¡Tu carrito está actualmente vacío!
Opinión: «Vivir siendo auténtico, es el reto más humano»
Por: Lic. Jesús Acevedo Herrera. Past Decano del Consejo Regional de Ica – Colegio de Periodistas del Perú. Te has puesto a pensar que es necesario vivir siendo auténtico. Entonces pregunto: ¿Qué significa ser auténtico? ¿Has pensado en eso? Ser auténtico significa vivir la vida desde quien uno realmente es, sin máscaras postizas en nuestro…

Por: Lic. Jesús Acevedo Herrera. Past Decano del Consejo Regional de Ica – Colegio de Periodistas del Perú.
Te has puesto a pensar que es necesario vivir siendo auténtico. Entonces pregunto: ¿Qué significa ser auténtico? ¿Has pensado en eso?
Ser auténtico significa vivir la vida desde quien uno realmente es, sin máscaras postizas en nuestro rostro, sin aparentar, sin tratar de encajar a costa de perder nuestra propia identidad. Ser auténtico es llegar a que nuestros pensamientos, nuestras emociones y nuestras decisiones tengan coherencia, que lo que sentimos no se contradiga con lo que hacemos.
Debemos de saber que la autenticidad verdadera no es hacer lo que se nos antoja sin medir consecuencias y que muchas veces hacemos a diario en nuestra vida. Ser auténtico también implica saber tener respeto; es decir, vivir desde uno mismo sin perjudicar a los demás. Esa es la frontera que nos convierte en personas maduras que significa ser libres, pero responsables.
¿Y cuál debe ser el reto? Claro que sí, debemos saber que el reto es aprender a ser dueño de uno mismo y que muchas veces es tan difícil porque la sociedad nos exige adaptarnos, la gente opina, juzga o presiona. A veces nos da miedo decepcionar. Y, sobre todo, porque tomar decisiones propias implica asumir sus resultados.
Entonces, la autenticidad no es rebeldía: es valentía. Es escucharse a uno mismo, comprender, repito, comprender qué sentimos y por qué debemos actuar con firmeza sin dejar de ser apático. Cuando uno aprende a conocerse, también aprende a reconocer qué espera la sociedad al darse cuenta de los valores que se tiene que resaltar, qué conductas es la que castiga y qué sueños motiva o desalienta.
Ser auténticos nos da claridad para entender el mundo sin perdernos en él. Nos permite relacionarnos mejor, comunicarnos con transparencia y actuar sin dobleces.
Ser auténticos es vivir de manera honesta con uno mismo, sin hacer daño y sin ocultar lo que somos. Es difícil, sí, pero también es el camino más limpio para vivir con paz interior. Cuando uno es dueño de sí, deja de vivir para complacer y empieza a vivir para crecer.
Ser auténtico significa vivir como realmente eres, sin fingir y sin dañar a nadie. Es escucharte, comprender tus emociones y actuar con honestidad. A veces cuesta, porque el mundo nos presiona, pero cuando uno es fiel a sí mismo, vive con más paz y más claridad en todo que nos parezca oscuro. La autenticidad no es hacer lo que uno quiere, sino lo que corresponde a nuestros verdaderos valores. Ser auténtico es respetarse y respetar a los demás.
Entonces la primera pregunta que realizamos es: ¿qué significa ser auténtico? Diremos, es llevarnos a la reflexión de lo que fuimos, de lo que estamos haciendo o pensamos hacer. Es pensar que nunca es tarde, que aprendiendo en esta vida vamos a llegar a ser auténticos sin traicionarnos. Es atreverse a saber quién eres, pensando y sintiendo, pero con verdad, sin esconderse y sin herir a nadie. La autenticidad no significa hacer lo que uno quiere, sino hacer lo correcto desde la propia conciencia
Muchas veces duele porque elegimos a mirarnos por dentro, a reconocer nuestros propios miedos y a elegir con responsabilidad. Cuando uno aprende a escucharse, también aprende a vivir con más calma y sin cargas ajenas.
Dije también que ser auténtico es un acto de libertad, ¿verdad?, lo digo otra vez, pero vivir con respeto. Respeto hacia uno mismo, porque nadie te obliga a vivir una vida prestada. Y respeto hacia los demás, porque entiendes que tu libertad termina donde empieza la de ellos.
En el fondo, ser auténtico es vivir con coherencia, para que lo pensado lo llegues a sentir y lo que hagas vaya en la misma dirección. Es difícil, sí, pero es lo que nos permite caminar con la frente en alto y el corazón en paz.
Ser auténtico es un verdadero reto humano. Primero: porque es vivir sin traicionarse uno mismo. Segundo: es pensar, sentir y actuar con la misma verdad, sin máscaras y sin lastimar a nadie. Es hacer lo que nace de la conciencia y nos obliga a mirarnos por dentro, a enfrentarnos a los miedos y a decidir con responsabilidad lo que sentimos. Cuando dices que lo has logrado puedes vivir con ligereza, calma y paz.

