanente recojo de basura, sino por la cultura cívica de su población que colaboraba en el mantenimiento de las calles libres de basura. En sus dos…

| Daniel Bravo Dextre

Hasta la anterior gestión municipal, el distrito de Parcona era considerado uno de los más limpios de la región de Ica, no sólo por el permanente recojo de basura, sino por la cultura cívica de su población que colaboraba en el mantenimiento de las calles libres de basura.

En sus dos primeros años de gestión, el alcalde José Choque mantuvo limpias las calles con cierta aceptación. Después no sabemos qué pasó con los vehículos recolectores que comenzaron a malograrse y al no ser reparados originaron un déficit en el servicio de limpieza pública.

Al no pasar de manera continua los camiones compactadores, los vecinos se han visto -este año- casi obligados a dejar en la vía públicas sus bolsas conteniendo residuos sólidos, que luego los canes callejeros esparcen buscando alimento, llenando las calles de desperdicios.

El alcalde José Choque se encuentra de salida y debería explicar a los vecinos por qué no tiene operativos los camiones recolectores, por cuyo motivo la basura se acumula en las calles diariamente.

En Ica, la situación está prácticamente perdida. La municipalidad gasta mensualmente una millonada alquilando maquinaria y contratando personal; pero, el problema de la basura persiste debido a que los vecinos ya no conocen los horarios en que circulan los vehículos compactadores y se ven obligados a dejar sus desechos sólidos en la calle.

Lo preocupante es Parcona que por más de 40 años sus alcaldes mantuvieron libres de basura las calles; pero, ahora la situación es difícil. La nueva administración municipal desde ahora tiene que evaluar el problema, a fin de que le dé solución desde el primer día de gestión, tal como lo hizo en enero del 2003 el exalcalde provincial, Luis Oliva Fernández Prada, quien luego de juramentar el cargo, se quitó el sacó, la corbata y la medalla, cogió la escoba y con todo su personal se puso a limpiar las calles, con ayuda de maquinaria pesada. En el primer día logró erradicar 120 toneladas de basura en la gran campaña de limpieza.